
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Ronald Moreno es un emprendedor de esos que saben agradecer. Lo hace con las personas que hoy van con él en este viaje de crear empresa, pero sabe que todo, todo, todo lo que ha construido se lo debe a su madre, una mujer que supo heredar una tradición y también logró que él la mantuviera. En su negocio hacen bizcochos de achira, de maíz, de manteca, panderos, cucas (tajadas y/o molde), dulces típicos, también artesanías y bebidas artesanales como la sevillana y la cebada. Su historia llegó a nosotros por medio de la Cámara de Comercio del Huila y aquí se las contamos, en nuestro espacio de 23 preguntas para emprendedores y sus emprendimientos:
1.¿Cuántos años tengo? ¿Qué estudié?
Soy Ronald Moreno, tengo 44 años. Soy Arquitecto especialista en Diseño de Interiores. También soy Chef internacional. Adicional a estos estudios seguí explorando en el saber e hice estudios complementarios como son Especialista en Organizaciones y Responsabilidad Social en el Desarrollo, Especialista en Gerencia Estratégica del Diseño y Maestría en Creación y Dirección de Empresas. Nací en la ciudad de Neiva, criado en el corregimiento de Fortalecillas, en donde crecí bajo el aroma de los deliciosos bizcochos de achira, de maíz, almojábanas, pandeyucas, cucas y demás delicias que producimos en esa pequeña población del Huila. Fortalecillas es la cuna de cientos de emprendedores que como mi familia hemos crecido gracias al trabajo fuerte y la fabricación de estos deliciosos productos, por lo cual me siento agradecido infinitamente con la tierra que me vio crecer y de donde nace toda mi herencia y tradición, que hacen posible que “La bizcochería” exista.
2.¿Cuál fue mi idea y cuándo nació? ¿Qué fue lo que creé?
Desde pequeño estuve relacionado con los negocios, Mi madre María Leida Moreno Vargas viene de una herencia y tradición de emprendedoras y empresarias, las cuales ha enmarcado un matriarcado que se ha heredado de generación en generación desde hace unos 150 años más o menos. Ella desde su experiencia y conocimiento, siempre inculcó en mí el amor por las manualidades, la gastronomía y las artes, ya que mi madre realizaba muchas actividades que fueron marcando cada paso de mi vida. Mi idea de negocio siempre estuvo enmarcada en querer aportar todos mis conocimientos a la empresa que ella heredó de mis abuelas en la cual fabricaban y comercializaban productos típicos y gastronómicos del departamento del Huila.
Mi madre, propietaria de Achiras de Fortalecillas La Mejor, fue quien me impulsó para salir siempre adelante y heredar sus conocimientos y saberes en este arte ancestral de la creación de los deliciosos bizcochos de achira y de maíz, los cuales complementamos con otros productos de la región.
En el año 2020, en el mes de junio habiendo llegado de Europa en plena pandemia del Covid 19 y ante las adversidades que conllevó este evento de nivel mundial, se hacía muy difícil para los empresarios poder comercializar ampliamente sus productos. Yo, al verme sin oficio alguno, hablé con mi madre y le propuse realizar la diversificación de su empresa, vendiéndome sus productos para yo poder comercializarlos en varios puntos cardinales de la ciudad de Neiva. Mi madre, siempre tan inteligente y carismática me dijo: “Pues hijo, yo le tengo el lugar” y me llevó a conocer con el señor Gustavo Victoria, gerente regional de SAO Huila, le comenté mi idea y sin titubear me dijo: “Ronald, pues hágale mijo y ahí vamos mirando”, fue así como tuvimos la posibilidad de iniciar pilotos en Olímpica Amaranto, Olímpica Ipanema y Olímpica Santa Loma.
3.¿Cómo logré hacerla realidad y llevarla a los hechos?
Al tener las puertas abiertas en SAO Huila, integramos conceptos con mi madre y diseñamos una vitrina de 100 x 40 cm, donde pudiéramos tener de manera organizada todos nuestros productos y con el plus de estar más cerca de los clientes. De los tres pilotos realizados, el que finalmente surgió y dio mayor resultado, fue el ubicado en el Olímpica Ipanema. A partir de ello, se adelantó el proceso de contratación y desde junio de 2020 cuento con una relación comercial con la empresa SAO.
Cuando la pandemia Covid 19 finalizo en el año 2021, las personas empezaron a retornar a comprar estos productos en sus lugares de preferencia y bajaron sustancialmente las ventas en el punto contratado.
Recomendada del editor: Alex Rovira y una clase magistral de liderazgo y crecimiento personal, gratuita
Fue allí donde tuve que rediseñarme y empezar a enfocarme en dónde sería un buen lugar para continuar trabajando de la mano de mi madre para fortalecer el negocio.
Allí surgieron dos acciones que cambiarían para siempre mi vida sin esperarlo.
- Mi madre me sugiere que sea el gerente de su empresa para continuar apoyándola desde mis conocimientos y que por ello me pondría un sueldo. Adicionalmente me propuso no dejar mi negocio externo ya que ella siempre había soñado en que sus hijos siguieran su legado. Fue así como me convertí en gerente de Achiras de Fortalecillas La Mejor y seguí con mi negocio que para entonces su nombre inicial fue La Bizcochería, herencia y tradición desde 1930.
- En el año 2021, mi madre decide separarse de mi padrastro, lo cual generó una ruptura familiar significativa y empresarial.
A raíz de estos dos sucesos tome la decisión de traer mi negocio de Olímpica Ipanema, hacia SAO de la calle 21 con carrera 5, donde desde el año 2021 y hasta la fecha continúa con sus puertas abiertas ofreciendo los mejores productos heredados del conocimiento ancestral de mi madre.
Finalmente, por la separación de mi madre, tuve que renunciar a mi cargo de Gerente de su empresa y quedarme únicamente enfocado en La Bizcochería.
4.¿De dónde saqué la plata para ponerla a andar y cómo la pagué?
La Bizcochería Herencia y tradición desde 1930, ya contaba con reconocimiento local y adicional a mis ahorros como gerente, pude sostener mi negocio y continuar comprando los productos a mi madre para continuar comercializándolos en SAO, durante ese tiempo se presentaron muchas adversidades y humillaciones de parte de diferentes personas cercanas, lo cual generaban dolor. Pero nunca lograron materializar o destruir los sueños y la fortaleza que la unión entre mi madre María Leida y yo, poníamos a lo que hacíamos, fue así como en el año 2022, decidí montar mi propia fabrica para elaborar mis productos. Fue un proceso maravilloso y reconfortante ya que tuve el privilegio de conocer personas que durante toda su vida habían trabajado de la mano de mi madre y la respetaban, valoraban y no había ningún tipo de duda de su grandeza y buen nombre que había construido durante toda su vida.
Fue así como sus proveedores se convirtieron en los míos. Sin tener dinero, sin tener experiencia comercial y simplemente con la palabra que iba a cumplir unos plazos estipulados y bajo el respaldo de mi madre, todos sus proveedores me fiaron las maquinarias e implementos que requería para empezar a fabricar mis productos.
Para leer: ¿Por qué no dialogamos? Una invitación a “dejar de confundir liderazgo con protagonismo”
Yo simplemente con mis ahorros, más cinco millones que me prestó Amparito, pude adecuar el patio de una casa abandonada en el corregimiento de Fortalecillas para iniciar mis labores con tres trabajadores, que se convirtieron en mi apoyo incondicional.
Duré 12 meses pagando mes a mes todo lo que adquirí en su momento, lo cual me siento agradecido con Dios, mi madre y las personas que confiaron en mi para poner sus productos en mis manos y yo poder cumplir con el pago de estos.
5.¿Qué estoy logrando con mi emprendimiento? ¿Qué estoy cambiando con mi idea?
Con este emprendimiento he logrado muchas cosas, en primer lugar, he logrado creer en mí y ratificar mi fé y amor a Dios. Dios ha sido la pieza más importante en este caminar. He logrado valorar todo el esfuerzo y trabajo de mi madre María Leida, ya que cuando no sabes de dónde vienen las cosas difícilmente las valoras, cuando trabajas por ellas entiendes todo el amor que hay detrás. He logrado sobrepasar la envidia, los actos mal intencionados de quienes aprecias y de quienes amas. He logrado avanzar en mi vida con humildad y amor. He aprendido y logrado aprender de las herencias y tradiciones de mis antepasados y valorar todo lo que se puede realizar con amor, perseverancia, responsabilidad y honestidad. Con este emprendimiento he logrado cambiar mi mundo, mi entorno y mis perspectivas acerca de lo que quieren de ti las demás personas versus lo que tú estás dispuesto a lograr con tu trabajo para ponerlas al servicio de los demás. He logrado y aprendido a compartir lo que Dios me ha regalado con cada uno de los esfuerzos con otros que necesitan igual que yo. No hay nada más gratificante de servir y dar, esa es la enseñanza más hermosa que mi madre María Leida dejó como legado en mi corazón.
6.¿Soy feliz?
En varios momentos del día soy feliz, en otros momentos no. Existen circunstancias que no permiten que mi vida esté completa. Mi madre falleció el pasado mes de agosto, y el Ronald de antes se transformó al Ronald de hoy. Mi corazón no logra estar en completa armonía, ya que parte fundamental de mi vida trascendió y hoy y cada día de mi vida trabajo para cumplir mis sueños y metas, así como cumplir las promesas que hice a mi madre.
7.¿Vendería mi emprendimiento, mi empresa?
No está en mis planes vender mi negocio, La Bizcochería hace parte de mi ADN, hace parte de mi ser y es para mí un privilegio honrarla y verla proyectarse y crecer como mi aporte a la sociedad en pro de seguir sirviendo y dando a conocer las delicias de mi tierra y los saberes ancestrales de mi madre y sus antepasados.
8.¿Qué tan duro fue para mí emprender?
Emprender para mí fue duro, en gran proporción porque es muy retante estar a la altura de mamá y su saber. Soy una persona perfeccionista y eso fue tal vez algo de lo que tuve que aprender a flexibilizar para aprender realmente del negocio. Lo más difícil de emprender para mí ha sido el tema del personal, ya que adaptarse a otros y depender de terceros influye mucho en este tipo de negocios. Aun así, hoy varios años después, puedo decir con humildad que he logrado consolidar un buen equipo de trabajo y aunque hay muchas circunstancias, existen las ganas de seguir y la fortaleza de llegar cada día a nuestros objetivos.
No se la pierda: res emprendedores, cifras en mano, hablan del impacto en el aumento del salario mínimo
9.¿Cumplí mi sueño? ¿Qué me hace falta?
Nunca fue mi sueño seguir los pasos de mi madre, de ser empresario del bizcocho, pero la vida te va sorprendiendo y Dios te encamina a tu verdadero origen. Hoy puedo decir que cumplí mi sueño de aceptarme, conocerme y ver todo lo que puedo lograr cuando todo lo que hago, lo hago con amor y pasión. En eso se ha convertido mi emprendimiento. La Bizcochería para mí es mi pasión, mi niña consentida, mi lugar seguro, donde puedo poner en práctica todo para lo que me preparé en la vida y que ningún estudio de los que realicé me ha sobrado en este tiempo, por el contrario, he podido aplicar cada uno de mis saberes en cada paso que doy. Me hace falta mucho caminar y metas por cumplir, pero eso confío en Dios, se va dando con el tiempo y cada paso que doy está enfocado en homenajear cada día de mi vida a mi madre con amor, responsabilidad y respeto.
10.¿Y ahora qué? ¿Qué sigue?
Ahora es lo que tiene que ser. Cada día tiene su afán y aunque quisiera ya tenerlo todo, como dije anteriormente, hay que ir paso a paso de la mano de Dios, ya que solo é tiene el control, y yo estoy dispuesto a dejarme sorprender. Por otra parte, para La Bizcochería viene algo nuevo que esperamos sea del agrado de nuestros clientes. Queremos llegar a más personas a nivel local y nacional, por ello pronto pondremos a disposición de la clientela y amantes de las compras online, nuestra página web, www.labizcocheria.com con pasarela de compras, donde podrán adquirir todos nuestros productos.
11.¿Mi emprendimiento es escalable?
La Bizcochería es escalable en todo sentido, hay empresas similares que hoy se encuentran a niveles locales, nacionales e internacionales, manejando grandes masas de producción. Por tanto, La Bizcochería aún tiene un largo camino por recorrer.
12.Para crecer, ¿recibiría inversión de un desconocido? ¿Le cedería parte de mi empresa?
Como empresario pienso que todo es posible. En el momento que exista una posibilidad de crecer y se requiera inversionistas, o capital externo se podría estudiar la posibilidad de ceder una parte de la empresa, siempre y cuando se respeten los estatutos empresariales y se siga la línea de negocio establecida, donde se enfoque en la calidad de los productos, en la fabricación artesanal y seguir con el enfoque social con el que estamos trabajando actualmente. Todo lo que sea para lograr estos objetivos, bienvenido sea.
No la deje pasar: La historia de la emprendedora que ayuda a los refugiados y ahora es modelo a seguir
13.¿Qué no volvería a hacer?
No volvería a dudar de mí. Creo que lo que ha pasado en este caminar ha sido reconfortante ya que cada circunstancia ha tenido solución, más sin embargo algunas veces he dudado y eso ha generado algunos contratiempos que han tomado tiempo solucionar.
14.¿Quién me inspiró? ¿A quién me gustaría seguir?
Toda mi inspiración viene de mi madre María Leida, no existe nadie más que pueda haber inspirado mi vida como lo hizo ella. Mi madre es el ejemplo de la fortaleza, de la humildad, de la fe. Mi madre, una mujer trabajadora, incansable, esposa abnegada, madre y padre por excelencia, abuela dadora de amor, proveedora para el hogar y generosa con quienes más lo necesitaban. Emprendedora, carismática. Todo lo que preparaba le quedaba delicioso. No creo poder frenar mis palabras para describir a mi madre, pero se sintetiza en dos palabras, ella era inigualable e irrepetible. Siempre seguiré y me guiaré por sus enseñanzas y honraré su legado y nombre.
15.¿Fracasé en algún momento? ¿Pensé en tirar la toalla?
He sentido frustración en varios momentos de mi vida como empresario y emprendedor, pero dentro de mis planes nunca ha estado tirar la toalla. No me he sentido fracasado o he visto venir esa descripción a mi vida. Ya que mi madre me enseñó que todo con amor se puede y que al mal tiempo buena cara. Ella siempre nos decía en casa: “Más se perdió en Armero”, refiriéndose a todas las vidas injustas que perecieron, hogares, propiedades y demás.
16.¿Hago parte de algún tipo de comunidad que me ayuda en este camino de emprender?
No hago parte de ninguna comunidad, pero si hemos recibido el apoyo como emprendedores por parte de la Cámara de Comercio del Huila en asesorías, acompañamiento, proceso de registro de marca, y el Infihuila. Somos una pequeña empresa, pero esperamos contar con el apoyo de muchas instituciones, organizaciones o empresas que quieran apoyarnos.
17.¿Lo que estoy haciendo trasciende? ¿Podrá impactar a nuevas generaciones?
Estoy seguro que lo que estoy haciendo, trasciende, así como lo he dicho anteriormente, las herencias y tradiciones ancestrales de mi familia han ido aprendiéndose de generación en generación y es mi objetivo ser fuente de conocimiento para generaciones futuras, ya que lo que creamos hoy en día tendrá eco en el futuro.
Para leer: La startup de inteligencia artificial xAI, de Elon Musk, recauda USD 20.000 millones
18.¿Cómo me veo en 10 años y cómo veo a futuro mi emprendimiento, mi empresa?
En 10 años me veo sonriendo y recordando todos los sueños que tenía con mi madre haciéndolos realidad y permitiéndome ser feliz, honrando nuestras promesas. Me veo reconciliado con mi pasado y abrazando a mis sobrinos Anabella y Juan Martín, quienes espero crezcan con un corazón sano y lleno de amor por su tío Ronald, pudiéndoles enseñar todo lo que la abuelita María me enseñó a mí, para ver si ellos desean seguir con sus sueños y su legado. Mi empresa, la veo sólida, creciendo y siendo fuente de trabajo para muchas personas. Veo muchos clientes disfrutando de los productos que vienen de su herencia y tradición y teniendo mejores espacios con diversificación de productos donde puedan sentarse y disfrutar de todos ellos.
19.¿Qué papel han jugado mi familia y mis amigos?
Mi madre María, quien me impulso y me enseñó todo lo que se, gracias de igual manera a mis tías Clara Inés y Yolanda, han sido unas madres para mi todo este tiempo y para mi tío Camilo quien desde niño siempre he visto como el padre que nunca tuve, de igual manera a mi hermana de corazón Eliana, quien ha sido luz en medio de tanta tiniebla. Soy una persona de pocos amigos, pero quienes han estado presente en mi vida han aportado grandes cosas en todo este tiempo, un agradecimiento especial para Diego, Oscar, Nayibe y Ester quienes me han sostenido y apoyado con el corazón todo este tiempo. Sin estas personas todo hubiera sido mucho más difícil de lo que aun estando a su lado ha sido este caminar.
20.Yo lo logré. ¿Ayudaría a otros emprendedores a que lo logren?
Lo que más anhelo en mi vida es enseñar y ayudar a otros, quienes como muchos hemos tenido la iniciativa, pero pocos lo hemos logrado. Siempre estaré dispuesto a dar lo mejor de mi para ayudar a lograr los sueños.
21.¿Qué papel jugó mi equipo? ¿Quién es?
Mi equipo de trabajo ha sido fundamental, aunque como lo mencioné al comienzo es bastante difícil acoplarse hemos logrado fortalecernos y hacer de la adversidad y los problemas una mejora continua hacia un solo propósito que es la empresa. Quiero reconocer a todos mis compañeros de trabajo en la planta de producción: a Delio, Juan Carlos, Mercedes y Duvier, cada uno de ellos hacen que los productos que consumimos sean un deleite para los paladares de quienes nos prefieren. En el área de ventas Andrea, Lidis, Adriana, Melissa, Yury y Zoanyela, quienes son la cara de nuestra empresa y quienes hacen posible que todo el trabajo sea puesto en las mesas de nuestros clientes. Y del área administrativa Daniela y Lisandro, quienes hacen que todo lo que vendemos cumpla con la reglamentación tributaria y estar a paz y salvo en nuestras obligaciones. Gracias equipo La Bizcochería, porque sin ustedes no sería lo mismo.
22.¿Cuál es mi sello personal? ¿Qué me diferencia del resto?
Mi sello personal es ser auténtico, es la calidad en cada uno de nuestros productos, es poner el amor y la dedicación a todo lo que hacemos y es tener siempre la frente en alto ante las adversidades de la vida. Nos diferenciamos de los demás en nuestros procesos, en nuestros cuidados y en llevar a cada hogar un producto 100% artesanal, hecho por manos campesinas y con el amor que merecen nuestros clientes:
23.¿Qué he aprendido de todo esto?
He aprendido a emprender, he crecido como persona y como empresario. He aprendido a seguir adelante, a dejarme sorprender, a querer y aceptar lo que venga ya que todo en la vida tiene solución, menos la muerte.
Si conoce historias de emprendedores y sus emprendimientos, escríbanos al correo de Edwin Bohórquez Aya (ebohorquez@elespectador.com) o al de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com). 👨🏻💻 🤓📚
