
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
En la mañana de este 25 de marzo de 2026, la Fiscalía General de la Nación y la Sijín de la Policía confirmaron las capturas de cuatro personas que presuntamente estarían relacionadas con el asesinato del profesor Neill Felipe Cubidez Ariza, en hechos ocurridos el pasado mes de enero en Bogotá. Las capturas ocurrieron en las localidades de Bosa y San Cristóbal en la capital.
Según la información entregada por la Fiscalía, los capturados harían parte de una red criminal que estaría detrás de la retención del profesor universitario en la noche del 15 de enero, luego de tomar un taxi a la salida de una clínica en la localidad de Chapinero, en Bogotá. Habrían participado, además, en el robo mediante transacciones de las cuentas bancarias del docente.
Lea también: Ordenan a María Fernanda Cabal disculparse por comentarios estigmatizantes sobre la UP
La misma red delincuencial, según las pistas del ente investigador, sería la responsable de su asesinato e intento de desaparición del cuerpo que, tras casi tres días de su rapto, fue hallado en una zona rural de la localidad de Usme, “con signos evidentes de violencia y estado de calcinación”.
Las cuatro personas serán presentadas en las próximas horas ante un juez de control de garantías de Bogotá para la legalización de sus capturas. Además, un fiscal de la Estructura de Apoyo (EDA) de la Seccional Bogotá de la Fiscalía les imputará a cada uno de ellos los delitos que correspondan, según su presunta responsabilidad y participación en el crimen del docente Cubides.
Le puede interesar: Consejo de Estado y Procuraduría chocan en decisiones sobre sanción a senador Alex Flórez
Sobre el asesinato del profesor Neill Felipe Cubides
El profesor Cubides Ariza era ingeniero financiero de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, con especialización en diseño de soluciones financieras y una maestría en administración con énfasis en finanzas. Además de ser docente de la Universidad Externado de Colombia, llevaba más de 10 años en la Procuraduría y hacía parte de la Dirección Nacional de Investigaciones Especiales del Ministerio Público, que lleva algunos de los casos disciplinarios más importantes del país.
Su asesinato causó conmoción en Bogotá a inicio de 2025. En la noche del 15 de enero, el profesor Cubides Ariza, de 54 años, salió de la Clínica del Country, donde acompañaba a su esposa y a su hijo menor de edad, internado en ese centro médico. Tomó un taxi sobre la carrera 15, como quedó registrado en cámaras de seguridad. Esas fueron las últimas imágenes de él con vida.
Su esposa, Denis Alfaro, no tuvo más contacto con el profesor Cubides. La preocupación aumentó un par de horas después cuando, por medio del correo electrónico de su esposo, se enteró de tres extrañas transacciones bancarias en distintos sitios de la capital, entre la 1:25 y la 1:51 de la mañana: dos retiros por COP 2 millones y COP 4 millones, y una compra por COP 250.000.
Lea: Corte Suprema condenó a 23 años de cárcel al senador del Centro Democrático Ciro Ramírez
Con la preocupación como una piedra atorada en la garganta y sin noticias sobre el paradero de su esposo, Denis Alfaro puso su desaparición en conocimiento de las autoridades. El 16 de enero fue hallado en zona rural de la localidad de Usme un cuerpo con evidentes signos de violencia, que correspondía al del profesor Cubides Ariza.
Fue un habitante de la vereda Soches (Usme) quien le informó a las autoridades sobre un cuerpo que, al parecer, estaba siendo incinerado. La violencia a la que fue sometido el profesor Cubides dificultó las labores de identificación, por lo que su familia solo tuvo certeza de que se trataba de él hasta el 19 de enero, casi cuatro días después del crimen.
Más contenido: Violencia contra la familia Turbay: de las Farc al atentado contra Miguel Uribe
Una de las hipótesis de las autoridades desde que ocurrió este hecho es que se trataría de un posible paseo millonario. Sin embargo, la violencia a la que fue sometido el profesor Cubides, hasta el punto de intentar incinerar su cuerpo, genera preguntas que ahora las autoridades tendrán que esclarecer con el proceso que se adelantará contra las cuatro personas capturadas.
Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.