El nuevo presidente, Abelardo de la Espriella, tomará posesión el próximo 7 de agosto. Mientras que el país se prepara para recibir un nuevo gobierno, el sector cultural está a la expectativa de saber cómo será la aproximación del mandatario a esta área. En campaña, el entonces candidato y su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo, publicaron un documento en el que se consignaban las primeras trece propuestas “para reconstruir la patria milagro”.
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Entre ellas se encuentra la número 12, titulada “La cultura de la patria milagro”: “La cultura no es adorno, sino riqueza, identidad, prestigio internacional y motor económico”. Algunas de las propuestas mencionadas en el documento son: “Convertir al creador en sujeto de prosperidad; Crear una gran industria audiovisual y una gran industria musical de derechos de autor; Creación de un ‘Pase mi cultura’ que es un bono a 2 años para jóvenes entre 18 y 19 años que busca que 2,4 millones de jóvenes consuman cultura y generen una mejor dinámica de sector y a los nuevos emprendedores culturales; Apoyo fiscal a nuevas empresas de acción cultural y a mega-eventos culturales y deportivos que atraigan ingresos del exterior y generen dinámica local; Fortalecer una línea de acción creadora por $125.000 millones año para capital semilla o coinversión en proyectos creativos”.
“Esa será la política de la cultura para la Patria Milagro: una política para rescatar, producir, proteger y proyectar. Porque Colombia no nació para mendigar reconocimiento cultural, sino para conquistar al mundo con la fuerza de su identidad”, se lee en la página oficial de Defensores de la Patria, el movimiento creado por el presidente electo.
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Según mencionó Clarisa Ruiz, gestora cultural, docente y escritora, la premisa de la política cultural estará orientada hacia el sector como un activo económico y una fuente de propiedad intelectual exportable.
Más allá de las propuestas, la mención especial en la campaña del presidente electo de temáticas de seguridad, economía y salud, entre otras cosas, dejó con más preguntas que respuestas al sector cultural. De acuerdo con la abogada Diana Therán, la primera incógnita que hay se refiere a “¿cómo van a lograr hacer una realidad esas propuestas?”. Mientras que Ruiz aseguró que todavía no ve con claridad cuáles serían los “aportes innovadores” de las propuestas de De la Espriella.
Un ejemplo de esta preocupación de Therán y Ruiz podría ser la propuesta de “fortalecer una línea de acción creadora con un capital semilla”. Para la abogada, esto es algo que suena parecido a la iniciativa establecida en 2019, durante el gobierno de Iván Duque, Corporación Colombia Crea Talento.
Aunque en la página el próximo inquilino de la Casa de Nariño se asegura que “la cultura no debe ser un componente marginal del gobierno, sino uno de sus motores fundamentales”, Ruiz destacó que el enfoque industrial con el que en sus documentos la campaña se ha acercado a lo cultural “se quedaría cojo si no se logra entender que, antes de ser un bien económico, es una fuente de riqueza orgánica simbólica. Es la amalgama de una nación”.
Por otro lado, está la cuestión de que, en sus propuestas, el presidente electo solo mencionó a las industrias audiovisuales y musicales. Para Therán, una gran incógnita será ver la relevancia o la forma en la que el nuevo gobierno abordará otros sectores culturales como las artes visuales, la danza, el teatro, el circo, la literatura, entre otros. “Si uno quiere realmente trabajar por industrias culturales, tiene que abrir un abanico muy grande, porque se va a encontrar con que la televisión tiene que ver con las artes escénicas, la danza, la música... Cuando una política cultural solamente te habla de dos disciplinas, se puede intuir que hay una dificultad en comprender que la política cultural puede generar hechos que beneficien a muchos y que no necesariamente sean dirigidos a un único sector”, dijo Ruiz.
La visión que el presidente electo tiene de la cultura no es nueva para los colombianos. Durante la presidencia de Iván Duque ya hubo un acercamiento desde el enfoque más económico a este sector. En contraste, el gobierno saliente de Gustavo Petro abanderó la visión de la cultura como un derecho, más que como algo netamente empresarial, según comentó el representante a la Cámara, Juan Carlos Losada. Therán considera que sí es importante resaltar que “De la Espriella habla de que la cultura es riqueza, pero no se debe pasar por alto que es especialmente riqueza humana, identitaria, social y emocional. No se puede confundir el valor mismo de la cultura con su capacidad de generar riqueza monetaria”. Agregó que para la visión de cultura que respalda el presidente en la que se busca pasar del asistencialismo a la inversión, habrá que “hilar muy fino”, pues “tendrán unos segmentos que sí necesitan que se les entregue herramientas para que ellos empiecen a generar, si se quiere, una monetización constante porque tienden a esto y pueden llegar a hacerlo, pero otros no están configurados para ello y sí necesitan de una asistencia estatal más allá de un beneficio tributario”.
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La preocupación del sector
A partir de la propuesta del presidente electo de reducir el Estado en un 40%, mucho se ha especulado sobre las carteras y programas que podrían desaparecer o ser fusionados. El sector cultural no ha sido ajeno a esto. Muchos temen que el actual Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes pueda ser eliminado o fusionado con otra cartera.
Sin embargo, esta es una iniciativa que, según explicó Therán, primero necesitaría ser aprobada por el Congreso de la República con una ley que modifique la estructura del Estado. Losada, afirmó que para eliminar o crear nuevas instituciones el presidente tendría que tener facultades extraordinarias otorgadas por el Congreso que se decidirán en el Plan de Desarrollo, el cual es debatido en el segundo semestre de la legislatura, es decir, en febrero de 2027. “Hay una gravísima amenaza de que se cierre el Ministerio de las Culturas”, dijo. Aunque las facultades extraordinarias tendrían que esperar algunos meses, Losada aseguró que el presidente sí puede fusionar carteras por decreto.
De fusionarse la cartera cultural con la de educación, ¿a quién o qué despacho pasarían las atribuciones dadas por elementos como la recién aprobada Ley de la Música?, es una de las preguntas del representante a la Cámara. “Eso es un despropósito absoluto. Quitarle la cabeza a un sector tiene muchísimas complicaciones, comenzando porque ya ni siquiera habría un presupuesto directo para esa cartera, sino para la que lo reemplace o con la que lo fusione. El dinero asignado a cultura empezaría a ser una línea de inversión del Ministerio de Educación, por ejemplo. Todo esto pone en gravísimo riesgo todos los programas de estímulos y demás que tiene el Ministerio de Cultura en este momento”, advirtió.
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Para la docente y gestora cultural el panorama es diferente. Ruiz cree que las propuestas del presidente electo muestran que personas conocedoras del entorno cultural colombiano estuvieron presentes en su realización y, por ende, reconocen “una institucionalidad cultural fuerte y representativa a la que hemos llegado en este momento. No se hizo solamente para poder manejar y exportar esa riqueza, sino también para protegerla y abonarla”, aseguró.
Por su parte, Therán cree que el ministerio no se encuentra en inminente peligro debido a que el presidente “tiene que lograr una legitimidad importante en el legislativo para que le permitan sacar adelante todos sus proyectos. Creo que el país conoce la importancia de las culturas, eso se debe cuidar, continuar y fortalecer. Seguro habrá cambios y debemos estar pendientes de ellos, pero hoy veo lejano y con un asomo de esperanza que se logre eliminar un ministerio que es tan joven, que tiene aún tanto por abarcar y que, además, ha demostrado ser necesario”.
Aunque la preocupación es evidente, para Clarisa Ruiz este es un momento en el que tenemos que llenarnos de imaginación y esperanza: “Se entiende la cultura como un activo económico y una fuente de propiedad intelectual, pero esto no tiene que ir necesariamente en contra de programas y planes que están en marcha”.
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