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Dos de las mayores casas de comercio de materias primas del mundo, Vitol Group y Trafigura Group, se convirtieron en las principales beneficiarias del nuevo esquema con el que Estados Unidos retomó el control de las exportaciones de petróleo venezolano, en una operación que promete mover decenas de millones de barriles y generar ganancias excepcionales en medio de las sanciones aún vigentes.
Aunque el presidente Donald Trump ha presentado el control de las ventas de crudo de Venezuela como una victoria política para Estados Unidos, su administración recurrió a estas dos firmas extranjeras para movilizar rápidamente combustible por varios miles de millones de dólares.
Ambas recibieron licencias especiales del Departamento del Tesoro que les permiten transportar barriles venezolanos todavía sancionados, en momentos en que Caracas busca reactivar su industria petrolera tras una fuerte caída de la producción y el llenado de sus inventarios.
Vitol y Trafigura, los grandes ganadores
De acuerdo con información publicada por Bloomberg, la administración Trump eligió a Vitol y Trafigura por su capacidad logística y su red global de compradores, en un contexto en el que gran parte del comercio de crudo venezolano se había desplazado hacia Asia con fuertes descuentos por efecto de las sanciones.
“Es una gran oportunidad para volver a un negocio que antes estaba fuera de nuestro alcance”, dijo a Bloomberg Christian Frutig, exejecutivo de Trafigura y Standard Chartered.
Los operadores deben recibir y encontrar compradores para decenas de millones de barriles de petróleo sancionado, incluidos volúmenes almacenados en buques de la llamada “flota oscura” frente a las costas venezolanas. Ese es el reto.
Bloomberg reportó que dos petroleros ya tenían previsto zarpar hacia Europa, algunos de los primeros envíos de este tipo en casi un año, incluido un cargamento con destino a la refinería de Repsol en Cartagena, España.
Un negocio de alto margen… y alto riesgo
En paralelo, las firmas están ofreciendo crudo a refinerías de la costa del Golfo de Estados Unidos con descuentos de entre USD 8 y USD 9 por barril frente al Brent.
Reuters informó que Vitol ya vendió cargamentos a Valero Energy y Phillips 66 en condiciones similares. Como los comerciantes están comprando el crudo a Petróleos de Venezuela (PDVSA) con rebajas cercanas a USD 15 por barril frente al Brent, el negocio abre la puerta a márgenes inusualmente altos en un sector donde las ganancias suelen medirse en centavos y no en dólares por barril, según Bloomberg.
Pero el negocio también tiene costos. Muchos de los primeros cargamentos están siendo enviados a tanques de almacenamiento, lo que obliga a financiar inventarios mientras los precios futuros están por debajo de los precios al contado. A eso hay que sumarle los altos costos de transporte marítimo.
Además, los bancos siguen siendo reticentes a financiar operaciones con crudo venezolano, lo que fuerza a los operadores a usar capital propio.
Una ventana que podría cerrarse rápido
La oportunidad podría ser temporal. Estados Unidos planea permitir que más empresas y refinerías entren en este comercio, lo que aliviaría la congestión logística, pero también aumentaría la competencia por los barriles y presionaría los precios. Según Bloomberg, las ventas futuras podrían abrirse incluso a refinerías estadounidenses de forma directa.
Vitol y Trafigura manejan en conjunto un volumen diario de petróleo equivalente al consumo combinado de Japón, Alemania, India y México. Su regreso a Venezuela ocurre después de años en los que las sanciones contra Rusia, Irán y el propio país sudamericano habían expulsado a los grandes comerciantes occidentales de una parte creciente del mercado mundial de crudo.
Las sombras del pasado
El retorno no está exento de polémica. Ambas compañías fueron investigadas en el pasado por sobornos a ejecutivos petroleros en Sudamérica. Ese historial volvió a escena cuando senadores demócratas pidieron mayor transparencia sobre los acuerdos para comercializar petróleo venezolano. “Dado el enorme riesgo de especulación y corrupción, la administración tiene una obligación mayor de rendir cuentas”, señalaron, según Bloomberg.
Las licencias otorgadas a Vitol y Trafigura están vigentes hasta junio de 2027 y también permiten el comercio de otros productos como metales y minerales, lo que abre la puerta a exportaciones de oro y aluminio desde Venezuela.
Asia vuelve a mirar al crudo venezolano
Según Bloomberg, ambas firmas ya han cargado o acordado el transporte de unos 12 millones de barriles y tienen contratos con PDVSA para vender entre 30 y 50 millones de barriles cedidos a Estados Unidos tras la captura de Nicolás Maduro a comienzos de enero.
En Asia, donde antes de las sanciones China e India eran los principales compradores del crudo pesado venezolano, los operadores están ofreciendo cargamentos con descuentos de entre US$5 y US$8 por barril frente al Brent. “Esta es una oportunidad para que las empresas comerciales vuelvan a entrar en un mercado que había sido interrumpido por las sanciones de EE. UU.”, dijo a Bloomberg June Goh, analista de Sparta Commodities.
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