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Cada 2 de febrero se celebra el día de la Virgen de La Candelaria, advocación mariana originaria de Tenerife, en las Islas Canarias (España), que ha ganado un numeroso grupo de devotos en América Latina. Particularmente en Colombia, esta festividad ha adquirido un fuerte componente cultural, que mezcla la tradición religiosa con costumbres regionales.
Pero, ¿cómo se originó esta tradición religiosa? De acuerdo con la Agencia Católica de Informaciones (ACI), en 1392, dos pobladores aborígenes de Las Canarias encontraron una imagen en madera de una mujer mientras realizaban sus labores de pastoreo. Esta figura femenina representaba al Virgen María, quien tenía una vela en la mano izquierda, mientras que con su brazo derecho cargaba a al niño Jesús.
Posteriormente, en el siglo V, los devotos de la Virgen empezaron a hacer procesiones acompañando a la imagen mariana y con velas en sus manos, momento al que se nombró como “Fiesta de las luces”. Ya en el siglo VI, esta tradición empezó a extenderse al resto de occidente, aunque no se sabe el origen exacto de la fiesta como se conoce hoy en día. Sin embargo, para el siglo X, la festividad ya se había popularizado en Europa.
La llegada de esta figura religiosa a América se dio en medio del proceso de colonización. Una de las primeras imágenes de las que se tiene en registro en América es la figura de la Virgen tallada por el indígena Francisco Tito Yupanqui, en Copacabana, Bolivia.
La Virgen de la Candelaria es patrona de Tenerife, así como de varias ciudades en Latinoamérica, como Oruro (Bolivia) y Puno (Perú), donde se le conoce como “Mamacha Candelaria” y cuyas fiestas fueron declaradas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2014.
En el caso de Colombia, la figura adquirió fuerza en distintas zonas del país. La ciudad de Medellín fue nombrada en 1675 como “La Villa de Nuestra Señora de la Candelaria de Medellín”, hecho que institucionalizó las fiestas. Además, la basílica más antigua de la ciudad está dedicada a esta Virgen. Otras poblaciones de Antioquia, como el municipio de Guarne, también celebran este día mariano.
La Virgen de La Candelaria también es patrona de la ciudad de Cartagena. Miles de fieles se congregan en el barrio Pie de La Popa, donde está el convento dedicado a esta figura, para celebrar con las tradicionales novenas y procesiones, así como la Noche de las Candelas y el emblemático Festival del Frito, que reúnen música, danza y gastronomía en esta festividad que ha trascendido lo meramente religioso.
“Más de cuatrocientos años tiene la Virgen de la Candelaria de estar justo aquí, mirando desde lo alto de este cerro, desde este convento de La Popa, a todos los cartageneros”, expresó Luis Díaz, devoto de la Virgen, para la Alcaldía de Cartagena.
La Virgen también es la patrona de otros lugares en Colombia, como El Banco, Magdalena; Garagoa y La Capilla, en Boyacá; Bagadó, Chocó y Magangué, Bolívar, donde las fiestas de La Candelaria se unen al Festival del bocachico, plato tradicional del municipio. Todas estas costumbres han permitido expandir la fe y la diversidad cultural de las regiones, creando espacios donde la comunidad pueda seguir encontrándose desde la tradición.