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Intelectuales opinaron sobre la incursión militar de EE. UU. y la captura de Nicolás Maduro

Para muchos de ellos, el rechazo al régimen de Nicolás Maduro no justifica las acciones el presidente Donald Trump.

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03 de enero de 2026 - 07:45 p. m.
Piedad Bonnett (izq.) opinó sobre la captura de Nicolás Maduro por parte del gobierno estadounidense, mientras que Laura Restrepo (der.), quien recientemente criticó a María Corina Machado de apoyar una incursión militar de EE. UU. en América Latina, no se ha pronunciado al respecto. (Foto FILBo 2025)
Piedad Bonnett (izq.) opinó sobre la captura de Nicolás Maduro por parte del gobierno estadounidense, mientras que Laura Restrepo (der.), quien recientemente criticó a María Corina Machado de apoyar una incursión militar de EE. UU. en América Latina, no se ha pronunciado al respecto. (Foto FILBo 2025)
Foto: EFE - Carlos Ortega
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En la madrugada de este sábado 3 de enero, fuerzas militares estadounidenses entraron en territorio venezolano y capturaron al presidente dictador de este país, Nicolás Maduro, junto con su esposa, Cilia Flórez. Horas más tarde, el presidente Donald Trump ofició una rueda de prensa en la que defendió el “éxito” de la operación y habló sobre lo que vendría para los días siguientes.

Durante su intervención, Trump anunció que EE. UU. pretende hacerse con el control del país hasta que puedan “lograr una transición segura, adecuada y juiciosa” con un “gobierno amigo”. Además, aseguró que “recuperaría” la industria petrolera de este país y para hacerlo pondría a trabajar allí a grandes compañías estadounidenses.

Esta situación ha puesto los ojos de todo el mundo sobre Venezuela, a la espera de las siguientes acciones del gobierno estadounidense al igual de los actuales dirigentes de ese país. En El Magazín Cultural de El Espectador decidimos consultar las voces de intelectuales y personas de la cultura que nos dieron sus opiniones al respecto. A continuación, compartimos algunas de ellas.

Piedad Bonnet, escritora

“Lo primero que hay que tener claro es que en Venezuela un gobierno antidemocratico ha vulnerado durante años los derechos civiles y ha cometido toda clase de arbitrariedades y crímenes. Y que es importante que los gobernantes de todas las democracias así lo reconozcan.

“Pero también hay que rechazar con firmeza la injerencia indebida de EE. UU., que irrespeta la soberanía al que toda nación tiene derecho, violando abiertamente el derecho internacional y creando inestabilidad en toda la región. Lo que Trump está demostrando es que está dispuesto a cruzar todas las líneas rojas, ignorando todos los tratados multilaterales, y en ese sentido se convierte en una amenaza imperialista para todo país con cuyo gobierno esté en desacuerdo.

“En su discurso Trump muestra que no se interesa tanto por los venezolanos, como por los intereses de Estados Unidos”.

Laura Quintana, filósofa

“Lo que estamos viendo con el ataque estadounidense a Venezuela (sin negar el autoritarismo del régimen de Maduro), pero ya antes con el genocidio palestino ejecutado a la vista de todos, es el completo resquebrajamiento del derecho internacional y la exhibición rampante de un poder imperial que afirma su capacidad para capturar cualquier territorio del sur, sus recursos y capitalizarlos, al precio que sea. Por supuesto, la ley siempre ha dependido de múltiples poderes fácticos e intereses unilaterales, pero importaba que al menos se hiciera valer su representación y el teatro, la ficción, de que se respetaba. De ese modo tenía algún peso, aunque este recayera más sobre unos que sobre otros. Hoy este teatro, esta ficción, se ha derrumbado; ya parece solo letra muerta, letra sin ninguna vinculatividad. Y todos, particularmente en el sur, desde los lugares con menos poder fáctico en el escenario global, quedamos expuestos a que cualquier cosa nos pueda pasar. Este es el mensaje que nos manda Gaza, la intervención en Venezuela, la invocación declarada de la doctrina Monroe por parte de Trump y su exhibido suprematismo blanco.

“No hay que perder de vista que esta situación responde a un momento en el que el capitalismo, y su lógica imperial, raspa la olla, intenta exprimir los últimos recursos que quedan en un mundo cada vez más precarizado y ecológicamente devastado por el afán de asegurar un crecimiento económico ilimitado para grandes corporaciones globales.

“Debemos repensarnos desde aquí, sobre todo desde Latinoamérica, reconocer este punto de inflexión, evitar los discursos vacíos y complacientes que solo le hacen el juego a la destrucción que se nos quiere imponer junto a la sensación de impotencia. Frente a esto, es el momento de seguir fortaleciendo movimientos populares que creen puentes transversales desde diversas latitudes; es el momento de seguir organizando un frente antifascista y antiimperialista global”.

Mauricio García Villegas, doctor en Ciencia Política

“Me parece que estamos ante un caso complejo, cuya valoración no puede reducirse a un sí o a un no. El régimen de Maduro es ilegal y antidemocrático. Pero la intervención militar de los Estados Unidos es contraria al derecho internacional. Uno no puede bendecir esta intervención con el argumento de que Maduro es un tirano, pero tampoco puede bendecir al chavismo con el argumento de que son víctimas del imperialismo gringo. En mi opinión hay que condenar la intervención y condenar el régimen chavista y hacer un llamado a la comunidad internacional para que Venezuela recupere la democracia a partir de la decisión libre de su pueblo”.

Héctor Abad Faciolince, escritor

“El mundo parece entrar en un período neo-colonial. Las grandes potencias, dominadas por líderes fuertes, se reparten los países según áreas de interés: Rusia invade a Ucrania e intenta apoderarse de un país independiente y de extensos territorios; Trump declara que el “hemisferio occidental” (es decir las Américas, incluyendo Canadá, Groenlandia y por supuesto Venezuela) debe estar bajo el dominio de Estados Unidos. No son acciones éticas, porque si lo fueran depondrían a Ortega o al régimen cubano; no lo hacen porque en Nicaragua y Cuba no hay petróleo ni recursos fáciles de explotar. Interesan los negocios y no las leyes internacionales. Si fuera algo contra los dictadores y asesinos (y Maduro era ambas cosas) tendrían que ir también contra el régimen de Arabia Saudita, pero no lo hacen porque es un aliado. Trump y Putin quieren lo mismo: países obedientes bajo su órbita de influencia. Que depongan a Maduro, un usurpador y un déspota, no entristece a casi nadie. Lo terrible es que se imponga la ley de la fuerza y del dinero y no la del derecho internacional.

“Es muy contradictorio lo que se siente. Uno se alegra de que se lleven y humillen a semejante tirano y asesino, pero al mismo tiempo se da cuenta de que no está bien porque quien se lo está llevando no es uno que cree en la democracia, ni en la paz, ni en la verdad, sino un tipo con ínfulas de tirano, un arbitrario, uno que defiende solamente el valor de la fuerza y del dinero. A veces la realidad es así, compleja y contradictoria”.

Sinar Alvarado, escritor y periodista colombovenezolano

“En momentos como este yo recuerdo a John Kenneth Galbraith, un economista diplomático, escritor, embajador canadiense de la época de John Kennedy. Galbraith tiene una frase que dice: “La política es el arte de escoger entre lo desagradable y lo desastroso”. Yo creo que en este momento Trump es lo primero y Maduro (el chavismo en general) es lo segundo. Muchos venezolanos, me incluyo, en este momento nos debatimos entre la alegría y la satisfacción de ver a Maduro finalmente rindiendo cuentas ante la justicia, detenido, y al mismo tiempo estamos preocupados con mucha incertidumbre de lo que puede venir.

“Entonces, en resumen, lamento por un lado que la población venezolana y que la comunidad internacional esté ahora en este escenario de elegir entre lo desagradable y lo desastroso, pero creo que esto encierra una moraleja para la comunidad internacional y en especial para los países de Latinoamérica: cuando veas un incendio en el patio de tu vecino más vale que hagas algo al respecto, porque si lo dejas crecer puede que la solución no resulte agradable.

“Sé que es peligrosa esta intromisión de EE. UU. en Venezuela, pero se puede ver en muchos venezolanos un alivio y una satisfacción. Claro, ahora deben lidiar con el dilema moral y político que viene. Y sé que este es un precedente peligroso para otros países de la región porque Trump es un tipo impredecible, pero no podemos dejar de celebrar el beneficio de ver a un bandido asumir las consecuencias de su larga carrera de impunidad, abuso y criminalidad”.

El caso de Giuseppe Caputo y Laura Restrepo

Estos dos escritores colombianos cancelaron recientemente su participación en el Hay Festival de Cartagena por la invitación que se le extendió a María Corina Machado, una de las figuras más predominantes de la oposición venezolana y la más reciente ganadora del Premio Nobel de paz. En su justificación, Restrepo afirmó que no participaría en el evento con alguien que fuese “activa partidaria de una intervención militar de Estados Unidos en América Latina”.

Este diario intentó contactar a la escritora para conocer sus opiniones al respecto de lo ocurrido en la madrugada de este 3 de enero, pero no obtuvo una respuesta.

Por su parte, Caputo también prefirió no emitir una opinión adicional sobre el tema, pero reiteró las declaraciones que hizo cuando decidió cancelar su participación en el Hay Festival. Esto fue lo que dijo entonces:

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Jorge López(60581)Hace 23 horas
En Colombia no hay intelectuales, hay retrasados mentales a los que Maduro les dió por atrás
    CARLOS BARRGAN(lcggj)03 de enero de 2026 - 08:23 p. m.
    En ocasiones resulta peor el remedio que la enfermedad. Lo de Rusia en Ucrania, lo de Israel en Palestina, lo de Estados Unidos en Venezuela, la posible acción de China en Taiwán, etc., permite visualizar que, cientos de países en el mundo por sus recursos minerales y energéticos, al igual que, por su ubicación estratégica, entre oros aspectos, están en peligro de caer en las garras codiciosas de las grandes potencias. Un neocolonialismo amenaza a la humanidad.
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