Durante años, el río Quitara fue una frontera para Bocas del Opón. Sin un puente y con un caudal impredecible, los campesinos debían atravesar el afluente nadando o en canoas improvisadas. En temporada de lluvias, el aumento del caudal interrumpía por completo el paso y dejaba incomunicadas a decenas de veredas por días. Los trayectos hacia centros de salud o mercados municipales podían extenderse hasta cinco horas y, según habitantes del sector, al menos 10 personas murieron en intentos de cruce.
Ese fue el escenario que marcó a esta zona rural del sur de Santander hasta la reciente inauguración de una nueva estructura vial por parte de ingenieros del Ejército. El traslado del material comenzó el 26 de enero desde el Fuerte Militar de Tolemaida, en el centro del país. Durante tres días, 14 vehículos transportaron cerca de 140 toneladas de componentes a lo largo de más de 470 kilómetros hasta el sitio de montaje. Según el Ejército Nacional, el operativo logístico permitió movilizar la estructura sin contratiempos hasta la zona de intervención.
El puente, de 64 metros de longitud y con capacidad para soportar hasta 52 toneladas, permite el paso de vehículos de carga y transporte público. En el municipio de La Paz, la instalación se extendió por 30 días y estuvo a cargo de 27 soldados, quienes trabajaron en medio de fuertes lluvias y del alto caudal del río. Estos factores, en el pasado, habían dificultado soluciones definitivas para superar el aislamiento de estas comunidades rurales.
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De acuerdo con la alcaldesa de La Paz, Cielo Díaz, la obra facilitará el acceso a servicios de salud, educación y comercio para los habitantes del sector. “La instalación de este puente traerá progreso, facilitará la educación de nuestros niños, dinamizará el comercio del cacao, el ganado y el banano y permitirá que las personas enfermas lleguen con rapidez a servicios de salud de mayor nivel, evitando trayectos de hasta cinco horas”, detalló Díaz.
Las autoridades estiman que el proyecto impacta de manera directa e indirecta a más de 25.000 personas. Habitantes del sector señalaron que el cruce del río Quitara representaba un riesgo constante y que en ese punto se registraron al menos 10 muertes en las últimas décadas. “Esta estructura es un gran desarrollo para el bienestar de las comunidades. Ya no tendremos la angustia de que se pierdan vidas en ese río, y el transporte del comercio va a ser mucho más fácil porque va a haber acceso para uno comercializar con las ciudades”, señaló Alis Cruz, habitante del sector.
La obra fue construida de manera articulada entre la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la Gobernación de Santander y el Ejército Nacional. Asimismo, las entidades indicaron que el corredor fue priorizado por su importancia para la integración de municipios como Landázuri, Vélez, Santa Helena del Opón y La Paz.
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