Según establece la ley, hay varios incentivos tributarios a los que pueden acceder quienes financien proyectos cinematográficos en el país, pero muchas veces los procesos de acreditación que permitían acceder a ellos presentaban demoras. Por eso, el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, junto con la Dirección de Audiovisuales, Cine y Medios Interactivos (DACMI) se sentaron con varios miembros del gremio este viernes para concertar una nueva ruta que permitiera subsanar estos inconvenientes.
El proceso mediante el cual se accedía las rebajas tiene, principalmente, dos partes. Primero, el ministerio acredita cada trabajo como “Proyecto Cinematográfico Nacional”, según se contempla en el Decreto 1080 de 2015, lo que certifica que cumple con los requisitos para acceder a los beneficios tributarios. Después, durante el proceso de producción, se expiden los certificados de inversión y donación que constatan que en efecto se ejecutaron los recursos, según se establece en la Ley 814 de 2003 (mejor conocida como la “Ley del Cine”).
Una vez acreditado esto, las productoras podían deducir de su declaración de renta un 125 % del valor invertido en cada trabajo. Sin embargo, las demoras en los procesos hacían que sus cronogramas se atrasaran, lo que era contraproducente para el objetivo de estos beneficios que era incentivar la inversión nacional e internacional en la industria audiovisual.
Además, teniendo en cuenta que en los últimos años el sector audiovisual ha crecido de manera considerable, este parecía un problema urgente para ambas partes. Entre 2023 y 2025, el número de proyectos reconocidos como “Proyecto Cinematográfico Nacional” pasó de 103 a 196, lo que representa un aumento cercano al 90 %. Y, en ese mismo periodo, la expedición de certificados de inversión o donación pasó de 451 en 2023 a 1.045 en 2025, más del doble en dos años. Como cada vez más se iban acumulando más solicitudes, se acordó una ruta que permitiese expedirlas de manera más rápida sin comprometer la rigurosidad de la revisión de cada caso.
Para lograrlo, se concertó un plan que incluye jornadas intensivas de revisión de trámites acumulados, reorganización interna de los equipos por líneas de trabajo, fortalecimiento del acompañamiento técnico a productores y el uso de herramientas tecnológicas para apoyar la revisión documental. La idea es poder garantizar que se expidan los certificados de manera correcta, sobre todo porque se trata de dineros que deja de recibir el Estado por parte de sus contribuyentes, al tiempo que se evitan los retrasos en los cronogramas de producción.
“El objetivo del Ministerio es fortalecer el cine colombiano, garantizar reglas claras para los productores y asegurar que los incentivos fiscales se asignen con transparencia y conforme a la ley”, concluyó la ministra Yannai Kadamani tras el encuentro.