Publicidad

“Come lo que quieras, paga lo que puedas”: los restaurantes donde tú pones el precio

La iniciativa internacional nació en México y reunirá a más de 100 restaurantes en 13 países. En Colombia, el movimiento contará con tres participantes: Tacaloa y Chichería Demente, en Bogotá, y Bocabajo, en Medellín.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Redacción Gastronomía y recetas
25 de agosto de 2026 - 12:00 a. m.
“Come lo que quieras, paga lo que puedas”: los restaurantes donde tú pones el precio
Foto: Restaurante Tacaloa / Propuestas de tacos / Lorenzo Ordoñez
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Imagínese entrar a un restaurante, pedir lo que más le guste y, al final, ser usted quien decida cuánto pagar. No es un sueño ni una promoción pasajera, se trata de “Come lo que quieras, paga lo que puedas”, una iniciativa que nació en México y que este 26 de agosto suma a tres restaurantes colombianos para poner la confianza en el centro de la mesa.

Tacaloa y Chichería Demente serán los dos restaurantes bogotanos que participarán en “Come lo que quieras. Paga lo que puedas” (Eat What You Want, Pay What You Can), una propuesta internacional que reunirá a más de 100 restaurantes en 13 países. En Colombia, el movimiento contará con tres participantes: Tacaloa y Chichería Demente, en Bogotá, y Bocabajo, en Medellín.

Te puede interesar: La historia de Chichería Demente: la apuesta por el maíz, la chicha y lo colombiano

Lo que comenzó hace algunos años en Masala y Maíz, en Ciudad de México, hoy reúne restaurantes de América, Europa, África y Asia, entre ellos establecimientos con estrella Michelin, ganadores del James Beard Award, panaderías, cafeterías, cooperativas y negocios familiares. Todos comparten una misma convicción, la hospitalidad también se construye desde la confianza, la dignidad y la comunidad.

El movimiento busca poner en el centro la hospitalidad y el servicio, dos principios esenciales del oficio de los restaurantes, abrir las puertas, recibir, cuidar y hacer sentir bienvenido a quien se sienta a la mesa. Que una idea nacida en México convoque a restaurantes de ciudades como Bogotá, Medellín, París, Estambul, São Paulo, Mumbai, Nueva York o San Francisco demuestra que la hospitalidad puede convertirse en un lenguaje común, capaz de trascender fronteras y recordar que compartir una mesa es mucho más que una transacción económica.

Puede interesarte: Este es el ganador del Posta Challenge 2026 en Cartagena

Tacaloa y Chichería Demente encuentran en esta iniciativa una filosofía muy cercana a la manera como entienden su trabajo. Aunque sus propuestas gastronómicas son diferentes, ambos proyectos comparten el uso de ingredientes colombianos provenientes de distintas comunidades y territorios, la generación de primeras oportunidades, la inclusión y una cocina que combina fuegos, técnicas tradicionales, contemporáneas y ancestrales. Pero, sobre todo, comparten la convicción de que un restaurante también es un lugar para recibir, servir, encontrarse y construir comunidad y cultura gastronómica.

Durante esta jornada, los visitantes podrán disfrutar de los alimentos del menú dispuesto para la ocasión y, al finalizar, decidir cuánto pagar por ellos acorde con la experiencia recibida

“Creemos que el verdadero valor de una comida no siempre está solamente en lo que cuesta, sino en lo que es capaz de generar, encuentros, conversaciones, conocimiento, disfrute y comunidad. Cuando la hospitalidad ocupa el centro de la mesa, la confianza se construye en doble vía, entre quienes reciben y quienes llegan”, narra Natalia Carreño, vocera de Tacaloa y Chichería Demente.

Continúa leyendo: El chef mexicano que promueve el uso del maíz colombiano desde su cocina

La invitación no es a comer sin pagar, a contrario, el espíritu del movimiento está precisamente en crear una relación de confianza donde el restaurante abre sus puertas y pone su hospitalidad al servicio del comensal, y el comensal responde reconociendo, desde sus posibilidades, el valor de la comida, del trabajo y de quienes hacen posible la experiencia.

La dinámica aplica únicamente para alimentos consumidos en el lugar, por lo es importante resaltar que los domicilios no estarán contemplados en la experiencia; y las bebidas y tragos disponibles en la carta de los establecimientos, conservarán sus precios habituales.

Para quienes están en Medellín la cita es en Bocabajo, “un lugar es ideal para compartir entre amigos, se caracteriza por ofrecer recetas con atún, res y además cuenta con una selección de vino única para aplaudir en la mesa. Déjese tentar por los mejillones y la milhoja de chocolate blanco, peras y azúcar de limón”.

Si tuvieras la oportunidad de ponerle un precio a lo que consumes, ¿pagarías según lo que puedes, según lo que disfrutaste, o según lo que crees que vale el trabajo detrás del plato? Te leemos en los comentarios

Si te gusta la cocina y eres de los que crea recetas en busca de nuevos sabores, escríbenos al correo de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com) para conocer tu propuesta gastronómica. 😊🥦🥩🥧

Por Redacción Gastronomía y recetas

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.