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Hasta hace unos años, el rol de un comprador en una empresa parecía sencillo: buscar el mejor precio, negociar descuentos y garantizar que los productos llegaran a tiempo. Hoy, ese libreto quedó corto. En 2025, las compras dejaron de ser un asunto de papeleo para convertirse en una pieza clave de la competitividad para las más de 1,5 millones de empresas en el país.
¿Por qué? Porque el mundo exige mucho más que precios bajos: transparencia, sostenibilidad, uso de tecnología y capacidad para anticipar riesgos. El área de compras es hoy un centro de estrategia.
Un análisis de Suplos, empresa especializada en soluciones tecnológicas para abastecimiento, plantea que los compradores colombianos deberán desarrollar seis competencias esenciales para no quedarse atrás.
1. Entender el lenguaje de los datos y la inteligencia artificial
Así como antes se debía manejar una calculadora, hoy los compradores tendrán que leer y entender datos. No se trata de programar, sino de usar la información para responder preguntas simples: ¿este proveedor es confiable?, ¿qué riesgos hay en la cadena de suministro?, ¿conviene comprar ahora o esperar?
Quien no sepa apoyarse en herramientas de inteligencia artificial quedará rezagado, como quien sigue usando máquina de escribir en tiempos de correo electrónico.
2. Mirar más allá del precio
Comprar barato ya no basta. Hoy, además de cuánto cuesta, importa qué impacto deja esa compra en el medioambiente y en la reputación de la empresa. Es la diferencia entre elegir un producto que contamina y uno que cumple normas ambientales: el barato puede salir caro si genera sanciones o afecta la imagen de la compañía.
3. Escoger proveedores que sean aliados, no solo vendedores
Antes el proveedor solo debía cumplir entregas. Ahora debe demostrar que respeta derechos laborales, evita la deforestación y tiene prácticas transparentes. La relación se convierte en una alianza a largo plazo, más cercana a un matrimonio que a una transacción ocasional.
4. Hacer que la tecnología trabaje junta
Hoy las empresas usan múltiples plataformas digitales (para contratos, inventarios, pagos, trazabilidad). El problema es cuando esas herramientas no se hablan entre sí. El comprador del futuro tendrá que orquestarlas, como un director que logra que cada instrumento suene en armonía.
5. Explicar con claridad lo que dicen los números
No sirve tener gráficas bonitas si nadie las entiende. El reto será traducir los datos en decisiones simples: “si seguimos con este proveedor, el costo subirá un 10 %”, o “este cambio reducirá el riesgo de sanciones”. En otras palabras, convertir cifras frías en mensajes claros para la gerencia.
6. Liderar el cambio dentro de la empresa
Adoptar nuevas formas de comprar no es solo usar tecnología: implica cambiar la mentalidad. Habrá quienes prefieran seguir como siempre, y ahí el comprador debe tener liderazgo para convencer, capacitar y acompañar la transformación.
Más que un área de apoyo, un eje estratégico
El CEO de Suplos, Oskar Sarquis, advierte que 2026 “no será el año de empezar a digitalizar, de hablar de sostenibilidad o de probar la inteligencia artificial: será el año de estar listos”.
Es decir, quien no fortalezca estas competencias desde hoy corre el riesgo de quedarse atrás. Porque en el futuro cercano, comprar no será un trámite administrativo, sino una de las llaves maestras de la competitividad empresarial.
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