El senador Alirio Barrera, del Centro Democrático, no será privado de la libertad por el caso de presunto abuso sexual denunciado por una por una mujer cuando el político se desempeñaba como gobernador de Casanare. La decisión fue tomada por la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia.
El congresista había sido vinculado formalmente a una investigación por el delito de acto sexual violento desde el pasado 10 de abril, cuando la Sala de Instrucción, en una sesión extraordinaria, resolvió abrirle proceso tras estudiar la denuncia presentada por la exfuncionaria departamental.
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Ahora, el alto tribunal resolvió la situación jurídica del senador sin imponerle ninguna medida de aseguramiento. Sin embargo, Barrera continuará bajo investigación por el mismo delito. El caso quedó en manos del magistrado Marco Antonio Rueda, quien fue designado como ponente.
Los hechos que dieron origen al caso se remontan a 2016. Según el relato de la víctima, ella habría acudido al despacho del entonces mandatario departamental en busca de su respaldo para un evento de juventudes cristianas. De acuerdo con su versión, durante ese encuentro se habría presentado la presunta agresión sexual.
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La denuncia salió a la luz pública cuando la mujer, quien ha preferido mantener su identidad en reserva, relató a la revista Cambio lo que supuestamente habría vivido en aquel momento. “Él no dijo nada y me agarró de la mano, muy duro, y luego de la otra. Me acercó hacia él y me besó a la fuerza. Yo no podía gritar, solo hacer el sonido de que no quería eso. De repente me soltó y se alejó”, relató.
Según su testimonio, una vez ocurrido el episodio, Barrera le habría dado paso a que ella expusiera el motivo religioso que la había llevado hasta su despacho. “Le dije que por qué me hacía eso, que si no tenía familia. Él no dijo nada, se hizo hacia el otro lado de la oficina y me dijo que ahora sí le contara que necesitaba. Yo le expliqué que iba por unas ayudas para la Iglesia; él sacó una maleta y de ahí me dio COP 400.000”, agregó la denunciante.
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Por su parte, el equipo político del senador negó las acusaciones y sostuvo que las denuncias en su contra carecen de fundamento. Desde ese sector afirman que se trataría, en realidad, de un ataque orquestado con fines políticos para desprestigiar la imagen del congresista del Centro Democrático.
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