Es miércoles, día de El Espectador le explica. En medio de las tradicionales marchas del 1 de mayo por el Día Internacional del Trabajo, del nuevo borrador de la reforma a la salud, del escándalo de los carrotanques en La Guajira, de todas las críticas positivas y negativas que ha tenido el nuevo sistema de salud para maestros, el juicio a Chiquita Brands por los crímenes en Colombia (todo aparece publicado en nuestro portal www.elespectador.com), hicimos una pausa para hablar, con la ayuda de todo el equipo de El Magazín Cultural de El Espectador, de lo que ha pasado en la Feria Internacional del Libro, Filbo 2024, los autores que por allí han estado, las charlas que han dejado reflexiones interesantes, de la propuesta de este equipo periodístico con el especial “Fuera del papel” y su objetivo de conversar con varios escritores a través de los personajes de sus libros. Y para completar la oferta de contenido, también les dejaremos a continuación el compilado de los encuentros que hemos tenido todos los periodistas de esta casa en el stand de El Espectador con esos otros protagonistas que le van agregando valor a la feria internacional en su edición número 36.
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Primero, algunos detalles para no dejar pasar: Brasil, el país invitado de honor, cuenta con un pabellón completo y dispuesto para su oferta cultural, en donde ofrece un compilado de textos históricos que dan detalles de algunos de sus manuscritos que retratan el Amazonas, acompañados de una pequeña exposición fotográfica, con el objetivo de hacer sentir a los asistentes en un parte de ese Brasil selvático, ese vecino país que es protagonista no solo por su diversidad literaria y riqueza cultural, sino por su naturaleza. Ese es, si aún no ha ido, un espacio imperdible con charlas en vivo en esta feria del libro. Y por el lado local, Huila es el departamento invitado y Neiva el “Destino Literario”.
Y por el lado de la agenda, esta versión suma 500 invitados nacionales e internacionales provenientes de 25 países, con 18 salas de programación cultural y más de 2.000 actividades, incluyendo el homenaje a los 100 años de “La vorágine”, de José Eustacio Rivera, con la exposición Centenario Vorágine, “una muestra liderada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, y la Biblioteca Nacional de Colombia”, con la curaduría de Erna von der Walde y Ximena Gama, y la museografía de Piedra Tijera Papel. Allí, de acuerdo con los detalles que nos han contado los colegas que están presentes desde el día uno del encuentro ferial, hay “documentos históricos y archivos fotográficos de la Biblioteca Nacional de Colombia y otras instituciones internacionales, que dan cuenta de la región retratada por José Eustasio Rivera” en su obra maestrea. Ahora sí, en este boletín de resumen, comencemos.
Uno de los más esperados, Santiago Posteguillo, y su escrito “Maldita Roma”, en entrevista con El Espectador, nos iba dejando entrever una parte de su saga sobre Julio César, “Maldita Roma”, que nació después de “Roma soy yo”, y que son “las primeras dos partes de seis en las que el autor español relatará la vida de César”.
Posteguillo, en conversación con Andrea Jaramillo Caro, soltaba un poco de su obra y el por qué construyó su interés en un personaje sobre el que, se supone, todo el mundo a escuchado, pero realmente casi todo el mundo desconoce. “De él se suele conocer que es un senador muy importante de Roma, que tiene mucho poder, se malinterpreta que es un dictador, asimilando la palabra dictador al significado que tiene en el siglo XXI y no al del siglo I antes de Cristo, que tiene una relación apasionada con Cleopatra y que lo asesinan. Eso es lo que se suele conocer por parte del gran público del personaje. Pero ¿cómo llegó César a senador? Porque un patricio romano no nace senador. Entonces, me parecía interesante explicarle a la gente cómo alguien en Roma llega a senador, para lo cual tiene que ganar unas elecciones. Hay varios caminos, pero el más habitual era ser elegido quaestor en unas elecciones, eso está explicado en Maldita Roma. Se suele saber, por ejemplo, de César que tiene esa relación con Cleopatra, pero lo que no se suele conocer es que hay una diferencia de edad entre Cleopatra y César de 30 años. Así vamos teniendo cada vez más elementos. Se sabe que César es un monje, que César conquista la Galia, aunque solo sea por los cómics de Astérix y Obélix. Al final, Maldita Roma se convierte en una novela que está explicando un montón de cosas a los lectores que no suelen conocer sobre César. Y creo que eso lo hace particularmente atractivo”.
Así fue la inauguración de la Filbo 2024 con Gustavo Petro y Lula da Silva
Y en la segunda parte de esa conversación, el autor, de manera sencilla, explica las diferencias y complementos de sus dos primeras publicaciones de la serie: “”Roma Soy Yo”, por ejemplo, la primera novela de la serie, tenía un componente claramente estático, que es que media novela tiene lugar en una sala de un juicio y entonces ahí me doy cuenta de que tengo que trocear esa larguísima escena e intercalar saltos atrás en el tiempo que me permitan explicar qué personajes hay involucrados en ese juicio, por ejemplo, y así generar dinamismo narrativo. Ahora seguimos en “Maldita Roma”, pero cambio la estructura. Esta es esencialmente cronológica, sin saltos, y lo que hago es cruzar escenarios distintos. Con cada novela pienso siempre alguna estructura que introduzca algún elemento de variación para que el lector no se sienta a estar todo el rato leyendo la novela”.
Poco a poco se iba tejiendo, entre respuestas y apartados de libros, un poco más de los personajes que iban haciendo de esta Filbo un espacio esperado por tantos, por muchas:
El Magazín Cultural
“Los vagabundos de Dios”: el regreso de Mario Mendoza a la ficción
El Magazín Cultural
Adriana Ángel Forero: “Los libros te buscan cuando los necesitas”
El Magazín Cultural
Irene Vallejo: una charla sobre las emociones universales y la necesidad del silencio|
El Magazín Cultural
Irene Vallejo: “Existe un desprestigio de la bondad”
Era justo Irene Vallejo, autora de “El infinito en un junco”, en conversación con Laura Camila Arévalo Domínguez, quien nos recordaba su interpretación del “presente” desde los hechos mismos que han atravesado su existencia: “A lo largo de mi vida he tomado decisiones que todo el mundo ha tildado de insensatas. En mis estudios elegí la Filología Clásica; es decir, esas lenguas que se creían inútiles: el latín y el griego clásico. He visto una serie de causas como los libros, los clásicos y las humanidades, a las que todo el mundo estaba decretándoles su fin y extinción. Decían que eran anacrónicas, que no pertenecían a este mundo. Me he hecho una experta en abrazar lo que se supone que está al borde del abismo y del naufragio. En ese trayecto, en ese itinerario vital, me he ido dando cuenta de que a veces las visiones apocalípticas están muy equivocadas y nuestro error es asumirlas y no rebelarnos contra ellas”.
Y aquí viene un aparte de su entrevista que nos toca, sin duda, a todos aquellos que tuvimos la fortuna de tener un cuento en las manos: “Cuando escribo soy la niña fascinada por los cuentos que me contaba mi mamá antes de dormir. Esa es la atmósfera que yo intento evocar cuando escribo, aquella intimidad que se creaba entre mi mamá, devanando la historia, y yo, recibiéndola con los ojos plenamente abiertos y con la sed de relatos. Quisiera que invitar a uno de mis libros sea como abrir las puertas de un hogar para sentarnos alrededor del fuego y conversar sobre nuestros miedos, pero también sobre todo aquello que es valioso e importante para nosotros, y entonces encontrarnos en esa conversación, en esas palabras, en esa súbita cercanía que puede crear un relato y que es un acontecimiento casi mágico”.
Irene Vasco: la heroína que usa los libros como un talismán
Sobre Fernando Broca, el “contador de historias mexicano”, María José Noriega Ramírez escribía: “Alguien guiado por la curiosidad, por los viajes, ese es Fernando Broca, un mexicano que un día está, entre comillas, en Ciudad de México, otro en Houston y al siguiente en Bogotá, porque hace años decidió hacer del mundo su casa. Esos son los cimientos de su vida. Sus pasos lo han llevado a conocer cerca de noventa países, a tener huellas marcadas en su piel de cada uno de ellos, y a recordar al Tíbet como la tierra que le enseñó que no todo tiene que ser inmediato y que la espiritualidad puede ser una forma de resistencia, de lucha; una prueba de que aún persiste en algunos la creencia de que hoy, tal vez más que nunca, se necesitan la reflexión y la profundidad, ante un mundo que parece cada vez más superficial”. El texto completo aparece en este enlace.
Allí, una reflexión nos acercaba a lo que es Broca y su idea de lucha y resistencia en medio de una batalla de reconciliación con la Tierra y la humanidad: “Coexistimos en un mundo con gran desarrollo aparente y abundancia de alimentos y, sin embargo, muchísima gente pasa hambre. Contamos con mucha tecnología y, sin embargo, hay pueblos enteros que no saben leer (...) Este es el juego de las apariencias”.
Caja de citas FILBo 2024: frases de la escritora Velia Vidal
Cambiamos de frente y Andrés Osorio Guillott no acercaba a la charla que tuvo con Carolina Rodríguez Mayo, escritora y educadora colombiana: “Los libros también son como cápsulas del tiempo y, en ese sentido, Arraigos es una mirada a la Carolina de 2020, es una mirada a una Carolina que tenía muchas preguntas sobre el feminismo, el antirracismo. La Carolina en 2024, por supuesto, tiene otras ideas, se mueve en otros lugares, pero sigue dialogando con esto, sigue dialogando con lo que es el movimiento en pro de la equidad de género, el movimiento antirracista”, decía la autora que empezó a escribir Arraigos desde la pandemia.
¿De qué escribían Ignacio Piedrahita, Jorge Carrión, Mary Grueso y María Luisa Sanín? Esta variedad nos llevaba a navegar sobre las aguas de la geología, de la naturaleza, de la poesía, de los abuelos, de la enseñanza que nos deja la narración oral, sobre el paso del tiempo y la nostalgia. A veces, casi siempre, vivimos embebidos en la velocidad de la tecnología y se nos olvida observar el paso del tiempo con tranquilidad:
El Magazín Cultural
“La lealtad de una relación se configura dependiendo de su construcción”
El Magazín Cultural
Jorge Carrión: “Las librerías ponen un espejo frente a ti para cuestionarte sobre tu origen”
El Magazín Cultural
Mary Grueso: “Las enseñanzas y el cariño de los abuelos nunca se olvidan”
El Magazín Cultural
“La última generación”, de María Luisa Sanín: un poemario contemporáneo
Carrión, quien fue crítico cultural del New York Times, nos sacudía una vez más y recordaba el valor no solo del libro sino de la casa de los libros: “Yo diría que lo más importante que ha pasado, evidentemente, ha sido la pandemia. La pandemia nos reconectó con nuestras bibliotecas y con nuestras librerías. Durante las primeras semanas consumimos mucho Netflix, mucha serie y película, pero agotamos los catálogos de contenidos digitales. En cambio, descubrimos o recordamos que los catálogos de los libros son infinitos. En una vida puedes ver todas las buenas películas, pero en una vida no puedes leer todos los buenos libros. También nos dimos cuenta, por el aislamiento, por la soledad, por el confinamiento, de lo importante que era la biblioteca de nuestro barrio, de nuestra ciudad, y las librerías de nuestra vida cotidiana. De modo que yo creo que el ecosistema del libro salió reforzado de la pandemia, tanto emocionalmente como económicamente”.
“Creo que Amazon finalmente ha reforzado la librería para lo que yo llamo los “letraheridos”. Letraherite es una palabra catalana que se puede traducir como amante de los libros y que funciona para hablar de esta relación que tenemos con los libros. Creo que los booklovers hemos salido reforzados con Amazon como antagonista, de hecho, este libro casi no habla de Amazon, que de algún modo estaba como antagonista, si tú dices que las librerías son los protagonistas del libro, el Voldemort de la librería sería Amazon”:
Jorge Carrión
Pero quien nos vuelve a traer a las relaciones entre humanos, entre familia, es la poetiza colombiana Mary Grueso, también escritora y narradora oral: “Los abuelos ya corrieron bastante, ya están cumpliendo su ciclo, ya criaron, y los nietos llegan a sucederlos. Las enseñanzas de los abuelos no se olvidan, el cariño tampoco. Es un lazo que no se puede desprender. Aunque son muy alcahuetas, terminan enseñando lo básico, que son los valores. Hay que enseñar primero sobre el amor, y eso lo enseña ese vínculo”, dice ella, justo en estos días de lanzamiento de Agüela, se fue la nuna (Panamericana), su libro que nos lleva en al viaje de la vida que se vive entre los niños y los abuelos.
Irene Escudero escribió sobre Muriel Barbery, escritora francesa, quien es también una de las invitadas especiales a la Filbo 2024. Dice que “las novelas son invenciones” surgidas de fragmentos de realidad. “En un relato periodístico no puedes contar cualquier cosa, pero yo puedo; el objetivo mismo de la ficción es permitirnos ser otra persona. Si cada uno escribe sobre sí mismo, no va a funcionar”, se lee en este texto de Escudero. “Yo escribo libros sobre personajes muy diferentes a mí y no siempre simpáticos”, advierte, “es complejo, pero la verdadera función de una novela es esa: mostrar la complejidad y permitir comprender sin juzgar; esas son las dos cosas más importantes”.
Homenaje a Betto: el día de las boinas negras
Entrevistamos, desde el stand de El Espectador, a Eduardo Sacheri, el escrito argentino que habló de política, fútbol y cine. También a Efrén Giraldo, autor de “Caminos del moriche: cuaderno vegetal de La Vorágine”, quien decidió convertir a la flora, que inspiró la obra de José Eustasio Rivera, en su personaje principal, nos contaba Samuel Sosa Velandia. En paralelo, Laura Valeria López entrevistó a Juan Carlos Garay y Jorge Francisco Mestre. ¿Por qué? Porque “Kind of Blue y Enema of the State son un vehículo para viajar a lo largo de los años y conocer a fondo la historia detrás de estos dos álbumes. El primero, de Miles Davis, fue escrito por el periodista cultural y traductor, Juan Carlos Garay; y el segundo, de Blink-182, por Jorge Francisco Mestre, quien es historiador y periodista”. Y en este compilado, el nombre de un artista que es un ícono de la música carranga en Colombia también aparece:
El Magazín Cultural
Eduardo Sacheri: “La historia es una manera de entender nuestro lugar en el mundo”
El Magazín Cultural
“Valoro la quietud: vegetar es una forma superior de estar en el mundo”
El Magazín Cultural
Música y literatura: libros basados en “Kind of Blue” y “Enema of the State”
El Magazín Cultural
Jorge Velosa: “La carranga es una forma de ver e interpretar la vida”
“Para mí la carranga es una forma de ver e interpretar la vida: los lugares, las personas, el tiempo, las anécdotas, las alegrías, los pesares y las injusticias. Por eso creo que soy un cronista musical”, dice Jorge Velosa. “No estar en tarima hace más de un lustro ha hecho que retome proyectos literarios aplazados como El convite de los animales y Abuelo de pájaro, ya publicados por Editorial Monigote, y ahora Historiando mi cantar, libro que estamos lanzando y promoviendo con la misma editorial, porque me estoy percatando de que, en los libros como en la música, hay que aplicar la teoría de la gallina: “No es suficiente con poner un huevo, sino que hay que cacarearlo”.
Samuel Sosa Velandia le preguntaba al maestro Velosa sobre la carranga y su relación con los campesinos. Esto le contestó:
“Le respondo con otra copla:
Esto dijo el armadillo
bajando por la colina:
viva el campo, viva yo,
el vecino y la vecina,
y vivan quienes pregonan,
la cultura campesina.
Muchas de las vivencias que se cantan en la carranga, nuestras y de otros compositores e intérpretes, son de los aconteceres del campo, pero también hay algunas de este lugar y su relación con la ciudad, y una que otra propiamente de las urbes. Han sido los campesinos los que más se han identificado con ella, tanto, que a la carranga también se la llama música campesina”.
Sobre el arte y la escritura, las dos vistas como catarsis para Piedad Bonnet, también logramos tener algunos registros, después de que la escritora estuviera en la Filbo2024. “Me interesa la belleza, pero sobre todo la que nace de lo disonante, de lo prosaico, de lo brutal. La que incomoda, como la de la pintura de Lucian Freud o la música rock”, dijo Bonnet en una entrevista para El Espectador.
Entre las charlas de El Espectador organizadas en su stand, dejamos aquí algunas para revivir, pues todas están en video:
Video
Las emociones y las redes sociales
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Fidel Cano invita a Colombia a dejar la polarización y pensar en lo que nos une
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Santiago Gamboa critica a Vargas Llosa y defiende obra póstuma de García Márquez
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Gabriel García Márquez y las mujeres
En la serie de “Fuera de papel”, Andrés Osorio Guillott entrevistó a la escritora chilena Lina Meruane sobre su libro de cuentos “Avidez”. “En la literatura escrita por mujeres yo veo unas madres muy complejas. O sea, no quiero aparecer como que yo he explorado muchas figuras maternas complejas. Pienso, por citar a una, en Diamela Eltit, ya de la generación anterior, pero todavía contemporánea, que tiene una madre muy interesante en una novela que se llama Los vigilantes. Me parece que en esa generación, tanto en los retratos que hace Silvia Molloy de su madre, que son muy interesantes en la no ficción, o los retratos que hace Silvina Ocampo sobre las madres, terminan generando esa diversidad. Lo que pasa es que fue una literatura de mujeres a la que mi generación le costó más acceder porque no se encontraban los libros, sobre todo cuando eran extranjeros. Siempre ha habido un interés por esa figura, lo que pasa es que no era vista como apta para la literatura, y eso es lo que creo que se está reivindicando ahora con tanta fuerza”. La entrevista completa aparece en este enlace.
William Ospina y su manifiesto contra la “democracia traicionada y deformada”
Y con Luciana Cadahia, filósofa argentina, quien presentó su libro República de los cuidados, también conversamos sobre política. El texto completo está aquí, pero les adelantamos una de las respuestas: “No creo que el problema sea la polarización. Esa es una expresión equivocada para nombrar la política. Necesitamos que nuestras sociedades sean muy contenciosas. Es decir, que pueda expresar, tramitar y negociar el malestar colectivo mediante la palabra y la retórica. Y, para ello, las instituciones y las calles son claves. Como nos recuerda Maquiavelo, sólo mediante el conflicto progresa la verdadera libertad. Y es muy importante transformar los conflictos bélicos en conflictos políticos; sustituir la violencia física por la palabra contenciosa. Más aún, añadiría yo, solo así evitamos la guerra. ¿Preferimos una Colombia de las buenas formas y de las instituciones procedimentales apolíticas mientras se desplazan, torturan y masacran personas en una guerra sin fin? O, por el contrario, ¿preferimos que el malestar social salga de la lógica del odio y la guerra -al que nos tiene acostumbrada la extrema derecha- y sea tramitado de formas más democráticas como las protestas sociales y las tensiones institucionales?”.
Con el escritor barranquillero, John William Archbold, también tuvimos un espacio. Danny Arteaga Castrillón le indagó sobre su novela Comehierro: “Yo entreno desde hace diez años en el gimnasio. Cuando llegué por primera vez, veía a muchos pelados imponentes, cuya presencia provocaba silencio con tan solo caminar, pero a medida que los conocía iba descubriendo su sensibilidad y sus conflictos. Incluso, algunos tenían problemas con sus padres. Quería entonces que el protagonista tuviera una imagen de rechazo, pero que después esa apariencia que proyectara se entendiera como una armadura. Que se revelaran las aristas de las que ni siquiera él era consciente. Mi propósito era que el lector lo comprendiera”.
Aquí dejamos otro bloque de transmisiones que hemos hecho desde la Filbo 2024:
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Nuevos lanzamientos de Laila Abu Shihab, Aldemar Moreno y Ángela Martín Laiton
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Homenaje a Manuel Zapata Olivella: Changó, el gran putas
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Homenaje a José Eustasio Rivera y La Vorágine en el centenario de la obra
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Todavía queda tiempo para ir a la Filbo si usted no ha podido. Va hasta este jueves 2 de mayo, a diario publicamos la programación, los horarios y los invitados, para su guía. Todo el contenido periodístico que estamos haciendo sobre la feria, aparece en este enlace, pero antes de despedirnos de este resumen en el acostumbrado boletín de los miércoles, dejamos este texto de Randy Gómez Africano sobre el comic, que “llegó a Colombia hace cien años con la publicación de ‘Mojicón’, el primer personaje de historietas dibujado en el país”.
Recuerden que mientras estamos viviendo la Filbo en este país, docenas de noticias están pasando y todas ellas están registradas y contadas en www.elespectador.com, como que el presidente Gustavo Petro denunció la pérdida de más de un millón de municiones del Ejército, nos enteramos de que el desempleo en Colombia fue del 11,3 % en marzo, que la Alcaldía de Bogotá venderá predio del hospital San Juan de Dios a la Nación y que Sura dijo que los acuerdos con el Gobierno “son solo una parte de lo que nuestro sistema necesita”, hablando de la reforma a la salud.
Este es un hasta pronto con nuestro mensaje final: si les gustó este newsletter y el contenido que desarrollamos en El Espectador, invitados a disfrutar del contenido exclusivo que tenemos en nuestra página web. En esta labor de todos los días necesitamos compañía no solo para las críticas, que las recibimos con humildad, sino para que nos ayuden a construir un mejor país, denunciando, indagando, investigando, informando. Y no olviden dejar aquí abajo los temas que ustedes quisieran que investiguemos en la redacción de El Espectador. Nos vemos el próximo miércoles. Hasta pronto.
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