Willinton Henao Gutiérrez, alias “Mocho Olmedo”, uno de los jefes del Frente 33 de las disidencias de las Farc, fue imputado por el asesinato de una líder social en Catatumbo, así como por otros crímenes en esa misma región. La Fiscalía lo investiga por los presuntos delitos de concierto para delinquir, homicidio en persona protegida, desplazamiento forzado y reclutamiento ilícito.
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Según las investigaciones, adelantadas por un Grupo de Tareas Especiales conformado por la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales, la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos, la Unidad Especial de Investigación y la Seccional Norte de Santander, alias “Mocho Olmedo” sería uno de los principales responsables de la guerra de las disidencias con el Eln.
En medio de ese conflicto, que inició en 16 de enero de 2025 en diferentes sectores del Catatumbo (Norte de Santander), fue asesinado un líder social, al parecer, por orden del jefe del Frente 33 de las disidencias.
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Se trata de un líder comunitario y delegado de la Junta de Acción Comunal de la vereda Guachimán, en Tibú. El 17 de enero de 2025, hombres armados ingresaron a la vivienda de la víctima y se la levaron en contra su voluntad hasta una zona despoblada cercana a una mina de carbón, donde la asesinaron.
A “Mocho Olmedo” también se le atribuyen 31 casos de desplazamiento forzado ocurridos entre el 16 y el 20 de enero de 2025, en los que integrantes del Frente 33 de las disidencias de las Farc amenazaron a los habitantes de distintas zonas de Tibú y El Tarra, y obligaron a 84 personas a abandonar sus viviendas.
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Asimismo, Henao Gutiérrez es señalado de participar en el reclutamiento ilícito de 31 menores de edad para las diferentes estructuras armadas que delinquen en la región. El hombre no aceptó los cargos y permanecerá recluido en la cárcel La Picota de Bogotá, mientras espera su extradición a los Estados Unidos.
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