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Hacer un sánduche de queso no tiene ciencia, dicen. Y quizá es cierto, si solo se busca poner queso y jamón entre dos tajadas de pan. Sin embargo, este sencillo bocado puede llevarse a niveles de perfección que lo convierten en una verdadera delicia. Si no, que lo digan los franceses, que lo han llevado a otro nivel con sus famosos y exquisitos Croque-madame y Croque-monsieur. Convertir algo tan sencillo en espectacular depende de varios factores, como el pan que se utilice (brioche, francés, de masa madre, campesino…) y cómo este se dora para que quede crujiente sin llegar a tostarse por completo; la elección de los quesos (por fortuna hoy encontramos quesos grasos muy interesantes, como gouda, pepper jack, meunster o provolone, en supermercados populares como D1 o ARA); y hasta los aromáticos con los que se enriquece la mantequilla o el aceite de oliva, como ajo, pimienta, hierbas... Yo preparo mi sánduche de queso en sartén y sin presionar el pan. Así, a diferencia de lo que ocurre en la sanduchera, el pan queda esponjoso y crocante. Por eso, es el bocado favorito de mi madre Diana y mi hija Hannah, cuya palabra favorita siempre que le pregunto qué quiere comer es “sanduchito”.
hsasson28@hotmail.com / www.harrysasson.com
INGREDIENTES
(Para 4 personas)
8 tajadas de pan brioche o de masa madre
8 tajadas de quesos (cheddar, gouda, provolone, muenster…)
8 tajadas de jamón de pavo o de pierna de cerdo
Mantequilla
Sal y pimienta negra
PREPARACIÓN
Arme los sánduches en este orden: pan, queso, jamón, queso, pan (para que siempre el queso quede pegado al pan). Caliente una sartén antiadherente a temperatura media, derrita la mantequilla y sazónela con sal y pimienta negra, y dore los sánduches por lado y lado, sin presionarlo contra la sartén.