19 Oct 2010 - 6:12 p. m.

Andrés Peñate y César Mauricio Velásquez, a indagaciones por 'chuzadas'

Fiscalía tomó la decisión y está próximo a establecer la fecha de la diligencia.

El Espectador

La Fiscalía ha avanzado en múltiples frentes, con acusaciones de por medio a altos ex funcionarios del organismo de inteligencia o en desarrollo de colaboraciones efectivas de ex espías que hoy fungen como delatores. La Procuraduría, entre tanto, ya destituyó a dos ex directores de la entidad, un ex subdirector y en una clara evidencia de que las ‘vueltas’ de la Policía Secreta tenían como destino la Casa de Nariño sancionó con destitución e inhabilidad por 18 años al entonces secretario de Palacio, Bernardo Moreno Villegas.

Las declaraciones de la ex subdirectora de Operaciones, Martha Inés Leal Llanos, dadas a conocer por Caracol Radio el viernes anterior y en las que detalla sobre los abusos cometidos por el DAS volvieron a calentar el ambiente, apuntando a la presunta responsabilidad del ex presidente Álvaro Uribe en este oscuro capítulo nacional. La ex funcionaria refrendó lo que ya había dicho en sucesivos interrogatorios entre el 28 de mayo y el 10 de junio pasados, los cuales fueron revelados por El Espectador hace un mes en artículo titulado ‘Las perlas de Leal’, donde la funcionaria afirmó que del despacho presidencial se requirió información sensible sobre los senadores Piedad Córdoba y Gustavo Petro, así como del director de Noticias Uno, Daniel Coronell.

En torno a este último, Leal reveló que por órdenes del entonces director Andrés Peñate se hicieron seguimientos ilegales al periodista y a su esposa con un fin específico: averiguar cuáles eran sus fuentes que le entregaban información, pues “el doctor Álvaro Uribe estaba muy molesto por los artículos que éste escribía en contra de él y su familia”. Para ello alquilaron un carro que lo siguiera y montaron como fachada una venta de flores cerca de su residencia con el fin de reportar todos sus pasos. Un burdo rastreo que se extendió por meses, precisamente en tiempos en que el periodista Coronell desarrollaba investigaciones sobre los supuestos beneficios que el Gobierno les otorgó a Tomás y Jerónimo Uribe sobre la zona franca en inmediaciones de Mosquera, Cundinamarca, donde los hijos del Jefe de Estado estaban haciendo negocios.

También agregó Leal que a través de los grupos de inteligencia Bahía y Venus a Piedad Córdoba se le siguió para desentrañar sus contactos con funcionarios de las embajadas de Cuba y Venezuela, se le instaló un micrófono en su carro para grabar sus conversaciones, “informaciones que se le entregaban al director Andrés Peñate”, se indagaron sus nexos con la firma Monómeros Venezolanos y también viajes al extranjero, como a México, para averiguar quién había costeado esos desplazamientos. Algo parecido ocurrió con el dirigente Álvaro Leyva y con Gustavo Petro, de quien rastrearon en particular a su ex esposa. Solicitudes requeridas, “según el doctor Peñate, por el presidente Uribe”. Por eso, añadió Leal, Peñate le exigió resultados “que hasta la fecha en que se retiró no se habían conseguido”.

Respecto a César Mauricio Velásquez, ex vocero de prensa de la Casa de Nariño, el organismo lo llamará a la diligencia a pesar de que el procurador, Alejandro Ordóñez, ya lo había absuelto por el caso.

Velásquez, quien acaba de presentar sus credenciales como nuevo embajador de Colombia ante la Santa Sede, tendrá entonces que regresar al país y presentarse en fecha que está por determinar el ente acusador. Tanto Peñate como Velásquez serán escuchados por el propio fiscal general encargado, Guillermo Mendoza Diago.

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