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Típicamente, el Plan Financiero es presentado por el Gobierno en las primeras semanas de febrero. El documento es clave pues incluye los balances de cómo le fue a la economía en 2025 y cuáles son las primeras proyecciones para el país de cara a 2026.
Sin embargo, este año, sin presentación oficial, el Plan fue publicado este miércoles, a casi mediados de marzo.
El documento llega en un momento crucial, pues el país atraviesa por un panorama de aguda estrechez fiscal, gracias a los vaivenes en el recaudo tributario, pero también a la elevada tensión entre un gasto que no da tregua y el faltante de recursos para el Presupuesto General de la Nación, que salió aprobado del Congreso con un faltante de COP 16 billones que nunca llegaron con la ley de financiamiento.
La administración del presidente Gustavo Petro buscó tapar parte de este hueco (COP 11 billones) mediante un decreto de emergencia económica, que se encuentra suspendido por la Corte Constitucional mientras el alto tribunal examina de fondo la medida. Varios analistas dan casi por hecho que el estado de excepción no pasará el examen de constitucionalidad.
El Plan Financiero permite ver que, una vez más, las estimaciones del Gobierno sobre sus ingresos tributarios estuvieron por encima de la realidad: en 2025 se recaudaron COP 271,9 billones, mientras que el Marco Fiscal de Mediano Plazo había estimado un recaudo de COP 281,4 billones; esto da una diferencia negativa de COP 9,4 billones.
Aunque, también vale decir, frente a 2024 no se registró una caída en el recaudo tributario, como sí había pasado en el ciclo anterior (2024 frente a 2023). Si se compara contra 2024, los ingresos por impuestos crecieron COP 21,3 billones en 2025.
Las principales proyecciones económicas del Gobierno
Según el Ministerio de Hacienda, 2026 cerraría con un crecimiento de 2,6 % en el PIB, la misma con la que cerró 2025, vale agregar.
Acerca de la inflación, las perspectivas oficiales la sitúan en 5,8 % para finales de 2026, por encima de la cifra registrada para finales del año pasado (5,1 %). Este es uno de los puntos de mayor tensión, pues para este punto prácticamente todas las proyecciones de inflación dan por hecho que el crecimiento en los precios superará este año los números alcanzados el año pasado.
Y los números de otras fuentes son menos agradecidos. Por ejemplo, la mayoría de analistas que participan en la Encuesta de Opinión Financiera de Fedesarrollo ubican el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en 6,41 % para el final de 2026.
Bajo la perspectiva del Gobierno, el dólar tendrá un valor al finalizar 2026 de COP 3.915, por encima del valor con el que cerró 2025, pero aún por debajo del umbral de COP 4.000.
En 2026, el recaudo tributario alcanzaría los COP 291,3 billones, lo que representaría un crecimiento de COP 19,4 billones frente a la cifra final de 2025. Pero, a su vez, sería un incremento inferior al observado entre 2024-2025. Esto, en opinión de un analista, “no sorprende a nadie, lo que quiere decir es que están sobreestimando otra vez, con números totalmente optimistas, tal como han vivido en los últimos años, con los resultados que hoy vemos: proyecciones que no se cumplen y cuentas que no cuadran”.
Cómo se ve el panorama para 2026
El documento del Ministerio de Hacienda arroja números frescos sobre uno de los debates más activos del momento: el gasto del Gobierno.
Las cifras del Plan permiten ver que el gasto total terminó siendo menor del proyectado inicialmente en el MFMP (en unos COP 18,3 billones). Pero, a la vez, el rubro creció en 2025 frente a 2024 en COP 24,6 billones. Para comparación, el primer esbozo de ley de financiamiento el año pasado buscaba un recaudo de COP 26 billones.
El mayor ajuste positivo en términos de gasto fue en la disminución de intereses en el pago de deuda, mediante una serie de operaciones que adelantó a lo largo de 2025 el Ministerio de Hacienda. Esto permitió que en este rubro se pudieran recortar COP 22,1 billones de cara a los resultados de 2024.
Bajo este panorama, el déficit del Gobierno Nacional Central se ubicó en 6,4 % del PIB en 2025. Para 2026, el Gobierno proyecta un escenario más optimista: el déficit bajaría a 5,1 % del PIB.
Hay que resaltar que el valor de 2025 es menor al estimado inicialmente En el MFMP (7,2 %). Visto así, se trata de una buena noticia. Pero lo que han advertido analistas es que la mejoría se dio por las operaciones de deuda que permitieron mejorar el pago de intereses, no por mejoras significativas en ingresos ni en recortes de gasto. En otras palabras, la estructura del sistema sigue presentando los mismos desbalances de fondo que, para este punto, es claro que deberá asumir el próximo Gobierno.
El Observatorio Fiscal de la U. Javeriana lo pone de esta forma: “Destacamos que, aunque en 2025 el déficit fiscal total fue mejor de lo esperado, el déficit primario sí se amplió de manera importante. Esto se explica en buena medida porque los ingresos tributarios estuvieron por debajo de lo proyectado en el presupuesto”.
Según el plan financiero del Gobierno Petro, el déficit fiscal primario pasaría de 3,5 % del PIB en 2025 a 2,1 % en 2026.
Sin embargo, el presidente del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF), Juan Carlos Ramírez, advirtió que para cumplir esa meta se necesita un ajuste significativo. En entrevista con El Espectador, señaló que para lograr esa reducción sería necesario un recorte cercano a COP 30 billones, una decisión sobre la que, dijo, aún no hay un pronunciamiento efectivo del Gobierno.
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