El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Detalles del caso de “estigmatización” que desató tensiones en la Liga contra el silencio

La Liga Contra el Silencio habló sobre el caso de La Silla Vacía y Agencia Prensa Rural. Además, explicaron el proceso editorial que atraviesan las historias antes de ser publicadas en el portal y los medios aliados.

Andrea Jaramillo Caro

27 de marzo de 2026 - 08:03 p. m.
La Liga Contra el Silencio es una alianza de 17 medios de comunicación.
Foto: Cortesía
PUBLICIDAD

Las periodistas Claudia Báez y Claudia Julieta Duque hablaron de inacción y silencio por parte de la FLIP luego de la publicación de un artículo de La Silla Vacía en el que acusaban a medios como Agencia Prensa Rural de ser “orgánicos” de las FARC, algo que fue calificado como estigmatizante. Por esta razón, renunciaron a la Fundación para la Libertad de Prensa.

Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO

¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar

La investigación fue publicada el pasado 22 de febrero y difundida en medios que hacen parte de la alianza La Liga Contra el Silencio. El mismo día de la publicación, Agencia Prensa Rural emitió una nota editorial en la que rechazaron los hechos y mencionaron: “No es la primera vez que ocurre. En el 2007, un artículo de la revista Semana incluía a Prensa Rural en un listado de supuestos medios de comunicación señalados como ‘pro-Farc’. Esta conducta calumniosa pone en riesgo a nuestro equipo de reporteros y colaboradores. Además, atenta contra la libertad de prensa y pone en situación de riesgo a las organizaciones sociales que promueven este proyecto periodístico”.

Cinco días más tarde, el 27 de febrero, La Liga Contra el Silencio publicó un comunicado en el que manifestaron “su rechazo categórico a la estigmatización contra los medios Agencia Prensa Rural, Kaos y Rebelión. La investigación ‘Mención de Iván Cepeda en computadores de las FARC no fue un montaje’, publicada por La Silla Vacía, incluyó una frase que califica a estos medios como ‘orgánicos a las FARC’ y que por errores del proceso editorial interno no fue conocida por ninguno de los 16 medios de la alianza antes de su publicación”.

El párrafo que contenía la afirmación calificada como estigmatizante fue eliminado de la versión publicada en el portal de La Liga Contra el Silencio, según el comunicado, tras días de deliberación. “Tomamos distancia de dicha afirmación y señalamos enfáticamente que defendemos y acompañamos el ejercicio periodístico de nuestros colegas en territorios descentralizados y altamente afectados por el conflicto armado. Sabemos que esta acción no elimina el daño causado, pero es la manera que encontramos para asumir la responsabilidad de nuestros actos como alianza, además, lo ofrecemos como una forma de pedagogía y autocrítica editorial”, señalaron.

Read more!

El detrás de escena

Desde La Liga Contra el Silencio explicaron que los temas que se publican como alianza llegan de manera articulada o individual por los medios que la conforman.

Estos pasan por un comité editorial que los revisa y luego se comparten con cada medio que tiene autonomía sobre la publicación de estos contenidos. Cuando se trata de una historia de alguno de los medios aliados, los textos se comparten en su totalidad con los demás integrantes. Sin embargo, en el caso de artículos de medios externos, el equipo editorial decidía caso a caso qué hacer. En el de la investigación de La Silla Vacía se decidió enviar una nota derivada; sin embargo, eso no quiere decir que ese fuera el camino a seguir siempre. Según aclaró Juanita León, directora de La Silla Vacía, en la nota derivada que se envió sobre la investigación en cuestión se incluyeron “todos los hallazgos”, pero no se encontraba el párrafo en el que se señalaba a los tres medios: Agencia Prensa Rural, Kaos y Rebelión.

“En este caso, hubo dos diferencias. La primera es que La Silla Vacía no es un medio aliado. En un primer momento, buscaron directamente al equipo editorial para pedir un apoyo para la búsqueda de archivo y, más tarde, propusieron una publicación compartida con la Liga. El equipo editorial hizo lo que generalmente hace y dejó a discreción de los medios la decisión sobre replicar el texto”, afirmaron. Dicho comité editorial renució. El Espectador buscó hablar con uno de sus miembros; sin embargo, prefirió no pronunciarse.

Adicionalmente, León mencionó que el apoyo investigativo que brindó La Liga Contra el Silencio a esta historia radicó en la búsqueda de unos archivos y acceso a algunas fuentes, algo que se dio a finales de enero.

“Normalmente se nos envía el texto antes y cada equipo editorial revisa y decide si quiere publicar o no. En lo que recibimos, muchos, por nuestra línea editorial y enfoques temáticos, decidimos no publicarlo, pero ninguno conocía la frase que estigmatiza y señala a los medios de comunicación. Nuestro mensaje como alianza es que creemos que es una frase dañina que tiene unos impactos negativos y no estamos en absoluto de acuerdo con que eso se haya firmado de esa manera y se haya hecho público. Por eso escribimos un comunicado pidiendo disculpas y asumiendo los medios la responsabilidad de la alianza. Pertenecemos a ella y ahí aparecen nuestros logos y demás. También asumimos la responsabilidad de reajustar los procesos”, compartieron.

El comunicado publicado por la alianza se desligaba de las declaraciones de La Silla Vacía en las que ratificaron su postura en mantener su versión. “Rechazamos la idea de que La Silla Vacía está estigmatizando a este medio toda vez que estamos hablando de hechos ocurridos hace más de una década y que tienen pleno sustento”, aseguró el medio en su carta donde aportó las pruebas con las que sustentó sus declaraciones.

No ad for you

León afirmó que, previo a la publicación de la historia, se comunicaron con Agencia Prensa Rural “para preguntarles por qué habían publicado escritos de una persona que en el computador de Raúl Reyes aparecía con el alias de Ingrid Storgen. Nos dijeron que nos volverían a llamar, pero no pasó.

Después de publicar la historia y ante la reacción que hubo, Ana Bejarano nos dijo que el peligro era que quedaran señalados como integrantes de las FARC, aunque este grupo se haya desmovilizado hace 10 años. Nos comentó que hay personas que creen que las disidencias son las FARC. Le di la razón y decidimos poner en la historia y aclarar explícitamente que eran orgánicos a las FARC cuando estaban en armas. Llamé a René (Ayala) y le dije que habíamos puesto esa frase y le ofrecí aclarar en el en vivo que nos referíamos a algo de hace 10 años para que nadie pensara que tenían un vínculo con las disidencias. Él me dijo: ‘no, gracias, yo nunca sentí que lo hicieran ustedes de mala fe y prefiero que esto deje de ser un tema público. Tranquila, no quiero que hagas una aclaración pública’. Luego le propuse entrevistarlo para que contara hoy en día qué es Agencia Prensa Rural, él nos dijo que hablaría con su consejo editorial y si les interesaba, nos llamarían”.

No ad for you

Una de las decisiones que tomó La Liga Contra el Silencio, luego de sostener conversaciones sobre este caso, fue no eliminar la historia del portal de La Liga Contra el Silencio, sino mantenerla en la página, eliminando la frase acusatoria y añadiendo al principio el comunicado que emitieron. “Inicialmente, la idea sí era borrar la historia de la página, pero luego de una reflexión llegamos a la conclusión de que esto de todas maneras ocurrió y manteniendo la historia publicada sin la frase reconocíamos el error”, aseveraron.

León comentó que, en un primer momento, no conocieron que se debatía la posible despublicación de la historia, sino que se enteraron más adelante. Aseguró que, a raíz del planteamiento, el equipo editorial de La Liga Contra el Silencio presentó su renuncia en protesta.

La Liga Contra el Silencio pidió un concepto a la FLIP “para entender la dimensión y gravedad de lo que había ocurrido tanto para la Liga como para cada medio que la integra”.

Tras la renuncia del equipo editorial, afirmaron que actualmente se encuentran en un periodo de reconfiguración. “La idea es que no haya tanta desarticulación de otras cosas, que los medios también tengan un involucramiento mayor. Es importante el fortalecimiento de la lógica de alianza y no tanto de la Liga como si fuera un medio. Había un esfuerzo más colaborativo en la construcción de las historias, no solamente en la elaboración periodística de la historia, sino en la definición temática para abordar las cosas. Para eso se necesita un proceso de ajustes. Este caso nos mostró una suerte de distanciamiento entre la alianza y el equipo base que no debería existir”, finalizaron.

No ad for you

Vale la pena aclarar que la Liga se independizó hace tres años de la FLIP. Actualmente, mantienen su propia estructura administrativa y editorial.

*Nota del editor: actualizamos esta historia con nuevos testimonios y detalles relevantes.

Si le interesa seguir leyendo sobre El Magazín Cultural, puede ingresar aquí 🎭🎨🎻📚📖

Por Andrea Jaramillo Caro

Periodista y gestora editorial de la Pontificia Universidad Javeriana, con énfasis en temas de artes visuales e historia del arte. Se vinculó como practicante en septiembre de 2021 y en enero de 2022 fue contratada como periodista de la sección de Cultura.@Andreajc1406ajaramillo@elespectador.com
Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.