27 Dec 2019 - 2:30 p. m.

Procuraduría confirma destitución de capitán de la Policía por presunta violación

En segunda instancia, el Ministerio Público confirmó la destitución del capitán Eduardo Andrés Merchán por la presunta violación de la teniente Kelly Sierra. Los hechos en cuestión ocurrieron en noviembre de 2018.

Redacción Judicial

Procuraduría confirmó la destitución del capitán Eduardo Merchán por la violación de la teniente Kelly Sierra.  / Procuraduría
Procuraduría confirmó la destitución del capitán Eduardo Merchán por la violación de la teniente Kelly Sierra. / Procuraduría

La Procuraduría confirmó, en segunda instancia, la destitución e inhabilidad por 14 años en contra del capitán de la Policía Andrés Merchán Prieto, quien habría violado a la teniente Kelly Sierra. Los hechos habrían ocurrido el 24 de noviembre de 2018, en las fiestas de fin de año de la institución en el Cesar.

El entonces comandante de Policía de Curumaní, Cesar, habría violado a la mujer luego de que varios Policías pasaron toda la noche y gran parte celebrando la fiesta de despedida de año de la entidad, conocida como “Noche Azul”. De acuerdo con varios testimonios, incluido el de la teniente Sierra, el oficial aprovechó un descuido para llevarse el celular de la teniente. Esta lo habría perseguido hasta la habitación para pedirle el equipo, pensando que el capitán se lo había llevado por error, pero este la habría agarrado de los brazos y la lanzó a la cama para violarla.

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Estos testimonios fueron secundados por las pruebas médico-legales en las que se evidenció las lesiones de las que fue víctima la teniente Sierra debido al forcejeo con el oficial para evitar ser violada. Para la Procuraduría, Andrés Merchán Prieto incurrió en falta gravísima con dolo por el delito de acceso carnal violento. Por estos mismos hechos, Merchán se encuentra afrontando un proceso penal en el que fue imputado el 24 de mayo de este año.

En primera instancia, el organismo de control tuvo en cuenta los testimonios de la teniente y las contradictorias versiones del capitán para fundamentar su decisión.  De igual manera, se tuvo en cuenta alrededor de 11 testimonios de los presentes durante la fiesta de piscina anterior a la posible violación -en la que hubo alta ingesta de alcohol- y los exámenes médicos y psicológicos que le fueron practicados a la uniformada luego del presunto acto de violencia sexual.

Además de narrar la presunta violación al Ministerio Público, la teniente señaló que el capitán la sometió aprovechándose de la lesión de una rodilla que había sido operada meses atrás a lo hechos. Por otro lado, negó cualquier intento de seducción al capitán, como este había asegurado que ocurrió para señalar que se trataba de una relación sexual consensuada, debido a que ella era lesbiana y no tenía ningún gusto por los hombres.

En esa primera instancia, el Ministerio Público reveló las declaraciones hechas por el Capitán Merchán durante la investigación, testimonios que se contradicen entre sí. En una primera oportunidad este señaló que no se acordaba de nada de lo ocurrido en la mañana del 24 de noviembre, ya que se encontraba muy borracho.

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Luego, en una segunda ocasión, el juzgado aseguró ante la Procuraduría que había mantenido un encuentro consensuado con la oficial. Supuestamente, todo comenzó en la piscina, donde se besaron en reiteradas ocasiones y realizaron tocamientos con altas implicaciones sexuales. Luego, habrían salido de la mano hacia las habitaciones, con una botella de whisky en mano, para continuar con el supuesto encuentro sexual.

El presunto agresor señaló que en las habitaciones de las instalaciones policiales habrían mantenido un encuentro sexual, que calificó como consentido. Sin embargo, de acuerdo con su versión de los hechos, la teniente Kelly Sierra salió enojada con él de la habitación porque no había conseguido “mantener una erección” por varias horas e, incluso, aseguró el oficial, que le había dicho que “se iba acordar de ella”.

El supuesto agresor sexual también señaló que no había podido violar a la presunta víctima ya que tenía un hombro y un dedo con dolorosas lesiones que le impedían hacer fuerza. Luego, agregó que la oficial era entrenada en diferentes técnicas de defensa personal y artes marciales que habría usado, de ser necesario, para evitar un ataque sexual. Sin embargo, informes médicos demostrarían que la lesión de Merchán no le impedía realizar ninguna acción como tal, simplemente le generaba molestias.

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Sin embargo, los resultados de las pruebas clínicas echaron por el piso la versión de que se trataba de una relación sexual consensuada. Los exámenes practicados por Medicina Legal confirmaron que la teniente tenía “hematomas” en las piernas, brazos, muñecas y rodillas consistentes con un “forcejeo, intento de defensa o lucha”. De igual manera, los análisis concluyeron que tenía lesiones en sus genitales que podrían corresponder con una relación sexual. Las pruebas psiquiátricas arrojaron que la oficial “tenía síntomas consistentes con la ansiedad y la depresión”, causados por un fuerte trauma.

Todos estos resultados y los testimonios de los implicados fueron nuevamente estudiados por el Ministerio Público, que confirmó la decisión de primera instancia. De esta forma, el capitán Eduardo Merchán fue destituido de la Policía por el delito de acceso carnal violento, decisión que no tiene posible recurso para ser revocada ya que fue proferida en segunda instancia. Ahora falta saber en qué termina el juicio penal en contra del uniformado.  

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