Publicidad

Ernesto Sastre y la coincidencia que se convirtió en una conquista olímpica

La esgrima se cruzó en la vida de Ernesto Sastre a sus treinta y dos años, y desde entonces se convirtió en un capítulo fundamental de su existencia. Las competencias nacionales e internacionales y el esfuerzo diario que hizo con la idea de participar en ellas lo llevaron a alcanzar el máximo escenario deportivo: los Juegos Olímpicos de Tokio 1964.

El florete y la espada fueron la especialidad de Ernesto Sastre. Sus entrenadores, entre los cuales figuraron maestros de Colombia, Hungría, Francia e Italia, se lo hicieron saber.
El florete y la espada fueron la especialidad de Ernesto Sastre. Sus entrenadores, entre los cuales figuraron maestros de Colombia, Hungría, Francia e Italia, se lo hicieron saber.
Foto: El Espectador
Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido