Cinco días después del terremoto de magnitud 7,4, las organizaciones que trabajan con población LGBTIQ+ en los territorios comienzan a tener información más clara de las pérdidas y afectaciones que dejó el sismo, a medida que se recuperan las comunicaciones y avanzan las labores de rescate. Hay viviendas destruidas o con daños graves, sedes de organizaciones inhabilitadas y personas que todavía buscan dónde quedarse y cómo acceder a las ayudas, en varios municipios del Pacífico y el Eje Cafetero.
“En medio de una logística masiva de socorro, es previsible que el Estado priorice la respuesta estandarizada y que, de manera sutil pero sistemática, las necesidades específicas, identitarias y de protección de las personas LGBTIQ+ no queden registradas ni atendidas en los censos tradicionales de damnificados”, señaló Caribe Afirmativo, solicitando una ruta de atención diferenciada y rápida.
(Le puede interesar: Terremoto en Colombia: buscan donaciones de medicamentos para personas que viven con VIH)
Wilson Castañeda, director de la organización, explica a El Espectador que, en este contexto, para algunas personas LGBTIQ+, conseguir alojamiento o acceder a una ayuda implica obstáculos adicionales. Las organizaciones que trabajan en los territorios señalan, por ejemplo, que las personas trans y no binarias encuentran dificultades en albergues que no contemplan sus identidades y que quienes viven del trabajo sexual o de actividades informales perdieron su fuente inmediata de ingresos.
En Pereira, la Fundación Plataformas informó sobre la muerte de una mujer transformista y señaló que, al momento de elaborar el reporte, continuaban las labores para recuperar su cuerpo de un edificio colapsado. La organización también recibió reportes de varias personas LGBTIQ+ que perdieron completamente sus viviendas. Según informó la Fundación, hasta el jueves había brindado atención psicológica a 16 personas y entregado tres ayudas alimentarias a personas con orientaciones sexuales e identidades de género diversas.
En Manizales, uno de los tres puntos de atención de Like por la Vida quedó inhabilitado por los daños en la edificación. La organización también reportó que varias personas LGBTIQ+ perdieron sus viviendas por grietas y colapsos. Su sede administrativa (Cra. 26 #49-64, en Versalles, detrás de Confa de la 50) empezó a funcionar como centro de acopio. Además, continúa con sus labores de atención emocional y psicológica.
En Armenia, el impacto también está relacionado con los medios económicos de subsistencia. Según Eje Diverso, el toque de queda en el centro de la ciudad afectó gravemente a personas que ejercen el trabajo sexual. La organización comenzó una caracterización barrio a barrio para identificar las necesidades de las personas más afectadas por el sismo y cuya fuente de ingresos se vio comprometida.
En Buenaventura y Argelia, líderes comunitarios y hombres trans señalan, en los reportes recogidos por la organización, daños graves en las viviendas de personas LGBTIQ+, sin pérdidas humanas. Pero aseguran que no hay albergues adaptados y que algunas de ellas permanecen en casas de vecinos mientras buscan insumos a través de redes del Pacífico.
Este último es un punto clave. Aunque personas de distintas partes del país se han volcado a recoger y llevar ayuda a quienes más lo necesitan, el acceso a un lugar seguro sigue siendo un problema para algunas personas LGBTIQ+, así como la falta de información sobre las rutas para solicitar las ayudas disponibles. “En estos territorios, la mayoría de estos espacios son liderados por grupos religiosos que incluso rechazan, de entrada, poder dar respaldo a una persona trans, pues proponen acciones desde una atención binaria, desconociendo su vulnerabilidad y aumentando el riesgo”, asegura Castañeda.
(También lea: Chocó: el golpe doble de un terremoto y la falta de vías)
Eso es justamente lo que reportan desde Quibdó, en Chocó. Integrantes de Mujeres Lesbianas del Chocó (MULESCHÓ), contaron que algunas personas diversas perdieron sus viviendas y todavía no saben dónde acudir para recibir asistencia. Según ellas, en algunos barrios no ha llegado ayuda gubernamental o externa y tampoco les han informado cuáles son las rutas para solicitarla.
“Hemos preguntado directamente en los albergues y a los mecanismos de entrega de ayudas por criterios de priorización y, hasta ahora, ninguno prioriza a las personas LGBT”, afirma Castañeda.
Por otro lado, desde la Fundación Latidos Chocó, informan que las personas afectadas están siendo recibidas en las casas de sus “familias sociales”, es decir, personas cercanas que funcionan como redes de apoyo y cuidado para quienes no cuentan con un lugar al cual acudir, muy común en los contextos de personas LGBTIQ+.
Ante esta situación, las organizaciones piden que las personas afectadas puedan ser identificadas dentro de los censos y las rutas de ayuda. También reclaman que se reconozcan las familias sociales y las redes afectivas que acompañan a muchas personas LGBTIQ+ y que los albergues y las ayudas humanitarias tengan en cuenta sus necesidades.
Por ahora, sostienen que sus labores siguen concentradas en localizar a quienes necesitan ayuda, recuperar información sobre sus pérdidas y abrir rutas para que puedan acceder a las ayudas.
(Le puede interesar: “Una noche por Chocó”: arte y danza para recaudar fondos por las víctimas del terremoto)
Organizaciones LGBTIQ+ y de derechos humanos activan sus propios canales de ayuda
Por su parte, Caribe Afirmativo anunció la activación e intensificación de su red de Casas Caribe Afirmativo, llamada “Juntanza LGBTI”, para llevar ayudas directamente a personas LGBTIQ+ afectadas por el terremoto en Quibdó, Pereira, Buenaventura y Argelia. Estos espacios funcionarán como puntos para recibir, clasificar y distribuir alimentos, kits de higiene, cobijas y otros elementos de primera necesidad que serán entregados a las personas afectadas. Asimismo, contemplan espacios de recepción y acogida temporal para personas LGBTIQ+ y sus familias que necesiten un lugar donde estar temporalmente, además de acompañamiento psicosocial y asesoría jurídica.
Puntos de acopio para las donaciones:
- Cartagena: Barrio La Plazuela, MZ A, lote 7.
- Barranquilla: Cra. 60 #58-70, Bellavista.
- Valledupar: Calle 13C #18-64, San Vicente.
- El Carmen: Calle 27 #47-03.
- Maicao: Calle 9 #5-33.
- Bogotá: Cra. 9 #60-09, piso 3, Chapinero Central.
- Ciénaga: Cra. 25A #18-71.
- Medellín: Cra. 49 #50-58, oficina 401, Edificio San Fernando.
También se habilitó un canal para recibir aportes económicos destinados específicamente a la respuesta humanitaria tras el sismo. Santamaría Fundación, una organización de base comunitaria dedicada a la defensa de los derechos de las personas trans, recibe estos aportes a través de su canal oficial de donaciones y también acepta donaciones materiales en su sede de Cali, ubicada en Calle 18 #42B-32, barrio San Judas.
🟣📰 Para conocer más noticias y análisis, visite la sección de Género y Diversidad de El Espectador.
✉️ Si tiene interés en los temas de género o información que considere oportuna compartirnos, por favor, escríbanos a cualquiera de estos correos: lasigualadasoficial@gmail.com o ladisidenciaee@gmail.com.