El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Sin rastro del profesor Daniel Higuita: su familia denuncia abandono en la búsqueda

Desde hace cuatro meses el profesor Daniel Higuita está desaparecido. La última vez que lo vieron fue en Uramita, zona rural de Antioquia controlada por grupos armados. Su familia lo busca por sus propios medios ante la inacción de las autoridades y mantienen la esperanza frente a un sistema que ve a Higuita como un número más.

Paulina Mesa Loaiza

23 de marzo de 2026 - 08:00 a. m.
El profesor Daniel Higuita desapareció el pasado 19 de noviembre de 2025 en el municipio de Uramita (Antioquia).
Foto: Archivo prticular
PUBLICIDAD

La familia de Daniel Higuita lleva 124 días sobreviviendo entre la incertidumbre y el dolor. Flotan en el vacío de no encontrar respuestas a sus preguntas: ¿Dónde está? ¿Por qué desapareció? Hace cuatro meses que no saben nada sobre Daniel, ni siquiera una pista. Hablan de él, a veces en pasado, pero sobre todo en presente, porque tienen la esperanza intacta de encontrarlo. En esa mezcla de sentimientos, sus familiares han encontrado espacio para la indignación y la rabia. Han tenido que asumir la búsqueda solos porque se encontraron con un país que, dicen, no está preparado, aunque parezca mentira, para buscar a un desaparecido, a su desaparecido, que también es padre, hermano y profesor.

Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO

¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar

Daniel Higuita tiene 40 años, aunque no pudo festejar ese número. Para ese día ya había desaparecido. Su último cumpleaños fue el 31 de diciembre de 2025, pero su rastro se perdió el 19 de noviembre en las montañas del occidente antioqueño del municipio de Uramita, una zona controlada por grupos armados como el Clan del Golfo y las disidencias de las Farc. Esa tarde iba para el entierro de su abuela, pero nunca llegó a la finca donde lo esperaba su familia. Las primeras hipótesis hablaron de un accidente de tránsito que pronto se descartó para luego redirigir el caso a una desaparición forzada. Sin embargo, la investigación se estancó porque, al parecer, para la Fiscalía se trata de “un desaparecido más”.

Así se lo dijeron los investigadores a Leidy Higuita, hermana de Daniel, quien ha liderado la búsqueda desde hace cuatro meses, todo por sus propios medios. Todos los días escribe correos y visita las sedes de la Fiscalía para pedir respuestas. Lo único que le responden es que no saben nada. “Me dicen que por qué tengo tanto afán, que si es que todavía tengo la esperanza de encontrarlo vivo”, relató Leidy a El Espectador. Ella responde que sí, que hoy y siempre va a tener la esperanza de encontrar a Daniel Higuita con vida, y aunque los investigadores le dicen que solo es un caso más y que la desaparición es más común de lo que parece, ella insiste en que su hermano no es “uno más” en la lista. Y entonces narra su vida.

Read more!

Lea: Paramilitarismo en Colombia: la historia que desmiente que tenga una cuna en Antioquia

Daniel Higuita creció en Medellín luego del desplazamiento de su familia de Dabeiba, Antioquia. Tiene dos hermanas y una hija de ocho años. Es el pilar de su familia. Vivió 13 años en México y es doctor en Física. Regresó a Colombia tras el fallecimiento de su pareja y encontró trabajo en la Universidad de Antioquia y el Instituto Tecnológico Metropolitano. Su hermana Leidy lo recuerda como el típico matemático de actitud tranquila, sin preocupación por su ropa y relajado. “Es una persona extremadamente cuadriculada, metódica y organizada. Siempre fue juicioso, sin vicios y muy buen administrador. Él nos impulsaba en los proyectos. Es el pilar de nuestra casa”, narró.

Cuando le preguntan que si Daniel Huguita tenía enemigos, su hermana no puede siquiera imaginarlo y responde tajantemente que no, que toda su vida la dedicó al estudio y de eso dan fe sus colegas. Mariano Celada, uno de sus mejores amigos, dice que hoy tiene los recuerdos manchados con la tristeza por la incertidumbre de no saber qué sucedió, pero le gusta pensar su gran pasión por la investigación. “Es un gran amigo. Lo conozco desde hace 10 años cuando estudiamos en México. Es una persona muy correcta, educada y metódica. Es muy aterrizado y siempre le interesaron las causas sociales. Lo recuerdo muy apasionado por su investigación en modelos téóricos del campo gravitacional y agujeros negros”, relató.

Read more!

Nelson Vanegas también es amigo y colega de Daniel Higuita. Recuerda que le impresionó su excelente hoja de vida cuando regresó de México. Desde ese momento comenzaron a trabajar juntos en cursos y seminarios de Física Teórica. “Es una persona con un conocimiento amplio en temas difíciles, pero a la vez muy humilde, sencillo y colaborador. Es alguien de mucha confianza, muy querido por sus estudiantes por su seriedad y cercanía”, describe. A Vanegas le parece extraño e ilógico que su amigo Daniel haya desaparecido, por eso dice que los grupos armados no se llevaron a un “malo”, sino “a una persona valiosa para la comunidad académica y su ausencia es un daño enorme para la sociedad”.

Le puede interesar: Capturan a tres hombres señalados de enviar cocaína en veleros y contenedores a EE. UU.

El día de su desaparición, Higuita tenía una chaqueta gris, una camiseta del mismo color, una sudadera negra y unas botas. Iba en una moto y a las 5:50 de la tarde llamó a su familia para avisar que iba en camino para la finca de la abuela. Exactamente una hora después, preocupada por su tardanza, su novia volvió a llamar al celular y aunque le contestaron, solo se escuchó el viento. Luego perdieron su rastro completamente. Al día siguiente empezaron a buscarlo por la ruta que debió recorrer, pero solo encontraron sus papeles y pensaron que se había caído al río con moto y todo. Desde el día uno, la familia se reunió para buscar a Daniel con ayuda de la comunidad. Las autoridades, dicen ellos, poco o nada los acompañaron.

“Los bomberos nos acompañaron solo los tres primeros días, pero fue una búsqueda exhaustiva. Nos enfocamos en el río, desde Uramita hasta la desembocadura en Brisas, que es llegando al Chocó. Contratamos personas para que se tiraran al río. Desde Mutatá, recorrimos zonas con caimanes en chalupa durante siete horas, pero no encontramos ni la moto. La gente de la zona nos guió, pero no hallamos nada. Buscamos en los arroyos, en lugares difíciles del río. Al final, los investigadores de la Fiscalía concluyeron que los papeles encontrados en el abismo habían sido implantados y que probablemente no hubo ningún accidente”, explicó su hermana Leidy Higuita.

No ad for you

El 24 de noviembre, Leidy trasladó la búsqueda a la Fiscalía, pero desde ese momento ha encontrado más obstáculos que respuestas. “El mecanismo de búsqueda urgente nos indicó que estaban pendientes de la última llamada que fue contestada a las 6:51 de la tarde por su novia. Pero los papeles se encontraron a cuatro minutos en vehículo desde el pueblo, por lo que la llamada no coincide con el lugar del hallazgo. Movistar ha negado la información de ubicación tres veces, por lo que el fiscal tuvo que emitir una orden judicial con plazo hasta el 26 de este mes. Para nosotros todo el tiempo es vital, pero a nadie más parece importarle. Para la Fiscalía es un caso más sin resolver”, insistió Leidy Higuita en diálogo con este diario.

Le recomendamos: Abren investigación disciplinaria contra alcalde de Quimbaya por participación en política

La Universidad de Antioquia publicó en su página web un contador de días para llevar el tiempo de desaparición de su profesor. Van 124 días a la publicación de esta nota, pero la exigencia sigue siendo la misma y cada vez retumba con más fuerza. Leidy y su familia le piden a la Fiscalía que no traten a “Dani”, como le dicen de cariño, como un desaparecido más, que agilicen la búsqueda o por lo menos les den respuestas claras. Sus amigos piden que se apropien de la investigación porque el tiempo pasa y la gente empieza a olvidar. “Solo queremos encontrarlo y traerlo de vuelta. En la casa todos lo siguen esperando”, dicen sus seres queridos quienes esperan que los días en ese contador se detengan y el profesor, papá, hermano y amigo, Daniel Higuita, aparezca.

No ad for you

Si usted tiene información sobre el profesor Daniel Higuita o quiere sumarse a la búsqueda, comuníquese al 3207031307 o al correo ljhiguit@gmail.com

Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.

Por Paulina Mesa Loaiza

Periodista de la Universidad de Antioquia e ilustradora. Ha escrito en prensa y portales digitales con especial interés en justicia, conflicto, memoria y paz. Actualmente es periodista de Colombia+20.@paulina_mesalpmesa@elespectador.com
Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.