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Millicom comprará la participación de Empresas Públicas de Medellín (EPM) en UNE EPM Telecomunicaciones (Tigo Colombia) tras ganar la subasta pública realizada por la empresa antioqueña.
La operación, valorada en cerca de COP 2,1 billones, es un paso clave en el plan de integración entre Tigo y Movistar de la multinacional con sede en Luxemburgo.
La movida que cambiaría las telecomunicaciones en Colombia
A través de un comunicado, Millicom informó que su oferta fue de COP 418.741 por acción, lo que representa un valor total aproximado de COP 2,1 billones (unos USD 571 millones).
La compañía indicó que la transacción se cerrará el próximo 29 de enero, de acuerdo con las reglas establecidas en la subasta pública adelantada por EPM bajo la Ley 226.
Con esta operación, Millicom consolidará casi el 100 % de la propiedad de UNE EPM Telecomunicaciones, luego de completar el proceso de desinversión pública gestionado por la empresa antioqueña.
El resultado de la subasta culmina un proceso que EPM había puesto en marcha a finales de 2025, cuando inició la venta de su participación en Tigo-UNE tras el interés manifestado por Millicom en adquirir esas acciones como parte de su estrategia para integrar las operaciones de Tigo y Movistar en el país.
En contexto: EPM culminó la primera etapa de la venta de sus acciones en Tigo-UNE
De concretarse la integración, el nuevo operador se convertiría en el segundo mayor del mercado colombiano de telecomunicaciones, con capacidad para competir de manera más directa con Claro, que actualmente mantiene una posición dominante en el sector.
Las alertas sobre la operación
La integración entre Tigo-UNE y Movistar ya cuenta con la aprobación de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), aunque con condiciones.
En 2025, la entidad concluyó que la operación ofrece beneficios potenciales en generación de eficiencias, mejoramiento de la calidad y ampliación de la cobertura de los servicios.
Sin embargo, la SIC advirtió en su momento que la integración podría generar riesgos por el alto nivel de concentración del mercado.
Según la entidad, Claro y el operador resultante concentrarían cerca del 90 % del mercado de telefonía e internet móvil, lo que podría derivar en riesgos de coordinación para influir en precios y calidad, así como en presiones sobre los operadores más pequeños.
Entre los condicionamientos que anunció la Superintendencia, esta ordenó reducir las tarifas que pagan los operadores más pequeños por el acceso a la red de los grandes. En el caso de WOM, por ejemplo, se establecieron descuentos que van entre el 12,5 % y el 24 % sobre las tarifas actuales de conexión a la red.
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Tras la decisión de la SIC, la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) advirtió que la integración entre Tigo-UNE y Movistar podría tener consecuencias importantes en el mercado minorista de servicios móviles.
En un comunicado, la entidad señaló el año pasado que el segmento mayorista de acceso y originación móvil ya presenta altos niveles de concentración.
La CRC alertó que este escenario podría implicar riesgos de restricción para terceros operadores que dependen del Roaming Automático Nacional para prestar sus servicios, así como para los Operadores Móviles Virtuales (OMV).
Entre los posibles efectos, la comisión mencionó un aumento en la probabilidad de efectos coordinados por el mayor nivel de concentración y un potencial incremento en los precios que pagan los usuarios.
En el caso del internet fijo residencial, la entidad advirtió que en algunas de las principales ciudades del país la operación autorizada podría consolidar la posición del operador integrado y reducir, o incluso eliminar, la competencia existente.
WOM se pronunció en su momento y señaló que las condiciones impuestas por la SIC no son suficientes para proteger la competencia en el mercado. La compañía advirtió que, contrario a lo señalado por la autoridad, la integración podría derivar en un alza de precios y en un deterioro de la calidad del servicio.
Según explicó la empresa en una rueda de prensa, aunque aún no cuentan con cálculos definitivos, estiman que las tarifas podrían subir cerca de un 22 %, con base en el escenario previo a su entrada al mercado colombiano.
WOM también alertó que una eventual salida o reducción de su operación afectaría a cerca de 6 millones de usuarios, muchos de ellos atraídos por precios más bajos. En su momento, la compañía dijo que, tras la decisión de la SIC, evaluará si continúa invirtiendo en el país o si replantea su operación.
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