
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Nvidia volvió a entregar cifras de crecimiento que, hace apenas un par de años, habrían parecido inverosímiles.
En el trimestre fiscal (que cerró el 25 de enero), el fabricante de chips reportó ingresos récord de USD 68.100 millones, un salto de 73 % frente a un año atrás, impulsado por la demanda de procesadores para inteligencia artificial.
Pero el reporte también sacó a relucir una conversación incómoda alrededor de la compañía y de la IA misma.
Mientras la expansión de esta tecnología sigue empujando las ventas de Nvidia, los inversionistas miran con más cautela la siguiente etapa.
La empresa proyectó ingresos de alrededor de USD 78.000 millones para el primer trimestre fiscal (por encima del promedio esperado por Wall Street), aunque sin disipar del todo las dudas sobre qué tan sostenible será el apetito por capacidad de cómputo en el tiempo.
El motor sigue siendo el centro de datos
El crecimiento de Nvidia volvió a concentrarse en centros de datos, el negocio que hoy explica la mayor parte del auge asociado a la IA. En el último trimestre fiscal, ese segmento reportó ingresos por USD 62.300 millones, frente a una estimación promedio de USD 60.400 millones, según datos recopilados por Bloomberg.
La empresa también informó un margen bruto ajustado de 75,2 %, ligeramente por encima de lo esperado por el mercado, de acuerdo con Bloomberg.
En contraste, otras unidades no mostraron la misma fortaleza: la división de videojuegos registró ventas por USD 3.730 millones, por debajo de una estimación promedio de USD 4.010 millones, y el negocio automotor reportó USD 604 millones, frente a los USD 643 millones previstos.
El mercado pide más certezas
Nvidia también presentó una proyección de ventas para el primer trimestre fiscal de alrededor de USD 78.000 millones, por encima del promedio que esperaba Wall Street, de acuerdo con Bloomberg.
Aun así, la reacción del mercado mostró que el listón ya no está solo en “superar expectativas”, sino en convencer sobre la duración del impulso de la IA.
En una conferencia con analistas, el director ejecutivo Jensen Huang defendió que los clientes están obteniendo retornos de la capacidad de cómputo que han comprado, y por eso mantendrán niveles de inversión elevados.
“Se necesita capacidad de cómputo, y eso se traduce directamente en crecimiento y en ingresos. Estoy seguro de que sus flujos de caja están creciendo”, dijo.
La directora financiera, Colette Kress, también abordó inquietudes sobre la oferta y la capacidad de producción. Reconoció que sigue siendo un desafío fabricar suficientes chips avanzados, pero sostuvo que la línea Blackwell (y su sucesor Rubin) superará proyecciones previas de ventas, y que la empresa cuenta con inventario y compromisos de suministro que se extienden hasta el año calendario 2027, como reportó Bloomberg.
China y aranceles
Uno de los puntos sensibles del panorama sigue siendo China, uno de los mayores mercados para la industria de chips. Según Bloomberg, Nvidia señaló que el gobierno de Estados Unidos otorgó licencias para enviar una pequeña cantidad de procesadores H200 a clientes en ese país, pero que la compañía no sabe si el gobierno chino dará su aprobación.
Por esa razón, indicó que seguirá excluyendo de sus previsiones los ingresos del negocio de centros de datos en China.
La licencia exige que los chips pasen por una inspección en Estados Unidos antes del envío y que, además, los procesadores están sujetos a un arancel de 25 % cuando ingresan a EE. UU.
Acuerdos circulares
En paralelo, el boom de la IA se está expresando en acuerdos de largo plazo para asegurar capacidad de cómputo.
Nvidia anunció recientemente que Meta acordó desplegar “millones” de procesadores en los próximos años. También señaló que AMD divulgó esta semana un acuerdo similar con Meta, valorado en varias decenas de miles de millones de dólares.
Ese tipo de anuncios ha sido usado por los fabricantes como prueba de que la “economía de la IA” se mantiene fuerte.
Pero Bloomberg también subrayó que la naturaleza estrecha de algunas de estas transacciones (con proveedores y clientes que, en ciertos casos, toman participaciones financieras entre sí) ha despertado críticas sobre acuerdos que podrían estar inflando la demanda.
💰📈💱 ¿Ya se enteró de las últimas noticias económicas? Lo invitamos a verlas en El Espectador.