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Esta semana hablamos en Echemos Cuentas, el espacio de finanzas personales de El Espectador, sobre cómo ahorrar energía. Camilo Erazo Aguilar, gerente de Regulación del Grupo de Energía de Bogotá, dejó varias recomendaciones.
Erazo explicó cuáles son los electrodomésticos que más energía consumen en un hogar típico colombiano y qué se puede hacer para reducir ese consumo.
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Los que generan calor, los más costosos
La regla general es sencilla: los aparatos que convierten electricidad en calor son los que más energía consumen. La plancha de ropa, el secador de pelo, el microondas y las freidoras de aire entran en esta categoría. Usarlos con criterio (el tiempo justo y cuando sea necesario) es la mejor forma de manejar su impacto en la factura de cada usuario.
La nevera: el electrodoméstico más constante
La nevera es el único aparato que permanece encendido las 24 horas del día, los siete días de la semana. Por eso merece atención especial. Una nevera antigua puede consumir hasta 60 % más energía que una moderna con certificación de eficiencia.
Pero no hace falta comprar una nueva para ahorrar. Hay ajustes simples que reducen su consumo: revisar que los empaques de la puerta sellen bien para que no entre calor, dejar espacio entre la nevera y la pared para que el calor que extrae pueda disiparse, no meter alimentos calientes y limpiar periódicamente la escarcha del congelador. Cada una de estas acciones reduce el trabajo del motor y, por ende, el consumo.
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Los bombillos incandescentes: un gasto innecesario
Si en la casa todavía hay bombillos incandescentes, cambiarlos por LED es la medida de ahorro más efectiva en iluminación. Un bombillo LED consume 10 veces menos que uno incandescente. Multiplicado por todos los bombillos de la casa (que pueden ser muchos más de los que uno cree) el ahorro es significativo.
Aprovechar la luz natural durante el día es otro ajuste sin costo: poner el escritorio cerca de una ventana puede evitar encender los bombillos durante varias horas. Pequeñas acciones que pueden tener un impacto real al final del mes.
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Los consumos vampiro: pequeños pero sumables
Dejar el cargador del celular conectado sin usar, el televisor en “standby” genera lo que se conoce como consumos vampiro. Individualmente son pequeños (un cargador conectado todo el mes equivale a prender un bombillo medio día), pero sumados en un hogar completo, y multiplicados por millones de hogares, representan un consumo considerable. Desconectar lo que no se está usando es otro hábito simple con impacto real.
Las etiquetas de eficiencia: úselas antes de comprar
Los electrodomésticos grandes —neveras, lavadoras, televisores— traen una etiqueta de colores que va del verde al rojo y de la letra A a la G. Entre más verde y más cercana a la A, más eficiente es el aparato y menos energía consume. Esa etiqueta también indica el consumo mensual y anual estimado, lo que permite comparar opciones antes de comprar y elegir la que va a costar menos en el largo plazo.
¿Cómo calcular cuánto consume cada aparato?
Para saber exactamente cuánto cuesta cada electrodoméstico en la factura, basta con una operación sencilla que explicó Erazo: tome la potencia del aparato en vatios —dato que aparece en la caja o en el manual—, multiplíquela por las horas diarias de uso y por los días del mes que lo utiliza. El resultado, multiplicado por la tarifa que aparece en el recibo de luz, da el costo mensual de ese aparato.
Con ese cálculo es posible identificar cuáles son los electrodomésticos que más pesan en la factura y tomar decisiones informadas sobre cuándo y cómo usarlos.
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