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La Corte Suprema de Justicia condenó al exmagistrado del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, Carlos Alberto Vargas Bautista, por los delitos de prevaricato por acción, prevaricato por omisión y cohecho propio. La decisión se adoptó al confirmar que el entonces togado modificó fallos judiciales a cambio de vehículos de alta gama, grandes sumas de dinero e inmuebles.
El fallo, con ponencia del magistrado Jorge Caldas Vera, señaló que el exmagistrado actuó con la participación de su pareja, la abogada Kelly Andrea Eslava Montes, relación que fue negada por Vargas Bautista. Sin embargo, la alta corte evidenció interceptaciones telefónicas y mensajes de WhatsApp en los que se demostraba un vínculo íntimo y, a su vez, la coordinación de actividades ilícitas y el intercambio de información sobre asuntos judiciales.
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Según el fallo, la relación entre Eslava Montes y Vargas Bautista: “trascendía lo emocional para adentrarse en aspectos operativos relacionados con el trámite ilegal de los procesos judiciales que cursaban en el despacho del ajusticiado”. La alta corte detalló, puntualmente, dos casos en los que el exmagistrado utilizó su cargo para obtener beneficios personales.
Uno de los casos está relacionado con Macromed, empresa dedicada al comercio de medicamentos que hacía parte de una unión temporal y que mantenía una demanda contra el Hospital Militar. En esa oportunidad, Vargas Bautista no se declaró impedido para conocer del proceso, a pesar de mantener una relación con Eslava Montes, quien representaba a la parte demandante.
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Según la acusación, otro de los casos es el de la sociedad Protección Agrícola S.A.S., en el que el exmagistrado recibió, a través de Eslava Montes, un apartamento en Mosquera (Cundinamarca) y un vehículo Mercedes-Benz Cabriolet 200. Esto, a cambio de favorecer los intereses de la compañía en un litigio que cursaba en su despacho.
Por ello, la Sala de Primera Instancia señaló que la conducta de Vargas Bautista “menoscabó el bien jurídico de la administración pública, pues mediante el acto disvalioso de pactar prebendas para asegurar determinados resultados en un proceso a su cargo, distorsionó los derroteros que rigen la función judicial”. En el sentido del fallo, la Sala indicó que aún deberá determinarse si es necesaria la privación de la libertad del exmagistrado.
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