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Exportaciones no mineras ya superan al petróleo: ¿cambio real o un espejismo?

Hoy más de la mitad de lo que el país vende al mundo no viene del petróleo ni del carbón. El agro y algunos productos industriales ganan terreno en la canasta exportadora. ¿Se trata de un cambio del modelo exportador colombiano o de un reacomodo forzado por factores internacionales?

Daniel Felipe Rodríguez Rincón

06 de julio de 2025 - 09:00 p. m.
El 60,8 % del valor exportado provino de sectores distintos a las industrias extractivas. / Gustavo Torrijos
Foto: El Espectador - Gustavo Torrijos
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De cierta forma, los buques que zarpan desde los puertos colombianos ya no se mueven únicamente a punta de crudo y carbón. Durante décadas, el comercio exterior de Colombia estuvo dominado por productos que provienen del subsuelo: petróleo, carbón, coque y sus derivados. Pero, al menos por este año, el libreto parece haber cambiado.

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Por primera vez desde 2020, los productos no mineroenergéticos (es decir, alimentos, agroindustria y algunas manufacturas, principalmente) concentran la mayor parte de lo que Colombia exporta.

De enero a abril, los no mineroenergéticos representaron el 52,6 % del total, según datos del Ministerio de Comercio. Un punto de quiebre frente a los bienes tradicionales del sector extractivo.

A su turno, las cifras del DANE, que miden las exportaciones según el sector económico del productor y no por tipo de producto, apuntan en la misma dirección. En su informe más reciente, con corte a mayo de 2025, el 60,8 % del valor exportado provino de sectores distintos a los combustibles y a las industrias extractivas.

Las cifras revelan un gran cambio en un país que durante décadas ha dependido de lo que extrae del subsuelo. Algunos lo llaman diversificación; otros, con más cautela, prefieren hablar de un reacomodo al contexto global.

La pregunta, entonces, sigue sobre la mesa: ¿está Colombia ante un cambio de su modelo exportador o reaccionando, por obligación, al bajón del petróleo y al buen momento de productos como el café?

El cambio de guion

No son productos novedosos. Algunos han sido exportados durante décadas. Pero ahora, sin hacer mucho ruido, pesan más en la canasta y están logrando abrirse espacio en vitrinas donde antes no figuraban.

Hablamos del café -que no necesita mayor presentación-, del aguacate hass, de las flores, del banano, del aceite de palma y de una larga lista de frutas, alimentos procesados y productos industriales que vienen ganando terreno.

Pero en el listado de los productos con mayor crecimiento también repuntan transformadores eléctricos, insecticidas, cosméticos y alimentos procesados. Un abanico más variado que apoya la tesis de que lo que está ocurriendo es una diversificación de las exportaciones colombianas.

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Según el Ministerio de Comercio, entre enero y abril de 2025, estos bienes no mineroenergéticos sumaron US$8.464 millones, creciendo un 9,8 % frente al mismo período del año anterior.

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Así las cosas, no hay un solo protagonista. Es una mezcla de agroindustria, alimentos y manufacturas que, poco a poco, están cambiando la fotografía de lo que Colombia vende al mundo.

Sin embargo, para hablar de una diversificación real se necesita algo más que un buen inicio de año en el renglón no mineroenergético.

El impulso del agro

Para algunos expertos, lo que muestran las cifras de exportaciones de finales de 2024 y 2025 es una señal de un cambio paulatino en la forma como Colombia se inserta en el comercio global.

“El agro colombiano está jugando un rol central en la diversificación de las exportaciones no mineroenergéticas”, asegura Clara Inés Pardo, profesora de la Universidad del Rosario. “Aunque aún enfrenta desafíos importantes, es el sector que más terreno ha ganado en los últimos años”, agrega.

Una visión similar plantea Javier Darío Hoyos Leva, director del Departamento de Ingeniería de Uniagraria: “Los productos del agro son el principal motor de la diversificación exportadora de Colombia en 2025. Vemos crecimientos impresionantes en flores, aceite de palma, frutas frescas y derivados del café. Incluso productos como la uchuva están abriéndose espacio en mercados internacionales”.

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Ambos académicos coinciden en que esta transformación ha sido lenta, pero sostenida, gracias a logros del agro colombiano como mayor acceso a mercados, mejor cumplimiento de normas sanitarias y diversificación de compradores, entre otros factores.

Y si bien no se puede negar que el café, las flores y el banano siguen siendo protagonistas, hoy hay un portafolio más amplio de productos.

El informe de exportaciones no mineroenergéticas del Ministerio de Comercio, con corte a abril de 2025, respalda esta lectura: en los últimos cinco años, estas exportaciones crecieron 57,9 % en valor FOB acumulado.

La canasta exportadora no mineroenergética es liderada por productos del agro, alimentos y bebidas (60,2 %), pero también incluye un gran porcentaje de manufacturas (36,4 %), que han mostrado avances en bienes como transformadores eléctricos, cosméticos, plásticos e insecticidas, según el Mincomercio.

Y, además de Estados Unidos, países como Ecuador, Países Bajos, Perú, Brasil y México están comprando más productos colombianos. Una señal de que la diversificación también avanza, aunque tímidamente, en términos geográficos.

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De hecho, la expansión del agro también parece estar respaldada por el comercio bilateral: en 2024, Colombia fue el sexto mercado más importante para las exportaciones agrícolas de Estados Unidos, que sumaron US$4.500 millones, según el informe “Exporter Guide Annual 2024”, elaborado por el Servicio Agrícola Exterior (FAS) del Departamento de Agricultura de EE. UU.

Parte de ese flujo corresponde a maquinaria, tecnología y equipos para el agro, lo que refleja una inversión creciente en el fortalecimiento productivo del campo nacional.

¿Y si todo se debe al entorno global?

En comercio exterior, el contexto pesa. A veces más que los esfuerzos internos, y lo que muestra 2025 es un escenario donde el entorno internacional parece haber movido la aguja de las exportaciones colombianas.

Hace poco, la Agencia Internacional de Energía (AIE) proyectó una caída de 350.000 barriles diarios en la demanda global de petróleo, al tiempo que la producción aumentaría hasta los 104,6 millones de barriles por día. Es decir: más oferta, menos compradores. Y por tanto, menores precios para el crudo, que todavía es la principal exportación del país.

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Algo similar ocurre con el carbón. Entre enero y mayo de 2025, las exportaciones colombianas de este mineral cayeron más de 30 % en valor, según el DANE. No porque haya dejado de producirse, sino porque el precio bajó y la transición energética sigue reduciendo su demanda. Aquí también hay que contar las medidas fiscales contra la industria extractiva que ha emprendido la administración nacional.

Para gremios como Analdex, eso explica buena parte del nuevo mapa exportador. Aunque destacan el crecimiento del sector no mineroenergético, que en 2024 aumentó 10 % anual y en lo corrido de 2025 ya roza el 23 %, advierten que este repunte se ha concentrado “principalmente en productos como café, que ha contribuido con aproximadamente dos terceras partes del crecimiento total de las ventas no mineroenergéticas”.

En menor medida, también destacan las flores, el aceite de palma y el aguacate, “productos tradicionales que han hecho un esfuerzo muy importante por destacarse en los mercados internacionales”.

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¿Y los nuevos productos? Hay avances, como el cacao, pero Analdex aclara que “están más asociados a la coyuntura de precios y demanda que a un proceso de diversificación estructural”.

Además, advierten que persisten obstáculos de fondo: “La falta de diplomacia sanitaria y fitosanitaria efectiva, el bajo acompañamiento a empresarios en mercados internacionales, el considerable aumento de los costos logísticos (que hoy representan el 17,9 % de las ventas) y trámites complejos que elevan los tiempos y los costos en puertos”, afirma el gremio.

La Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) reconoce el empuje de los productores agropecuarios consolidados en los mercados internacionales y el valor de estas exportaciones no solo en cifras, sino en empleo.

Jorge Enrique Bedoya, presidente del gremio, destaca que estos envíos sostienen “millones de puestos de trabajo directos e indirectos ligados a las cadenas de abastecimiento”.

A su juicio, el buen momento del agro también se ha apoyado en ciclos de precios altos para productos como el café y el cacao, pero advierte que para que esto se traduzca en un crecimiento sostenido, el país necesita garantizar la admisibilidad de sus productos en los mercados internacionales.

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Esto, según Bedoya, exige “una altísima seriedad técnica del Gobierno” y un trabajo articulado entre instituciones como el ICA, el Invima y las embajadas.

Además, insiste en que competir en el mercado internacional no se puede hacer en automático, dado que si bien Colombia tiene buen café y un aguacate hass que crece con fuerza, debe enfrentar a otros proveedores como México, Perú y Chile.

Y todo esto se cruza con problemas internos que frenan el avance: bloqueos viales, problemas de seguridad, extorsiones y falta de infraestructura. “De nada sirve tener semejante iniciativa exportadora si los camiones no pueden llegar a puerto”, advierte Bedoya.

La ruta a la diversificación

En los últimos cinco años, las exportaciones no mineroenergéticas han crecido más del 50 %. Un salto significativo para un país cuyo comercio exterior ha estado históricamente atado al petróleo y al carbón.

El riesgo, advierten varios expertos, es confundir el impulso de los factores internacionales con una transformación estructural de la canasta exportadora.

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Creer que Colombia está cambiando de modelo, cuando en realidad solo reacciona a la caída de los precios globales, puede ser engañoso. Si el crudo o el carbón vuelven a repuntar, todo podría regresar al punto de partida. Esto, a menos de que la transformación se haga de manera sostenida y con inversiones que impulsen un cambio estructural que se mantenga en el tiempo.

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Por Daniel Felipe Rodríguez Rincón

Comunicador Social y Periodista. Desde 2017, se ha desempeñado en diferentes medios de comunicación colombianos.@DanfeRodriguezdrodriguez@elespectador.com
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