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10 Nov 2021 - 7:29 p. m.

Desde 2018, Alex Saab buscó colaborar con EE. UU. y su círculo fue infiltrado

Al menos eso dicen documentos que reposan en el expediente de quien fuera uno de sus socios en un presunto esquema de lavado de activos en Estados Unidos: el profesor de la Universidad de Miami, Bruce Bagley.
Ficha policial de Alex Saab
Ficha policial de Alex Saab
Foto: Tomada de Florida.arrests.org

Al menos desde diciembre de 2018, las autoridades de Estados Unidos ya le respiraban en la nuca a Alex Saab, el empresario colombiano señalado de ser testaferro de Nicolás Maduro. Él, en respuesta, se habría reunido con fiscales de ese país. Así se detalla en documentos judiciales de que revelan detalles de un operativo con un informante que se convirtió en la punta de lanza para las acusaciones que al año siguiente llevaron a la persecución de Saab. Ese fue el inicio de la judicialización del colombiano, su socio Álvaro Pulido Vargas y otras personas de su círculo cercano, como el reconocido profesor de la Universidad de Miami Bruce Bagley.

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Precisamente este último recibirá su sentencia el próximo 16 de noviembre en la Corte del Distrito Sur de Nueva York. Con 75 años, varias décadas de experiencia y un doctorado de la Universidad de California, Bruce Bagley fue por años un reconocido investigador de crimen organizado y lavado de activos, con frecuencia citado como fuente sobre Latinoamérica en medios de comunicación de todo el mundo. Hasta que, en octubre de 2019, fue capturado y acusado de pertenecer a una red de lavado de activos que involucraba al contratista favorito del chavismo, Alex Saab.

Bagley aceptó cargos y, tras un extenso proceso judicial, el próximo 16 de noviembre recibirá su sentencia. Este 10 de noviembre, su defensa radicó ante la Corte que lo juzga un documento de 27 páginas en el que pide que no le den más tiempo en la cárcel. A su vez, hacen un recuento del caso y, aunque no dan nombres, hablan de quién lo presentó con Alex Saab: un hombre, vinculado al paramilitarismo en el Caribe colombiano que contrató los servicios de Bagley en el pasado para un proceso migratorio. En el pasado, el diario El Tiempo ha dicho que podría tratarse de Jorge Luís Hernández Villazón, alias Boliche, cercano al exjefe paramilitar Salvatore Mancuso y primo de José Ñeñe Hernández.

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“Es indiscutible que (nombre borrado del documento por ser un testigo protegido) fue la primera y única conexión del Dr. Bagley con el acaudalado empresario internacional Alex Saab”, escribió la defensa del profesor. Y agregaron que el testigo buscó a Bruce Bagley para que le ayudara a recibir dinero enviado por Alex Saab, pues “si algunas personas en Colombia o Venezuela se enteraban que Saab estaba enviando dinero al testigo, podrían inferir fácilmente que Saab estaba colaborando con los Estados Unidos. Saab estuvo de acuerdo con el testigo en que la conexión financiera pondría a mucha gente en Venezuela nerviosa. Por esa misma razón, Saab no les pagaba a sus abogados estadounidenses directamente”, añadió la defensa de Bagley.

Fue así como el testigo protegido, que podría ser Boliche, le ofreció al profesor Bagley volverse el “bróker” de Saab en Estados Unidos: supuestamente, recibiría sus transferencias de dinero y haría los movimientos que le ordenaran. “La preocupación no era porque los Estados Unidos se enteraran de esos pagos, sino que personas del gobierno de Venezuela los descubrieran. Después de todo, su creencia era que los Estados Unidos (o al menos los fiscales de Florida) estaban enterados de que Saab les pagaba a los abogados que lo acompañaban a las reuniones con ellos”, añade el documento.

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En contraste, otro documento que radicaron los fiscales de Nueva York, también en el proceso contra Bagley, habla de una operación con agente encubierto. Ocurrió de 2018, cuando el FBI se acercó a alguien que identifican como Sujeto-1, quien aceptó ser un informante encubierto. “Bajo la dirección de las autoridades, Sujeto-1 se reunió con Bagley el 4 de diciembre de 2018 para discutir su acuerdo en curso para mover fondos a los Estados Unidos para Alex Saab. En la conversación, que fue grabada en audio, Bagley y Sujeto-1 discutieron el hecho de que los fondos involucrados en el esquema representaban el producto de un esquema de soborno extranjero. Bagley, en particular, hizo declaraciones que indicaban su conocimiento no solo de la existencia general del esquema, sino también de los detalles de cómo funcionaba”, se lee en el documento.

Algunos extractos de la conversación, citados en el expediente, dicen que Sujeto-1 le dejó claro a Bagley: “todo el dinero de Alex Saab… todo ese dinero es de corrupción, es dinero sucio”. A lo que, según el documento, Bruce Bagley contestó: “Sí, es corrupción”. Y luego el profesor añadió: “Alex Saab está metido en el negocio de importar comida a Venezuela. Importaron los productos de peor calidad con precios inflados y han llenado sus bolsillos con dinero”. Los fiscales estadounidenses reprochan que, a pesar de que Bagley conocía como pocos los mecanismos de lavado de dinero en Latinoamérica y que, según la grabación, tenía claro el origen de la plata que le giraría Saab, aceptó recibirla y hacer negocios con él.

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En total, según el Departamento de Justicia, el profesor Bagley recibió 12 transferencias de Alex Saab, cada una por alrededor de USD$200.000, lo que suma cerca de USD$2,5 millones. “Sus comentarios grabados de su reunión de diciembre de 2018 con el Individuo-1 dejan en claro que continuó en esta conducta con pleno conocimiento de la naturaleza del esquema criminal subyacente”, escribieron los fiscales a la Corte de Nueva York. Por eso, piden que el juez del caso lo sentencie, ojalá a una pena de cárcel inferior al lapso de 46 a 57 meses que se ordena por conductas similares.

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