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16 Nov 2021 - 7:58 p. m.

Crearon una aplicación para vender gafas hacia cualquier parte de Colombia

Dos hermanos se dieron a la tarea de idear un negocio que más que una tienda online, fuera una forma de acercar a los consumidores a la industria de la óptica desde cualquier parte de Colombia. Crearon su emprendimiento en el 2015 y desde entonces han enviado más de 20.000 pares de gafas desde el Cabo de La Vela en La Guajira, hasta Leticia en el Amazonas.
Ellos son Jose Alejandro y Luis Guillermo Moreno, los creadores de Colgafas, una plataforma tecnológica que permite hacer llegar la industria de la óptica a todos los rincones de Colombia.
Ellos son Jose Alejandro y Luis Guillermo Moreno, los creadores de Colgafas, una plataforma tecnológica que permite hacer llegar la industria de la óptica a todos los rincones de Colombia.
Foto: Cortesía

“Hemos cambiado la forma de comprar gafas formuladas en Colombia. Cuando empezamos por allá en 2015 la mayoría de gente nos decía que nadie iba a comprar eso por internet y hemos enviado más de 20 mil gafas desde entonces. Lo mejor es que ha sido a precios asequibles y con diseños lindos para personas que anteriormente solo podían elegir entre pocas opciones, especialmente en las regiones más apartadas del país”, así lo afirma Jose Alejandro Moreno, uno de los fundadores del emprendimiento Colgafas.

En 23 preguntas para emprendedores y sus emprendimientos este colombiano nos cuenta cómo ha impactado el mercado colombiano junto con su hermano y cómo han logrado incursionar en la actualidad con su negocio en México y Chile.

1. ¿Cuántos años tengo? ¿Qué estudié?

29 años, Administración de Empresas.

2. ¿Cuál fue mi idea y cuándo nació? ¿Qué fue lo que creé?

La idea nace a raíz de unas gafas carísimas que compró mi hermano en la óptica del pueblo de donde somos en La Guajira. Yo había hecho un trabajo en la universidad, que me permitió conocer de primera mano cómo funcionaba el tema de la industria óptica en Colombia, me di cuenta que había una oportunidad enorme si acercábamos la producción de las gafas con fórmula y el consumidor final en todo el país a través de una plataforma tecnológica. De manera que creamos justamente eso: Colgafas que más que una tienda online, es una aplicación que permite la venta y producción de gafas; mientras al mismo tiempo permite manejar todos los aspectos de la empresa, desde lo contable hasta el servicio al cliente y publicidad.

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3. ¿Cómo logré hacerla realidad y llevarla a los hechos?

Fue un proceso de trabajo duro, mi hermano se dedicó meses a escribir el código de la aplicación, mientras yo hacía las alianzas con los proveedores e iba creando una estrategia para llegar al mercado. Pasaron unos 6 meses desde la idea hasta el primer lanzamiento.

4. ¿De dónde saqué la plata para ponerla a andar y cómo la pagué?

Mi papá nos dió un capital inicial de 8 millones de pesos para que montaramos la empresa. Ese dinero lo utilizamos básicamente en nuestra manutención mientras no teníamos empleo y la empresa no tenía ventas. Eso es lo chévere de emprender en tecnología: el recurso más valioso o necesario no es una máquina que hace X o Y, o la adecuación de un local, sino la capacidad de trabajo que uno pueda poner.

5. ¿Qué estoy logrando con mi emprendimiento? ¿Qué estoy cambiando con mi idea?

Hemos cambiado la forma de comprar gafas formuladas en Colombia. Cuando empezamos por allá en 2015 la mayoría de gente nos decía que nadie iba a comprar eso por internet y hemos enviado más de 20 mil gafas desde entonces. Lo mejor: a precios asequibles y con diseños lindos para personas que tenían que elegir entre una cosa o la otra, sobre todo en las regiones más apartadas del país.

6. ¿Soy feliz?

Sí, la verdad soy bastante feliz con lo que hago, siempre me imaginé estar haciendo lo que hago ahora mismo, entonces es como vivir el sueño. Eso me hace sentir muy agradecido con la vida.

7. ¿Vendería mi emprendimiento, mi empresa?

Sería una opción que exploraríamos. Al comprador correcto, con el que se alinee la visión, sería una opción muy interesante.

8. ¿Qué tan duro fue para mí emprender?

Mirando en retrospectiva yo no lo vi tan duro, porque genuinamente lo veía como el único camino posible para mi vida. Sin embargo, cada vez que alguien me pregunta si debe emprender, yo les recomiendo que no lo hagan, que eso es muy difícil, sobre todo en la parte emocional. Vivir con la incertidumbre de sí vas a tener ingresos la semana que viene o no, no es para todo el mundo. Aún así, el que de verdad quiere emprender, aunque uno le diga que no lo haga, sale y lanza al día siguiente su empresa. Así es el emprendedor.

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9. ¿Cumplí mi sueño? ¿Qué me hace falta?

Todavía no, faltan varias cosas. En particular, mayor penetración en el mercado Colombiano. La gente todavía compra mucho más las gafas de fórmula en las tiendas tradicionales, en Estados Unidos están alrededor del 20% de ventas online, nosotros creo que no llegamos al 1%. Hay todavía mucho trabajo por hacer. También falta que comencemos a hacer más inversión en investigación. El campo de la consulta optométrica es muy sensible a ser disrumpida a través de la tecnología, y a esa es una de las cosas que le apuntamos.

10. ¿Y ahora qué? ¿Qué sigue?

Expandirnos al resto de Latinoamérica. Ha sido nuestro objetivo desde el día 1 y hace un mes empezamos a hacer los primeros experimentos en México y Chile. Tenemos una gran expectativa en este sentido.

11. ¿Mi emprendimiento es escalable?

Esa es la premisa a la hora de crear todo acá en Colgafas. Antes de desarrollar una herramienta o un proceso, nos preguntamos: ¿Esto me permitiría hacerlo de igual manera con 30 veces más ventas? Si la respuesta es no, no se hace y buscamos una alternativa que sí sea escalable.

12. Para crecer, ¿recibiría inversión de un desconocido? ¿Le cedería parte de mi empresa?

Claro, de inversionistas especializados, que no pongan solo dinero, sería súper. En cuanto a cederle parte de la empresa, no le veo ningún inconveniente: Siempre he pensado que es mejor ser dueño de un pedazo del mar que de una piscina entera.

13. ¿Qué no volvería a hacer?

A perder el foco en proyectos alternativos. Cuando uno se mete en esto, y aprende cómo funciona el tema del internet y la tecnología, comienza a ver oportunidades en todas partes. En una ocasión intenté perseguir una de esas ideas, y la verdad lo único que logré fue desconcentrarme de lo que realmente importa.

14. ¿Quién me inspiró? ¿A quién me gustaría seguir?

Mi inspiración principal fue Marcos Galperín, alguna vez leí una entrevista y quedé impresionado, Marcos le apostó a hacer negocios en internet en nuestra región cuando yo todavía estaba en segundo de primaria. Me gustaría seguir a Bill Gates, que es una persona que creó mucho valor para el mundo entero (Nada menos que Microsoft y ahora dedica su vida de tiempo completo en ayudar el planeta en las causas que él considera fundamentales.

15. ¿Fracasé en algún momento? ¿Pensé en tirar la toalla?

¡Claro! La primera vez que lanzamos Colgafas por allá en el 2015 fue un fracaso total. Nadie visitó la página y logramos vender en 6 meses unos 250 mil pesos. En ese momento pensé en no seguir más. Después de eso ingresé a trabajar Rappi, fui como el tercer empleado, todo era muy loco y emocionante en esos inicios. Ver como funcionaba de bien, me inspiró a volver a intentar con Colgafas.

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16. ¿Hago parte de algún tipo de comunidad que me ayuda en este camino de emprender?

Una comunidad formal como tal, no. Tengo un grupo de amigos, en el que varios nos hemos dedicado a emprender, compartimos ideas y opinamos sobre estrategias o cosas que podrían mejorar los negocios de los demás. Pero es algo que se da de manera muy orgánica, casual.

17. ¿Lo que estoy haciendo trasciende? ¿Podrá impactar a nuevas generaciones?

Ese es el objetivo. Y por eso nuestro enfoque casi maniático es innovar siempre que podemos. Quisiéramos cambiar la forma de hacer las cosas para siempre, así como cuando Alfredo Hoyos Mazuera se le dió por vender pollo a la broaster y creó Frisby. O cuando a Gigliola Aycardi trajo la idea de una cadena de gimnasios en un país que no había visto nunca algo parecido. Si logramos seguir esos pasos, creo que sin dudas Colgafas impactará a nuevas generaciones.

18. ¿Cómo me veo en 10 años y cómo veo a futuro mi emprendimiento, mi empresa?

La visión es que en ese momento, la empresa esté en una etapa de consolidación no solo en Colombia, sino en al menos un par de países más. Pasar de ser un emprendimiento, a toda una compañía consolidada. En cuanto a mí, no sabría decirte, yo creo que el tiempo y los hechos van dictando que va pasando con uno, lo que sí tengo claro es que para ese momento espero ser un mejor profesional y ser humano de lo que soy ahora.

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19. ¿Qué papel han jugado mi familia y mis amigos?

Han sido la columna vertebral de mi bienestar emocional, la labor de un emprendedor es sumamente riesgosa, y eso supone niveles de estrés más altos que en un trabajo más convencional. Saber que tu familia y amigos están ahí para ti sin importar las demás cosas, es una pieza clave para poder estar en forma y seguir trabajando sin distracciones.

20. Yo lo logré. ¿Ayudaría a otros emprendedores a que lo logren?

Por supuesto. De hecho, siempre he querido crear una iniciativa al respecto, yo creo que así como yo recibí -y recibo todavía- consejos y experiencias de otros emprendedores es mi deber devolverle eso a la sociedad y el mundo. Esto funciona así, y hace que sea un círculo virtuoso en el que la siguiente “camada” de emprendedores tenga más herramientas y sea más exitosa.

21. ¿Qué papel jugó mi equipo? ¿Quién es?

Sin el equipo no existiría Colgafas, todo se trata de la gente, todo es hecho por personas para personas.

Uno solo poco o nada puede lograr. Por ejemplo, sin mi hermano Luis, con el que cofundé la empresa y es el ingeniero de Software, no sería posible esto. Sin Danilsa y Graciela que trabajan en fotografía y creación de contenido, tampoco podríamos tener productos que vender. Sin Santiago Orjuela que es el manager de servicio al cliente, no tendríamos un esquema de ventas tan afinado como el que existe hoy, y así en todas las áreas de Colgafas. Como dije antes, todo gravita alrededor de la gente.

22. ¿Cuál es mi sello personal? ¿Qué me diferencia del resto?

Yo creo que es mi capacidad de pensar diferente. Siempre estoy buscando la forma de hacer todo de manera no convencional, no puedo parar de cuestionar la manera en que las cosas se hacen o la forma en que pensamos. Siento que pensar así me hace ver oportunidades donde muchos ven inconvenientes o problemas.

23. ¿Qué he aprendido de todo esto?

Que los límites solo están en nuestra mente. ¿Quién iba a pensar que un par de hermanos de Fonseca, Guajira, iban a montar una empresa en Bogotá sin plata y sin experiencia en la industria y a los 5 años tener más de una decena de empleados haciendo pruebas para empezar a exportar? A nadie se le hubiera ocurrido, sin embargo, acá estamos. Y así como lo hemos hecho nosotros, hay miles más de futuros emprendedores en todos los rincones de Colombia, que lo único que necesitan es creerse el cuento.

Si conoce historias de emprendedores y sus emprendimientos, escríbanos al correo de Edwin Bohórquez Aya (ebohorquez@elespectador.com) o al de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com).

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