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Durante más de una década, Luna tuvo un hogar que no estaba delimitado por cuatro paredes ni pertenecía a una sola persona. Su familia fue una comunidad costera que, desde la construcción del edificio Morro 922, en la ciudad de Cartagena, la alimentó, cuidó y acompañó hasta sus últimos días.
Según contó Huellitas del Mar, iniciativa vinculada a Lobo de Mar (@lobodemar.co), Luna hizo parte de la vida cotidiana de residentes, propietarios y trabajadores del edificio, así como de las personas que frecuentaban la playa. Para todos ellos, su presencia terminó convirtiéndose en parte del paisaje y de la historia del lugar.
“Luna no tuvo una sola familia, tuvo una comunidad entera que decidió quererla”, señaló Huellitas del Mar en una publicación en redes sociales en la que informó sobre su fallecimiento.
La perrita llegó al sector hace más de 15 años, cuando comenzó la construcción del edificio Morro 922. Desde entonces, encontró allí un espacio en el que recibió protección y afecto. Su historia también estuvo ligada a quienes trabajan en la playa como carperos, vendedores y otros habitantes del sector que, con un saludo, una caricia o un plato de comida, contribuyeron a que Luna estuviera acompañada.
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Una vida acompañada hasta el final
Los últimos días de Luna estuvieron marcados por una enfermedad que finalmente le impidió continuar con su vida junto al mar. La perrita padecía cáncer y, ante el avance de la enfermedad, quienes la acompañaron durante tantos años decidieron darle una despedida digna.
Su partida dejó tristeza entre quienes la conocieron, pero también la tranquilidad de saber que, durante más de 15 años, Luna no estuvo sola. “Duele despedirse, pero también queda la tranquilidad de saber que vivió una vida llena de amor”, expresó Huellitas del Mar en su mensaje de despedida.
La historia de Luna también estuvo marcada por otro perro que ocupó un lugar especial en su vida: Lobo. De acuerdo con la organización, ambos compartieron un vínculo muy cercano y fueron conocidos por las personas que frecuentaban el lugar. “Luna fue el gran amor de Lobo”, escribió Huellitas del Mar.
El mensaje de despedida estuvo acompañado de un agradecimiento especial para las personas que hicieron parte de la vida de Luna y, particularmente, para quienes viven y trabajan en el edificio Morro 922. “Una comunidad puede cambiar para siempre la historia de un animal”, indicaron.
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Una iniciativa que busca proteger a los animales de la playa
La despedida de Luna también pone sobre la mesa el trabajo que Huellitas del Mar y Lobo de Mar realizan en favor de animales en condición de calle y playa. La iniciativa aclara que no es una fundación ni cuenta con un refugio, sino que desarrolla acciones para apoyar a estos animales, entre ellas jornadas de esterilización.
A través de Lobo de Mar, una marca con propósito, se comercializan prendas cuyos recursos son destinados a estas labores. Según la información publicada por la iniciativa, el 100 % de las utilidades de las ventas se utiliza para apoyar la esterilización de perros y gatos en condición de calle y playa.
La organización también utiliza sus redes sociales para visibilizar casos de animales que necesitan atención y, especialmente, un hogar.
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