Evento organizado por el Banco de la República

Valses y contradanzas que acompañaron a Simón Bolívar

Ellie Anne Duque, una de las primeras especialistas en musicología del país, realizó una conferencia sobre el músico y compositor colombo-venezolano Nicolás Quevedo Rachadell (1803-1874). Con esta charla concluyó el ciclo de conferencias "Doscientos años de identidades musicales en Colombia".

En la conferencia de Ellie Anne Duque también participaron los violinistas Juan Carlos Higuita y Ángeles Hoyos, el guitarrista Julián Navarro y el pianista Sergei Sichkov. Gabriel Rojas © Banco de la República

Es poco lo que sabemos sobre las diversas músicas que se creaban, interpretaban y bailaban en nuestro territorio en los siglos pasados, tanto en la época colonial como durante las guerras independentistas y las primeras décadas de nuestra nación. Afortunadamente, contamos con algunas investigaciones recientes como la de Ellie Anne Duque, una de las primeras especialistas en musicología del país, sobre el músico compositor colombo-venezolano Nicolás Quevedo Rachadell (1803-1874). (También: Il Gardellino: cantatas y conciertos)

El pasado 30 de octubre, Duque presentó la conferencia Nicolás Quevedo Rachadell: un músico de la Independencia en la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango. Con esta conferencia concluyó el ciclo de conferencias Doscientos años de identidades musicales en Colombia, organizado por el Banco de la República en el marco del proyecto Bicentenario de una Nación en el Mundo(Lea también: Cuarteto Prism: "La Gran América")

Duque comenzó con una breve contextualización de su investigación, para luego abordar el marco histórico en el que Quevedo Rachadell creó buena parte de su obra y realizar un breve recuento de algunos aspectos de la vida del compositor. (Le puede interesar: “Colombia se compone”)

Aunque no profundizó mucho sobre el desarrollo y los resultados de la investigación, vale la pena señalar que esta se realizó gracias al hallazgo en 2004 de las obras de Quevedo en la Casa Museo Quevedo Zornoza de Zipaquirá y que el principal resultado de la misma es la publicación hecha por la Universidad Nacional de Colombia en 2011 de un libro y un disco digital con copias de los manuscritos originales de las composiciones, además de adaptaciones a partitura de estas últimas.

La labor investigativa consistió en organizar, sistematizar y restaurar los documentos que conforman el archivo, notablemente los manuscritos de las obras de Quevedo Rachadell, muchos de los cuales hicieron parte de los libros de la campaña independentista que llevó a la formación de la Gran Colombia. El repertorio de Quevedo Rachadell está en su mayor parte compuesto por piezas religiosas y danzas de salón, principalmente valses y contradanzas. Fue el primer compositor colombiano en crear Trisagios (himnos litúrgicos) y Responsorios (cantos litúrgicos de tipo salmódico responsorial).

Quevedo Rachadell nació en Caracas, ciudad que -iniciando el siglo XIX- ya era reconocida como semillero de grandes músicos, particularmente violonchelistas; también para entonces se desarrollaba allí una importante actividad de lutería. Este compositor, que hasta 1864 estuvo vinculado a la milicia, llegó a la capital colombiana en 1827 acompañando a Simón Bolívar, de quien era muy cercano. Además de ser profesor de diversos músicos locales, interpretó el violín en las ‘veladas musicales’ que por entonces se organizaban en Santa Fe; asimismo, amenizó las noches de los extenuantes viajes del ejército libertador.

Al igual que en la apertura del ciclo de conferencias, en esta ocasión asistimos a una conferencia con intervenciones musicales. Tuvimos la oportunidad de escuchar 17 valses y contradanzas de Quevedo Rachadell compuestas entre 1831 y 1844, interpretadas por los violinistas Juan Carlos Higuita y Ángeles Hoyos, el guitarrista Julián Navarro y el pianista Sergei Sichkov. Fue a la vez interesante y desconcertante imaginar, gracias a la presentación de Duque y la interpretación de los músicos invitados, tanto a los asistentes a las veladas capitalinas como a los soldados independentistas escuchando y bailando músicas tan característicamente centroeuropeas.

La interpretación musical logró recrear los ambientes musicales de la época. Pudimos percibir las cualidades de la música de Quevedo Rachadell, centrada ante todo en el desarrollo técnico del violín a través de un amplio conjunto de variaciones formales. Higuita y Sichkov ejemplificaron en detalle varios de los recursos musicales del compositor, incluyendo la repetición de formas binarias en aras de que las piezas fueran fácilmente bailables y la ornamentación libre sobre estas repeticiones.

Después de las primeras interpretaciones, la musicóloga preguntó al público si estaba emocionado; sin duda ella lo estaba. Finalizando, después de responder algunas preguntas de los asistentes, Duque invitó al escenario a tres mujeres y cuatro hombres del público, para conformar una cuadrilla de contradanza. ¡Lo último que había imaginado es que vería a siete colombianos emocionados bailando contradanza de la mano de una musicóloga!

Concluyo felicitando la iniciativa de los organizadores del evento de hacer un registro audiovisual de las conferencias, labor que desafortunadamente no siempre es realizada en este tipo de espacios. Contar con dicho registro es útil no solamente porque sirve como documento de memoria de las socializaciones de los resultados de la investigación musical en el país, sino también porque permite que quienes no pudieron asistir puedan acceder a la información que allí se divulgó.

* Etnomusicóloga. Docente e investigadora del Programa de formación musical y la Maestría en músicas colombianas de la Universidad El Bosque.

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Violeta Solano Vargas*

Música

Valses y contradanzas que acompañaron a Simón Bolívar

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