Ante el despacho de la jueza primera de control de garantías de Bogotá, en la mañana de este 14 de agosto, la Fiscalía General de la Nación le imputó cargos a Laura Camila Sarabia Torres, exdirectora del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (Dapre). La también excanciller del gobierno del expresidente Gustavo Petro es investigada por su presunta responsabilidad en los delitos de abuso de función pública, constreñimiento ilegal agravado y peculado por uso.
El caso está relacionado con la supuesta pérdida de una maleta que tenía COP 4.000 millones en efectivo y estaba en el apartamento de Laura Sarabia, en hechos que habrían ocurrido en enero de 2023, cuando era jefa del gabinete del expresidente Gustavo Petro. Entre el 29 y el 30 de enero de ese año, Marelbys Meza habría sido sometida de forma irregular a una prueba de polígrafo para establecer si habría tenido algún tipo de responsabilidad en la pérdida del dinero.
En contexto: Caso Laura Sarabia en vivo: Fiscalía dice que «aprovechó» su poder para ordenar el polígrafo
Durante la audiencia de imputación pidieron reconocimiento como víctimas el abogado que representa a Marelbys Meza, exniñera del hijo de Laura Sarabia; Marbel Alcira Morales Quevedo, la fiscal que tuvo a su cargo la investigación del presunto robo y que habría sido «instrumentalizada»; Fabiola Perea, exempleada de Laura Sarabia que también habría sido objeto de seguimientos irregulares; y el abogado Andrés Tapias Torres, en nombre de la Presidencia de la República.
En su exposición de los hechos, la Fiscalía señaló que el 27 de enero de 2023 Laura Sarabia le entregó a su exjefa de seguridad, la teniente Sandy Alvernia Guerrero, en el Comando Aéreo de Transporte Militar (Catam), «un maletín con artículos personales». Dentro del mismo, según el ente investigador, había una bolsa negra, de tela, con dinero y documentos personales. La orden era llevar la maleta al apartamento de la jefa de gabinete de Petro y que se la entregara a su esposo.
Lea también: Consejo de Estado deja sin efecto sanción contra exgobernador Lyons por cartel de hemofilia
La Fiscalía relató que Andrés Fernando Parra Valverde, esposo de Laura Sarabia, no estaba en el apartamento y el paquete lo recibió su empleada, Marelbys Meza. Dos días después, el domingo 29 de enero, la exdirectora del Dapre habría llamado a su esposo desde Villa de Leyva (Boyacá) para pedirle que buscara el paquete con el dinero que estaba en el maletín. Al no encontrarlos, dice el ente investigador, la exfuncionaria se puso en contacto con el coronel Carlos Alberto Feria, entonces jefe de la Oficina de Polígrafos del Grupo de Estudios de Seguridad, para que adelantara las investigaciones correspondientes.
El ente investigador sostiene que, pese a que ese día Marelbys Meza estaba descansando, Laura Sarabia y su esposo contactaron a la exniñera por WhatsApp para que se dirigiera cuanto antes a su lugar de trabajo. Según la Fiscalía, la exdirectora del Dapre le «ordenó» al coronel Feria practicarle la prueba de polígrafo a la exniñera. «Usted personalmente le dijo a su empleada que debía someterse a esa prueba (…) desbordó su competencia funcional», sostuvo la fiscal durante la imputación.
Más contenido: Corte Suprema abre indagación contra Iván Cepeda por financiación de consulta del Pacto
En cumplimiento de esa orden, dice el ente investigador que el 30 de enero Marelbys Meza fue llevada al Edificio Galán, sede del Dapre, donde se le practicó la prueba de polígrafo. Esto, pese a que se trata de un protocolo reservado para funcionarios y aspirantes a hacer parte de los grupos de seguridad de altos funcionarios del Estado. Para la fiscal tercera delegada ante la Corte Suprema de Justicia, Laura Sarabia no podía dar esa orden, por lo que habría incurrido en el delito de abuso de función pública.
En esa línea, la Fiscalía le imputó también el delito de peculado a Sarabia porque, según sus argumentos, la prueba de poligrafía a Marelbys Meza estaba por fuera del objetivo real y reglamentado para su aplicación. Finalmente, agregó la fiscal que el constreñimiento se habría configurado a partir de la relación de poder desigual entre la exdirectora del Dapre y su exempleada, que habría sido usada para «doblegarla» y hacerla responder a la prueba de polígrafo. «Bastó una palabra de ella (Laura Sarabia) para activar el operativo y la práctica de la prueba» de polígrafo, señaló la Fiscalía. La exdirectora del Dapre no aceptó los cargos imputados y ahora el ente investigador tendrá que avanzar en la acusación en su contra.
Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.