Publicidad

“Mermelada”, la instalación del artista colombiano Paolo Almario ganó un premio en Austria

El artista colombiano fue seleccionado como ganador por una instalación en la que denuncia la corrupción en Colombia.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
EFE
29 de julio de 2026 - 12:26 p. m.
En la instalación 'Mermelada' del artista colombiano Paolo Almario, ganador del Premio 'Start of the ART(ist)" 2026 de Ars Electronica, máquinas robóticas destruyen lentamente retratos en mosaico "creados a partir de miles de etiquetas de mermelada" de los magistrados, fiscales y el jefe de Estado responsables del caso fabricado contra el padre del artista en Colombia, mientras los visitantes comen pan y mermelada colombiana.
En la instalación 'Mermelada' del artista colombiano Paolo Almario, ganador del Premio 'Start of the ART(ist)" 2026 de Ars Electronica, máquinas robóticas destruyen lentamente retratos en mosaico "creados a partir de miles de etiquetas de mermelada" de los magistrados, fiscales y el jefe de Estado responsables del caso fabricado contra el padre del artista en Colombia, mientras los visitantes comen pan y mermelada colombiana.
Foto: EFE - Ars Electronica/Paolo Almario
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

El artista colombiano Paolo Almario, refugiado en Canadá, es el ganador del Premio State of the ART(ist) 2026 por su obra ‘Mermelada’, una instalación a la vez personal y política que aborda la corrupción y el abuso de poder, elegida como la mejor entre 561 proyectos de 86 países.

Así lo anunciaron en un comunicado los organizadores de Ars Electronica, el prestigioso festival de arte digital que se celebra cada septiembre en la ciudad austríaca de Linz y que, junto al Ministerio de Asuntos Europeos e Internacionales de Austria, promueve este galardón para apoyar a creadores cuyo trabajo se ve amenazado por razones como la represión política.

El premio principal, dotado con 6.000 euros, reconoce una obra de Almario que, según Ars Electronica, constituye “una forma artística de resistencia que interviene allí donde fallan las estructuras institucionales” y cuyo “punto de partida” ha sido la persecución política que sufrió la familia del artista durante décadas.

Le sugerimos: La derecha ya no es conservadora (algunas ideas sobre “la política del cuerpo”)

El núcleo de lo que el artista define como una “instalación autodestructiva” y que invita al público a sentarse a una mesa y degustar pan con mermelada, está formado por retratos de miembros del aparato judicial y estatal de Colombia.

Las obras están compuestas por unas 4.800 etiquetas de mermelada cortadas a mano, montadas sobre plexiglás e insertadas en huecos diseñados con precisión.

El resultado es un fotomosaico que, observado a cierta distancia, presenta retratos, pero que al acercarse se disuelve en miles de etiquetas individuales.

En la exposición, siete robots desmantelan gradualmente los elementos del mosaico, de forma que los fragmentos van cayendo sobre la mesa y el suelo, donde se mezclan con las migas de pan y la mermelada sobrantes del público.

Podría interesarle: Plinio Apuleyo Mendoza y la memoria plasmada en la literatura

El título hace referencia al uso en Colombia del término “mermelada” —por la forma en que esta se unta— como una metáfora habitual de la corrupción del poder político.

“El progresivo desmantelamiento de los retratos se convierte en un emblema de redistribución: lo que antes simbolizaba el poder político se transfiere simbólicamente a la propiedad pública mediante el acto de comer”, destaca Ars Electronica en la nota.

La instalación será exhibida durante el Festival Ars Electronica 2026, que tendrá lugar del 9 al 13 de septiembre, como parte de la exposición temática ‘Negotiating Humanity’ y a la que asistirá el artista colombiano.

Le recomendamos: La traductora de “La Odisea”, Emily Wilson, criticó a Nolan: “Me avergonzaría ese guion”

Compartirá espacio con la obra ‘Canvas’, de la iraní Sara Azadkhani, galardonada con el ‘Premio a la Excelencia’ del ‘State of ART(ist)’, dotado de 4.000 euros.

Estos premios se lanzaron en 2022 en respuesta a la invasión rusa de Ucrania y, desde entonces, apoyan a artistas amenazados por la represión, la guerra, la desigualdad social, los desastres ambientales o la vigilancia digital.

Por EFE

Conoce más

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.