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29 Jan 2021 - 5:09 p. m.

Defensa de Santiago Uribe Vélez en juicio: ‘Sin Eunicio Pineda, la Fiscalía no tiene caso’

La defensa de Santiago Uribe Vélez, hermano del expresidente Álvaro Uribe Vélez, alegó en la fase final del juicio que el testimonio del campesino Eunicio Pineda, a quien llamó “el salvavidas de la Fiscalía”, está viciado por las condiciones de sus salud mental. Pineda vincula a Uribe Vélez con el grupo paramilitar Los 12 Apóstoles, algo que el ganadero niega tajantemente.
Santiago Uribe Vélez, hermano del expresidente Álvaro Uribe Vélez, acusado de integrar el grupo paramilitar Los 12 Apóstoles en Antioquia.
Santiago Uribe Vélez, hermano del expresidente Álvaro Uribe Vélez, acusado de integrar el grupo paramilitar Los 12 Apóstoles en Antioquia.

La defensa del ganadero Santiago Uribe Vélez, hermano del expresidente Álvaro Uribe Vélez, cerró su estrategia en el juicio penal que se le adelanta a su cliente por su supuesto rol en el homicidio de Camilo Barrientos, un campesino asesinado el 24 de febrero de 1994, en Yarumal (Antioquia), por paramilitares que operaban en la región: Los 12 Apóstoles. Durante esta semana, el abogado Jaime Granados, apoderado de los Uribe Vélez, alegó el porqué su cliente es inocente de lo que se le acusa. En la diligencia de esta mañana, intentó convencer al juez de que el testimonio del campesino Eunicio Pineda es debatible.

En contexto: La defensa de Santiago Uribe Vélez en la recta final de su juicio.

“La Fiscalía entiende que sin Eunicio Pineda no tiene caso”, explicó Jaime Granados durante sus alegatos de conclusión. La defensa de Santiago Uribe Vélez se refiere a un campesino de Yarumal que actualmente está refugiado en Europa, quien entre 1993 y 1994 trabajó en la finca El Buen Suceso, predio colindante con la hacienda La Carolina, propiedad del hermano del expresidente Álvaro Uribe Vélez. De acuerdo con el testimonio de Eunicio Pineda, allí se conformó el grupo paramilitar Los 12 Apóstoles, al cual se le atribuyen centenares de crímenes en la región. Además, Pineda ha testificado que dentro del grupo armado Santiago Uribe Vélez sería conocido con el alias de Abuelo.

Sin embargo, para Jaime Granados el testimonio de Eunicio Pineda está viciado por un elemento clave: su situación mental. La defensa del ganadero alega que durante mucho tiempo se supo que Eunicio Pineda sufre de esquizofrenia paranoide y por eso las pistas que puede aportar dentro del expediente son nulas. Sin embargo, la Fiscalía cuenta con una prueba pericial que data de 2015, en la cual Medicina Legal expone que Pineda está en plenas condiciones de declarar, a pesar de sufrir un síndrome de estrés postraumático a raíz de persecuciones que habría sufrido por parte de Santiago Uribe Vélez, como ha testificado el campesino exiliado.

“Si bien la condición de salud mental de Pineda es crítica, es importante señalar que las funciones mentales superiores que permiten tener un adecuado contacto con la realidad, valga decir el pensamiento, la orientación, el cálculo, la inteligencia, el juicio y el raciocinio, se encuentran globalmente conservadas (…) Su capacidad de testificar está preservada. No invalida el testigo que hay en Pineda”, explicó Medicina Legal en un diagnostico de 25 páginas, conocido en julio de 2015 por El Espectador.

En contexto: “Testigo contra Santiago Uribe no está loco”.

Pues para Jaime Granados, tras diagnosticar a Eunicio Pineda con estrés postraumático y concluir que su testimonio no implica un falso alegato, Medicina Legal se convirtió en juez del expediente y le lanzó un salvavidas a la Fiscalía. “Estos sujetos se inventaron una categoría inexistente dentro del estado del arte mundial en la materia de psiquiatría. Se inventaron una categoría de diagnóstico para este caso ¿Quiénes? Los peritos de la Fiscalía ¿para qué? Para salvar su testigo estrella”, dijo Granados en la sesión final de alegatos de conclusión. Luego de este trámite, el juez evaluará si condena o absuelve a Santiago Uribe Vélez.

¿Cuál es la génesis del estrés postraumático de Eunicio Pineda?

De acuerdo con su testimonio, avalado por Medicina Legal, el campesino habría escuchado a altos mandos de Los 12 Apóstoles, entre ellos el hermano del expresidente Uribe, decir que lo “iban a matar porque sabía mucho”. Durante esos días, en la década del noventa, los paramilitares le habrían dado un arma para que “se cuadrara el sueldo”, porque los criminales cobraran $200 mil por asesinar personas en Yarumal y en cercanías de esta región antioqueña. Sin embargo, Pineda cuenta que se negó y ahí empezaron sus problemas.

Eunicio Pineda aseguró que en 1994 miembros de Los 12 Apóstoles lo retuvieron en Yarumal mientras viajaba en un bus. Luego de eso, le arrancaron todos los dientes con un alicate y le dispararon por la espalda. Pineda cuenta que logró escapar, se escondió y encontró trabajo en distintas fincas de Antioquia y Quindío. Su crisis psicológica llegó a su cúspide cuando casi pierde la pierna derecha con un machete, pues, según peritos de Medicina Legal, ahí configuró un pensamiento de que no podría escapar de la persecución que había sufrido durante años.

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El 24 de mayo de 2010, el mayor (r) de la Policía Juan Carlos Meneses, otro de los testigos clave de la Fiscalía, quien trabajó en la estación de Yarumal en 1993, denunció la supuesta complicidad de Santiago Uribe Vélez con Los 12 Apóstoles, en una entrevista publicada por el diario Washington Post. De acuerdo con Eunicio Pineda, tras ver la noticia decidió adherir a las denuncias contra el ganadero y buscó a la Fiscalía. Sin embargo, de acuerdo con Granados, agentes del ente investigador llevaron a Pineda al abogado Daniel Prado, quien sería cercano al senador Gustavo Petro y actualmente es defensor de una de las partes civiles en el expediente.

“¿Acaso bajo la ley ese es un procedimiento correcto? ¿Ajustado a Derecho? Recordemos que, conforme al artículo sexto de la Constitución Política, los servidores públicos solo pueden hacer lo que les está permitido, lo demás es extralimitación de funciones. ¿En qué parte del Código de Procedimiento Penal está que un investigador de la Fiscalía en lugar de remitirlo a una autoridad lo remita al abogado de la parte civil? ¿En dónde está? Eso no existe. Es un abuso de autoridad y una extralimitación de funciones”, agregó Jaime Granados sobre la actuación del ente investigador durante el proceso de recolección de testimonios.

Además, Granados cuestionó la supuesta decisión del abogado Daniel Prado de filtrar documentos durante el proceso penal, cuya fase de acusación empezó el 22 de octubre de 2016. De acuerdo con la defensa de Santiago Uribe Vélez, el defensor de una de las partes civiles levantó la reserva sumarial y le entregó a Noticias Uno información sobre el dictamen de Medicina Legal practicado a Pineda. De acuerdo con Granados, no se cuestiona el hecho de que un medio de comunicación se caracterice por “desvirtuar a la familia Uribe Vélez”, si no que un abogado intente llevar el caso al escrutinio público.

La estrategia de la defensa

Durante la audiencia, el abogado Jaime Granados intentó restarles credibilidad a las versiones entregadas por Eunicio Pineda a investigadores de la Fiscalía. Para ello, utilizó las mismas respuestas que el testigo dejó consignadas durante el expediente. ¿Su conclusión? Pineda mentiría a causa de su salud mental o porque alguien le habría implantado ideas que debería reproducir en contra de Santiago Uribe Vélez.

De acuerdo con uno de los interrogatorios citados, Eunicio Pineda describió a Santiago Uribe Vélez como una persona “gordita, con poco pelo y con vellos en sus brazos”, aunque reconoció que jamás lo trató en persona y que sus posibles actividades criminales se llevaron a cabo dentro de una vivienda a la cual solo entró una vez, por un tinto. Sin embargo, Jaime Granados aportó durante el juicio una foto del acusado que data del 9 de enero de 1994, en la cual se podría apreciar todo lo contrario a los descrito por Pineda.

“Señoría usted tiene las fotos de Santiago Uribe del 9 de enero de 1994, ¿estamos viendo a un Santiago que responda a un ‘gordito’? No puede aceptarse de ninguna manera esa descripción, pues claro está que Eunicio Pineda no tenía la referencia de Santiago de la época y le tocó recurrir a la de ahora. Cuando uno no puede describir al testigo: o vio a otro, o está mintiendo ¿Por qué? Por su enfermedad o porque alguien le sembró esa idea”, dijo Granados.

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Luego de eso, la defensa del ganadero citó una respuesta en la cual Eunicio Pineda asegura que vio hombres armados en la finca La Carolina, en 1993, los cuales tenían brazaletes que los identificaban con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Sin embargo, la defensa del acusado citó jurisprudencia de altas cortes y de tribunales de Justicia y Paz, que han procesado paramilitares desde su desmovilización colectiva, en la cual se puede demostrar que jueces de la República han verificado la puesta en marcha de las AUC a partir de 1997. Cuatro años más tarde.

“¿Fácticamente está corroborado que en el 1993 existieran las AUC? Sabemos que no. La sentencia del 16 de diciembre de 2011 de la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Bogotá, respecto a la creación de las AUC, dijo los siguiente: ‘aquí existían mini ejércitos en diferentes zonas, todos eran grupos armados al margen de la ley. Carlos Castaño les habló de la necesidad de la unión, con un solo uniforme y un solo brazalete. Este proceso se empieza a consolidar a partir de 1997. La fundación es el 18 de abril de 1997’”, citó el defensor.

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