Publicidad

Los aretes de Zendaya en estreno de “La Odisea”: artefactos iraníes de 3.000 años en debate

En medio de la expectativa por la nueva película de “La Odisea”, de Christopher Nolan, la actriz Zendaya, quien interpreta a la diosa Atenea, ha sido cuestionada por una pieza de joyería que usó en la alfombra roja en Londres, ya que sería una antigüedad iraní de más de 3.000 años.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Andrea Jaramillo Caro
14 de julio de 2026 - 06:34 p. m.
Zendaya en un evento promocional de la película "La Odisea", el pasado 5 de julio.
Zendaya en un evento promocional de la película "La Odisea", el pasado 5 de julio.
Foto: Getty Images - Shane Anthony Sinclair
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

“La Odisea” llegará a los cines en los próximos días. Más allá de la historia, los efectos y las actuaciones, hubo un detalle que durante el estreno del filme en Londres llamó la atención de muchos.

Zendaya, la actriz estadounidense que interpreta a la diosa de la sabiduría Atenea, asistió a uno de los eventos promocionales portando un vestido de Jacquemus que reinterpretaba la túnica griega en la era moderna. Para acompañarla, su estilista Law Roach eligió un par de aretes que parecían salidos de un museo.

Fue justamente esta pieza de joyería la que se convirtió en la “manzana de la discordia”, pues los aretes con forma de disco son, en realidad, artefactos arqueológicos iraníes de 2.000 a 3.000 años de antigüedad.

Le sugerimos: Murió el escritor Gustavo Adolfo Garcés: lea algunos de sus poemas

Las joyas fueron obtenidas por Barron London, una joyería en Mayfair reconocida por su curaduría de piezas vintage y “tesoros de arte”. Los aretes fueron diseñados por Glenn Spiro, quien montó los discos con motivo solar en monturas de oro contemporáneas de 18 quilates, como parte de su colección “Materials of the old world”.

La colección de Spiro, según un video promocional, apunta a “tomar materiales y joyería antigua y reinterpretarlos en piezas modernas”. La firma de joyas mencionó que ha trabajado con artefactos de la antigua Roma y materiales de Mesopotamia. Algunos de los elementos que han usado salieron de subastas alrededor de Europa, según contaron en una entrevista en el Financial Times. En el video aseguró que las piezas de esta colección han estado en proceso durante años y que el acto de coleccionar artefactos y piezas ha sido como una adicción.

“Todos los artefactos han tenido su propia travesía y han pertenecido a muchas vidas. Ahora llegaron a nuestras manos e hicimos esto. Ese será un nuevo capítulo en su historia”, aseguraron.

Le recomendamos: Colombia protege 340.000 hectáreas del sistema hidráulico prehispánico de La Mojana

La arqueóloga Annelise Baer publicó un video en sus redes sociales en el que hablaba de las joyas y mencionaba que los discos probablemente no fueron usados como aretes o accesorios durante el siglo I a.C. en Irán, sino como parte del vestuario. Mencionó, además, que el motivo solar o de roseta era muy común en el pasado. La escritora Shabnam Asimi afirmó que estos discos hacían referencia al dios del sol de los asirios, Shamash.

Según la firma Barron London, los aretes de su colección muestran “placas de oro Ziwiye”, un tesoro que, según Asimi, fue descubierto en 1947 en la zona de Saqqes en el área kurda de Irán. La escritora comentó que fueron los ciudadanos los que encontraron el oro en un cofre de bronce, sin arqueólogos presentes, y cortaron las piezas para luego venderlas. Luego fueron exhibidas por André Godard, encargado de arqueología para Irán, en 1948. Luego el oro comenzó a esparcirse por el mundo entre coleccionistas e instituciones como el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, el Museo Británico y el Louvre, entre otros.

Sin embargo, más allá de la artesanía, los aretes que usó la actriz han despertado controversia en redes sociales. Mientras que personas como Baer afirmaron estar de acuerdo con estas prácticas y con este tipo de joyería, otros como Asimi resaltaron el hecho de que al haber saqueado y excavado con fines comerciales la zona de Ziwiye, se perdió la historia de estos artefactos “porque nadie reportó su descubrimiento. Nunca sabremos a quién pertenecieron, cómo los usaron y con qué los enterraron”, afirmó Asimi.

Podría interesarle: Poder y política en “Yo, Claudio” de Robert Graves (La novela y el mundo)

Siguiendo con este punto, otra arqueóloga conocida en redes sociales como Dr. Z mencionó que los creadores no dieron información adicional sobre la procedencia de los discos, más allá de que están relacionados con la región de Ziwiye y la forma en la que fueron adquiridos no ha sido compartida. Por otro lado, además de las referencias que han rondado en redes sobre el posible saqueo de estos discos para convertirlos en joyas, otro punto álgido de esta discusión tiene que ver con la coyuntura geopolítica y el hecho de que una actriz estadounidense usó artefactos posiblemente saqueados de una nación que su país ha bombardeado recientemente.

“¿Y por qué no réplicas? Porque, seamos realistas, el objetivo de estos pendientes no es exhibir arte antiguo legítimo, sino fetichizar el pasado, convertirlos en una mercancía robada a la élite, distribuida ilegalmente y de forma inmoral… Se trata de exhibir estatus social. Colegas creadores, no fomentemos este tipo de fetichismo mercantil; saben que impulsa el mercado negro de antigüedades, lo cual perjudica a los grupos culturales y a la población local”, afirmó la arqueóloga y creadora de contenido.

Por otro lado, Zirrar Ali, autor y experto en historia, arte y arquitectura islámicas, dijo a The New Arab que considera que las celebridades occidentales, que son una extensión del diálogo cultural entre Oriente y Occidente, “son en gran medida sordas a las cuestiones de ética e historia cuando se trata del Sur Global”. Además, afirmó que la reciente tendencia de crear joyería moderna a partir de artefactos antiguos, “especialmente aquellos asociados con las cortes reales de grandes imperios del pasado, los mogoles, los safávidas y otros, y luego permitir que actores y celebridades los adornen envía un mensaje claro: no solo no devolveremos lo que tomamos de ustedes, porque nos consideramos custodios más dignos, sino que también continuamos ocupando la posición simbólica de monarcas y gobernantes sobre las tierras de las que se extrajeron estos artefactos”.

Si le interesa seguir leyendo sobre El Magazín Cultural, puede ingresar aquí 🎭🎨🎻📚📖

Andrea Jaramillo Caro

Por Andrea Jaramillo Caro

Periodista y gestora editorial de la Pontificia Universidad Javeriana, con énfasis en temas de artes visuales e historia del arte. Se vinculó como practicante en septiembre de 2021 y en enero de 2022 fue contratada como periodista de la sección de Cultura.@Andreajc1406ajaramillo@elespectador.com
Conoce más

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.