7 Apr 2020 - 8:55 p. m.

Bogotá Auctions y su primera subasta virtual de arte

Dada la orden de aislamiento preventivo obligatorio, cerramos nuestra oficina, pero, lo que en un principio nos pareció un golpe difícil y una situación escalofriante, se ha convertido en una gran oportunidad.

Charlotte Pieri *

Como es bien sabido, la constante adaptación al entorno es lo que hace que un negocio prospere. Y la pandemia del COVID-19 es algo que nos ha llevado a adaptarnos a todos en varios ámbitos. No obstante, en el caso particular de Bogotá Auctions, nos ha hecho avanzar hacia un camino que ya teníamos en el horizonte y llevábamos un tiempo posponiendo.  

Tuvimos la fortuna de ser la primera casa de subastas de Colombia, introduciendo un mercado secundario de bienes que antes resultaba ajeno a los colombianos en su propio país. Ya son cinco años, haciendo subastas públicas presenciales, recibiendo pujas nacionales e internacionales vía telefónica o pujas en ausencia.  Y el volumen de pujas en ausencia e internacionales va en aumento. Por ese motivo nosotros ya contamos con plataformas en línea, que usábamos como recurso complementario a nuestra tradicional subasta presencial.

Debido a la situación inesperada derivada de la pandemia, y con el fin de unirnos solidariamente a las medidas de aislamiento preventivo por el aumento de contagios, en un primer momento decidimos organizarnos por turnos para que estuviera una sola persona a la vez en la oficina; así mismo agendamos visitas individuales para la exposición y finalmente limitamos el cupo en sala para nuestra subasta presencial que estaba programada para el jueves 26 de marzo. Sin embargo, las medidas fueron cada vez más estrictas y dada la orden de aislamiento preventivo obligatorio, cerramos nuestra oficina.

Lo que en un principio nos pareció un golpe difícil y una situación escalofriante, se ha convertido en una gran oportunidad. Todos hemos seguido nuestras labores desde casa y aunque sabemos que muchos de los cambios que tuvimos que implementar serán temporales, nuestra innovación y adaptación como casa de subastas es fundamental.

Ante la situación inesperada que se está viviendo teníamos dos opciones. Cancelar todo y perder el trabajo juicioso de varios meses, poniendo en una situación difícil tanto a nuestros clientes como a nuestro equipo de trabajo. O abrazar la tecnología que nos ofrecía un camino nuevo, pero eficaz. Optamos entonces por trasladar nuestra subasta al entorno meramente digital, desarrollando una plataforma online de subastas. Los interesados pueden participar dejando sus pujas hasta el 9 de abril a las 8 p.m. en live.bogotaauctions.com.

A nosotros como casa de subastas, esta plataforma nos permite el ingreso del inventario de los lotes con sus respectivos estimados comerciales. Al mismo tiempo nuestros clientes pueden registrar de manera, anónima, fácil y segura sus pujas desde sus casas en cualquier parte del mundo. Ellos también pueden hacer el seguimiento de la evolución de las diferentes pujas que otros clientes hacen durante la ventana de tiempo que está abierta la subasta. Además, nuestra trayectoria impecable y nuestra reputación en el sector son una garantía de las obras que se ofrecen.

En el catálogo de esta subasta, además de la calidad histórico-artística de las obras y de su escasez, sobresale la presencia de mujeres artistas. En efecto, de las 76 obras que presentamos, 21 son de mujeres: Ethel Gilmour (nuestra portada) es seguramente una de las artistas colombianas más importantes y a la vez menos institucionalizada en el mercado por el momento; pero podemos mencionar también a Beatriz Daza, Diva Teresa Ramírez, Fanny Sanín. Una sección que representa las principales fases del paisajismo en el arte colombiano, desde la Escuela de la Sabana hasta Freda Sargent, pasando por los artistas Erwin Kraus y Gonzalo Ariza. Al lado de estos, también se deben mencionar artistas del reconocimiento de Noé Léon, Wiedemann,  Bernardo Salcedo, Roldán, Adriana Duque, entre otros.

En estas circunstancias, una situación de crisis se está convirtiendo en una oportunidad para todos. A nosotros, como casa de subastas, nos ha empujado a dar el salto definitivo a lo que será una nueva forma de desarrollar nuestra actividad, sin abandonar nuestro formato tradicional, cuando las circunstancias lo hagan viable. Pero abriendo nuevos horizontes en un mundo en donde lo virtual abre nuevos escenarios, nuevas puertas. 

Al mismo tiempo, al abrazar este nuevo camino encontramos una manera de reforzar nuestro compromiso con nuestros empleados, nuestros clientes y el mercado. Por esto decidimos tomar el camino de la adaptación, innovación y la que podríamos llamar la resiliencia empresarial. Nos veremos obligados a crear nuevas rutinas y dinámicas, pero mantendremos el entusiasmo y la energía de todo nuestro equipo.

Nuestro trabajo además puede servir de compañía en este momento de aislamiento. Para quienes tengan especial interés en el mundo del arte, participar en una subasta virtual puede ser la oportunidad de invertir su tiempo analizando el catálogo, arriesgarse a pujar, hacer el seguimiento de la evolución de la subasta, con la adrenalina de la espera, con la expectativa de saber si, al cierre de la subasta, logró su objetivo.

Finalmente, a todo lo anterior se debe agregar que el alza del dólar ha vuelto muy atractivos los precios de salida de las obras para los coleccionistas y para quienes consideran el arte como una forma de inversión. A pesar de que el avalúo de las obras se realiza en pesos, las obras que proponemos tienen también un valor en dólares, lo cual ante la perspectiva de ponerlas en un futuro en el mercado, puede aumentar la expectativa de inversión.

* Directora de Bogotá Auctions. 

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