El 3 de diciembre de 1947, Broadway vio por primera vez en escena la obra que habría de sentar uno de los pilares fundamentales de la dramaturgia estadounidense del siglo XX. Ese día, “Un tranvía llamado deseo”, la obra de Tennessee Williams, se presentó con icónicas presentaciones a cargo de Jessica Tandy, Kim Hunter y Marlon Brando.
Su llegada a los escenarios fue un shock para la industria. Al año siguiente, se llevó el premio Pulitzer, obtuvo siete nominaciones al premio Tony y fue reconocida como la mejor pieza de teatro por el “Círculo de críticos de drama de Nueva York”. Su éxito fue rotundo y, con él, vinieron cientos de interpretaciones y reinterpretaciones.
Ahora, casi ochenta años más tarde, el clásico de Tennessee Williams llega al país de la mano de Cine Colombia, que en el marco de su franja Cineco Alternativo, estará presentándola este 31 de enero y 1 de febrero en 14 salas seleccionadas en Barranquilla, Bogotá, Bucaramanga, Cali, Cartagena, Chía, Manizales y Medellín.
Durante esos días, los asistentes podrán disfrutar de una de las versiones más aclamadas de este clásico del teatro, que se presentó originalmente en el Young Vic Theatre de Londres en 2014 y fue grabada con equipos de alta precisión para que pudiese ser llevada más tarde a la gran pantalla.
La obra estuvo dirigida por Benedict Andrews y protagonizada por Gillian Anderson, conocida por su actuación en Sex Education y Expedientes X, la nominada al premio de la Academia Vanessa Kirby, en The Crown y Fragmentos de una mujer, y Ben Foster de Sin nada que perder y Sin rastro. El resultado fue, en palabras de la crítica del medio británico Telegraph, “un verdadero nocaut. Intensa, emotiva y profundamente inquietante”.
La historia sigue a Blanche DuBois, quien llegó a ser una adinerada heredera, pero que un giro del destino la llevó a la ruina y a vivir en Nueva Orleans con su hermana Stella y su cuñado Stanley, un hombre impulsivo, dominante y violento. Aferrada a su pasado, pero también enfrentándose a las cartas que le ha entregado la vida, comienza este viaje que se siente como una espiral en descenso hacia el colapso emocional de quien se ve sin nada cuando alguna vez lo tuvo todo.
Ahora bien, esta versión de Andrews presenta una variante y es que lejos de asentarse en el realismo que llevaría a los espectadores a sentirse en las calles de Nueva Orleans, el director decidió apostar por una escenografía mucho más atemporal y ambigua, lo que acentúa el carácter universal de esta obra.
La escenografía fue diseñada por Magda Willi e inspirada en el pintor Francis Bacon. El resultado fue un apartamento burgués, estrecho y moderno, cuya estructura metálica y esquelética gira durante toda la función, una característica que hace que el público se convierta en una especie de voyeur de la desgracia que se va desenvolviendo en escena.
A esto se suma la música inspirada en íconos del rock como Jimi Hendrix y Chris Isaak y la interpretación neurótica de Gillian Anderson, que incluso le mereció el Premio London Evening Standard Theatre a Mejor Actriz, lo que convierte a esta en una de las versiones más aclamadas que se hayan hecho de esta obra.
Las boletas para las funciones de esta obra están disponibles en la página oficial de Cine Colombia. Y, si quiere conocer más sobre esta obra, puede participar en el Club de Teatro que Cineco Alternativo ofrece cada jueves, vía Zoom a las 5:30 p. m., previo a la función. Este estará dirigido por el escritor, director y licenciado en teatro Sandro Romero Rey.
Para más información sobre cómo ingresar a estos espacios, puede comunicarse directamente con Oriana Vásquez al correo o.vasquez@cinecolombia.com.