“Cada día, sobre el humo y el aire pringoso del suburbio obrero, mugía y vibraba la sirena de la fábrica y, dócil a su llamada, de las casas pequeñas y grises salían presurosas a la calle, como cucarachas asustadas, gentes taciturnas que no habían tenido tiempo de aliviar con el sueño el cansancio de sus músculos”.
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“La madre” (1907), de Maksim (Máximo) Gorki (1868-1936), es una novela que hace parte de aquellas obras literarias que representan la lucha entre las clases sociales, pero además es un retrato de la sociedad y un encomio a la figura materna. Él mismo se refirió a la imagen de una madre así: “No conozco personaje más limpio que una madre, ni corazón con más capacidad de amar que el corazón de una madre” (revista «Znánie», 1909).
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Se trata de una obra inspirada en hechos reales: el arresto de unas personas luego de la celebración del 1.° de mayo en 1902 y el juicio que terminó en condena y deportación a Siberia. Llamada también “manual para la revolución”, se debate entre la novela, la historia y el ensayo social, reflejando el descontento de la población rusa después del fracaso de la revolución de 1905. Rafael Cañete Fuillerart se refiere a la obra así: “‘La madre’ es una novela crucial por su especial ubicación espacial e histórica —Rusia y los años de fermentación y desarrollo de la revolución socialista— y por responder a novedosas inquietudes políticas y sociales que surgen en un espacio y un tiempo determinados. ‘La madre’, por ejemplo, es la primera novela que tiene como protagonistas a unos obreros revolucionarios, cuyo objetivo vital es precisamente el triunfo de la revolución socialista”.
Pelagia Nilovna Vlasova, protagonista de “La madre”, ha vivido en un hogar marcado por la violencia a manos de un marido abusador. Luego de la muerte de este, cuando por fin parece tener un respiro, se da cuenta de que su hijo Pável se está metiendo en actividades revolucionarias. Ella tiene mucho miedo de que lo encarcelen, pero poco a poco va entendiendo que se trata de un sueño esperanzador. Es decir, tiene una transformación moral: convierte su miedo en compromiso y descubre el alcance de la desobediencia y la justicia. El proceso interior de la protagonista es el núcleo argumental de la novela, tal vez heredado de Víctor Hugo con “Los miserables”.
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Ahora bien, uno de los aspectos más originales de la novela es el papel de la madre. Progresivamente, Pelagia se va convirtiendo en la madre de toda una generación de obreros: su casa es refugio y distribuye propaganda clandestina. La maternidad representa una comunidad solidaria, con un lenguaje humano y paradójicamente —porque era crítico de la religión institucional— muy cristiano, mientras que el régimen zarista lo que hace es difundir el miedo y la represión. La madre se convierte en un símbolo casi mariano que experimenta una conversión espiritual.
Los personajes de Gorki, no solo en esta novela, sino en la mayoría de su obra, son en apariencia insignificantes, pero él los sitúa en medio de los grandes acontecimientos históricos. La fuerza de la historia y de la política la tienen las personas cuando dejan de ser meros espectadores. La protagonista es iletrada y, por lo tanto, no tiene la capacidad de dirigir operaciones ni de redactar documentos, pero, en cambio, con cualquier acción pequeña como cocinar para un grupo, esconder a un perseguido o repartir panfletos, está cambiando el rumbo de la sociedad: “Ya sabes que íbamos a editar un periódico para las aldeas, pero que luego, con los últimos arrestos, habíamos perdido nuestros contactos con los campesinos.
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“Pues bien, solo Pelagia Nílovna puede ayudarnos a encontrar a la persona que se haga responsable de la distribución del periódico”. Esta tendencia narrativa contribuye a lo que se va a ir desarrollando en la literatura rusa: el realismo social que presenta héroes que se debaten en conflictos ideológicos y son ambiguos psicológicamente.
La vida de Alekséi Maksímovich Péshkov, mejor conocido como Maksim Gorki, es casi tan novelesca como sus tramas. Nació en una familia humilde; fue criado por sus abuelos maternos, porque quedó huérfano siendo muy joven. Fue zapatero, cocinero, pintor, buen lector y escritor autodidacta. Su experiencia vital se ve reflejada en varios de sus escritos. En su juventud intentó suicidarse; lo cual marcó su salud por siempre. Su carrera literaria empezó en 1890 y pronto se convirtió en uno de los autores más importantes de Rusia. Estuvo preso por criticar al régimen zarista; luego se vinculó con los bolcheviques, pero también criticó los abusos posteriores y terminó exiliado. La versión oficial de su muerte es que falleció de una pulmonía, pero se rumora que Stalin lo mandó matar.
En resumen, la obra literaria de Gorki fue su instrumento de transformación social. “La madre” es una novela que continúa vigente y sigue planteando cuestionamientos sociales alrededor de la conciencia política, la justicia, la compasión, el individuo frente al colectivo, la desigualdad, la pobreza y la dignidad humana. Es una prosa que marca un momento crucial en la historia de Rusia y da cuenta del momento en el que la clase obrera toma conciencia de los principios basados en la servidumbre que habían sustentado el zarismo.
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