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La mayoría de personas, en algún momento de sus vidas, se han preguntado cómo y de qué manera pueden contribuir a la preservación y el cuidado del medioambiente. No es un tema sencillo, es más complejo de lo que parece y, por eso, algunos desisten antes de intentarlo. Tal vez les genera más temor hacer algo mal… que no hacer nada.
Por esta razón nació Be Clá, un blog dedicado a todos aquellos –expertos, aprendices, coherentes, conscientes y diferentes– que tienen la voluntad y las ganas de generar un cambio frente a su relación con el planeta y todos los seres vivos que habitan en él. Es un espacio para aprender y entender cuál es la huella que las personas quieren dejar para las futuras generaciones. (Lea: Claudia Bahamón recomienda cinco consejos para cuidar la piel)
“Llevo mucho tiempo hablando del medioambiente y buscando crear conciencia desde mi experiencia y, a través de los años, uno de los comentarios que más me han hecho las personas es que no saben cómo empezar, no tienen ni la menor idea. Entonces, siempre me preguntaba si era porque me hacía falta decir o hacer algo para que entendieran el tema, porque aunque parece fácil, no lo es”, dijo Claudia Bahamón, creadora de Be Clá.
Bahamón, quien desde hace 12 años es embajadora de la WWF-Colombia y socia de CO2Cero –organización dedicada a actividades de reforestación y protección de los bosques– creó esta iniciativa para motivar a las personas a perder el miedo y arriesgarse a explorar este mundo “mágico”. El objetivo no es imponer un estilo de vida, Be Clá va más allá: quiere generar conciencia y entender que todos son parte del problema.
El blog, que cuenta con una tienda online para recomendar y adquirir productos sostenibles, abordará temas sensibles y de gran importancia como: hábitos de consumo, la alarmante situación que atraviesa la biodiversidad, calentamiento global, cambio climático y deforestación. Los contenidos serán construidos desde la perspectiva de su fundadora y sus invitados. Además, estará abierto a todo aquel que quiera colaborar y contar, desde un enfoque mucho más cercano y personal, información ambiental que todos deberían conocer. (Lea también: Alejandra Guzmán: Nueva protagonista de la revista Vea)
“Toda la vida fui la sapa del colegio y nunca me daba miedo preguntar y, sin embargo, siempre estaba esa persona que quería hacerme sentir mal por hacerlo, pero no. Hoy en día la ignorancia es atrevida y muchos creen que es mejor no preguntar para no quedar mal, pero en Be Clá eso no existe. Aquí quiero que la gente entre, pregunte, hable, es crear una comunidad en la que todos estamos en un proceso de aprendizaje”, aseguró.
La arquitecta, empresaria, presentadora, modelo y mamá es sincera y sabe que, por más que lo intente, no lleva una vida 100 % coherente con la naturaleza. Sigue sin entender por qué la consideran como una experta en el tema, cuando lo único que hace es preocuparse por un asunto que nos compete a todos. (Además: Paola Rey, la magia de Jimena Elizondo)
“No soy una gurú del medioambiente. Me llama mucho la atención cuando me dicen que la ambientalista, pero me parece demasiado generoso el título, porque ni estudié eso ni soy profesora. También estoy en la transición, llevo muchos años aprendiendo de grandes y, por eso, me acompaña una organización tan importante como la WWF. Lo que sí sé hacer es dar ejemplo. ¿Me equivoco? Todos los días, pero de cada error aprendo y me educo más”, agregó la reducetariana –consume menos productos derivados de los animales–.
¿Cómo nació esta relación?
Claudia Bahamón siempre fue curiosa. Creció rodeada de naturaleza, un espacio ideal para colmar esa necesidad insaciable de descubrir nuevas cosas. El primer ambientalista que conoció, sin él mismo saberlo, fue su abuelo. Según ella, “la razón de ser de su vida es el legado que hoy me acompaña”.
Al elegir su camino profesional se apartó un poco de la naturaleza y se olvidó por completo del tema que siempre estuvo presente en su vida. “Hoy puedo aceptar que, quizá, cuando empecé en la presentación en televisión fue la época en que más desconectada estuve del planeta, porque me parecía muy exótico lo que me estaba pasando en la vida: esa fama y ese reconocimiento. Si bien nunca se me subieron los humos, hubo un momento donde mi papá me llamó a decirme: ‘Lo único que te quiero pedir es que no te olvides de tus raíces, con los pies en la tierra siempre, conserva tu esencia’”.
Esa pequeña llamada, y después de analizar esa transición entre ser una desconocida a convertirse en una de las personalidades del momento, generó un replanteamiento en su vida. Sin embargo, la opita asegura que el punto de quiebre lo tuvo hace 16 años, cuando se mudó a Los Ángeles, EE. UU., y descubrió que los alimentos eran genéticamente modificados. (Lea: Thalía creó su propio filtro de Instagram)
“Un mundo aparentemente perfecto que me despertó todo tipo de cuestionamientos y nostalgias. Recuerdo que nos fuimos de viaje, y antes de irnos partí un tomate por la mitad y cuando regresamos, que fue casi una semana y media después, encontré que el tomate estaba perfecto. No podía creerlo, porque cuando mi abuelo sembraba tomates en la finca, pues ellos se dañaban si uno no se los comía en el menor tiempo posible”, recordó.
Después de esto, Bahamón comprendió que todos los alimentos generan un gran impacto en el cuerpo y, además, en el planeta. Empezó a investigar y así fue cómo se convirtió, sin ella quererlo, en un referente en el tema medioambiental. Hoy quiere utilizar su voz y todos sus canales para compartir la importancia de dejar una huella diferente en el planeta. Esa, precisamente, es la invitación y la razón de ser de Be Clá.
