Judicial

9 May 2018 - 12:00 p. m.

Nobelbrecht: prólogo

Alberto Donadío

¿Por qué desde cuando estalló el escándalo de los sobornos de Odebrecht la prensa mundial viene informando que el expresidente del Perú, Alejandro Toledo, está acusado de recibir coimas por valor de 20 millones de dólares y en cambio nada se dice del presidente colombiano Juan Manuel Santos?

¿Por qué los medios internacionales mencionan los sobornos pagados por Odebrecht al expresidente panameño Ricardo Martinelli sin que caiga en la misma colada el presidente Santos?

¿Acaso no hubo sobornos de Odebrecht en Colombia? ¿Por qué en el caso de Colombia no se acusa como beneficiarios de las comisiones al jefe del gobierno ni a sus ministros?

Sí hubo sobornos en Colombia. Según la Fiscalía General de la Nación, Odebrecht distribuyó en Colombia sobornos por unos 27 millones de dólares, de los cuales unos 20 millones en el gobierno Santos, y la compañía obtuvo dos importantes contratos que buscaba. Desde el punto de vista del particular interesado en comprar decisiones gubernamentales, hubo sobornos.

La diferencia con Perú, Panamá y otros países consiste en que los beneficiarios directos de las comisiones no fueron Santos ni altos funcionarios gubernamentales, sino terceros allegados al gobierno. Los sobornos fueron triangulados, entraron a los bolsillos de aliados políticos de Santos como el senador Bernardo Elías, más conocido como el Ñoño Elías.

La existencia de la triangulación fue confirmada por el condenado expresidente de Odebrecht, Marcelo Odebrecht, en declaración que rindió en noviembre de 2017 en Curitiba, Brasil y que fue registrada por el reconocido periodista investigativo peruano Gustavo Gorriti en su portal www.idl-reporteros.pe:

En Perú realmente teníamos acceso a los presidentes. En otros países no teníamos acceso a los presidentes. Por ejemplo, cuando llegamos a Colombia y Argentina, se actuaba a través de lobistas o de empresarios locales. Porque no había relación con los presidentes.

No se puede afirmar que Santos sabía de la triangulación o que fue su artífice. Se sabe sí que los delitos se cometieron en sus dos mandatos presidenciales de cuatro años cada uno, que se iniciaron el 7 de agosto de 2010. También se demostró que Odebrecht hizo donaciones ilegales a sus campañas, sobre las cuales Santos se defendió diciendo: "Me acabo de enterar".

Con la desviación de las coimas a favor de congresistas de su entraña, Santos logró sustraerse al baldón que afectó a Alejandro Toledo y Ricardo Martinelli, entre muchos otros. Empero, cabe la pregunta: ¿El Excelentísimo Señor Presidente de la República, doctor Juan Manuel Santos Calderón, Premio Nobel de Paz, no sabía de las prácticas corruptas de Odebrecht? ¿No entró en sospechas cuando Marcelo Odebrecht fue detenido en Brasil en junio de 2015? ¿Después de esa fecha ordenó investigar si la compañía había infiltrado sus campañas presidenciales? ¿Averiguó si el contrato para la Ruta del Sol 2, adjudicado en el anterior gobierno pero que se empezó a ejecutar en su primer mandato, estaba contaminado por pagos indebidos?

El Jefe del Estado señaló que en su administración a Odebrecht le había ido "como a los perros en misa" y que "ningún funcionario de mi gobierno ha sido señalado de haber sido sobornado por Odebrecht".

Pero el presidente Santos no puede afirmar que Odebrecht no repartió sobornos durante sus dos períodos presidenciales y no puede decir que sus campañas no se vieron contaminadas por fondos de Odebrecht.

De los contratos recibidos por Odebrecht y de las comisiones ilícitas giradas en los dos mandatos del Nobel y en el gobierno de Alvaro Uribe se ocupa este libro, que también intenta redondear un resumen y un recuento de las investigaciones de la Fiscalía y de los procesos judiciales contra los acusados y condenados.

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