El Instituto Nacional de Radio y Televisión (Inravisión), conocido anteriormente como Radio Televisión Nacional de Colombia (Rtvc), y la Revista Raya, tendrán que retractarse por señalar al medio de comunicación La Silla Vacía de hacer parte del llamado Proyecto Júpiter, una supuesta estrategia que sería empleada en las pasadas elecciones para “deslegitimar al Gobierno Nacional y manipular la opinión pública”.
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La orden la dio la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá que, en segunda instancia, le dio la razón a La Silla Vacía en una tutela que presentó en contra del sistema de medios públicos que estaban afectando sus derechos al buen nombre y libertad de expresión. De acuerdo con lo que encontró el Tribunal, cuando Revista Raya y Rtvc emitieron los reportajes titulados “Miedo, indignación e incertidumbre: el plan del estratega de Uribe para manipular las elecciones” vincularon, sin pruebas suficientes, al medio de comunicación.
En sus reportajes, presentaron el “Proyecto Júpiter” como una “operación coordinada y remunerada, cuyo propósito es deslegitimar al gobierno nacional y manipular el voto ciudadano”. En las publicaciones se presentó a La Silla Vacía como un “operador digital” aliado de dicha estrategia electoral. Dentro de lo presentado al público, Rtvc y Revista Raya mostraron como prueba principal la aparición del logotipo de La Silla Vacía en diapositivas presentadas por el estratega Jaime Bermúdez, así como contratos del medio celebrados con ProBogotá.
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Según esos reportajes, contenidos de La Silla Vacía como la serie “¿Cómo llegamos aquí?” y el curso “El ABC de la democracia” eran instrumentos de manipulación financiados por sectores interesados en incidir en el voto de los ciudadanos. Adicionalmente, la Revista Raya publicó un artículo asegurando que “Juanita León (directora del medio) cambia de versión cuatro veces sobre la participación de La Silla Vacía en el Proyecto Júpiter”.
Al evaluar el caso, el Tribunal encontró que las pruebas que presentaron los medios no estaban lo suficientemente sustentadas y que dieron un “significado más amplio o diverso al que realmente contenían”. Específicamente, esa instancia señaló que de los logotipos en diapositivas de un tercero (Jaime Bermúdez) “no se extrae ni se acredita que el medio de comunicación La Silla Vacía tuviera un vínculo o alianza con el denominado proyecto Júpiter”.
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Asimismo, que el reportaje “indujo al receptor a asumir que la participación de La Silla Vacía estaba probada, cuando el material recopilado no lo demostraba ni indiciariamente”. El Tribunal enfatizó que “se desconocieron los deberes de veracidad e imparcialidad y se afectó el buen nombre” dedel medio y su directora. También, al contrastar las declaraciones de Juanita León, el Tribunal halló que “el titular no reflejó adecuadamente el contenido de esas intervenciones” y que no existía contradicción evidente, pues ella siempre negó pertenecer al proyecto.
En la decisión también se lee que aunque los medios consultaron fuentes, su error estuvo en la “selección, contextualización y presentación del material recopilado, ya que tergiversó su contenido”. Señaló que un medio no cumple su deber si “omite el segmento que contradice su hipótesis”.
Por eso, ordenó a Inravisión y a la Revista Raya una rectificación pública en la que le aclare a su audiencia que “no está acreditada la existencia de una alianza de La Silla Vacía con el denominado Proyecto Júpiter”. La providencia también ordenó aclarar que los contratos con ProBogotá tenían objetos pedagógicos específicos y que sus contenidos “no incorporan respaldo partidista” ni se demostró que buscaran incidir ilícitamente en la campaña presidencial.
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