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Zoe es una perrita de 11 años que pasó prácticamente toda su vida junto a su tutor. Sin embargo, recientemente tuvo que separarse de él. El hombre, un jubilado que asegura recibir una pensión mínima, explicó que sus recursos no son suficientes para hacerse cargo de ella y terminó dejándola en un refugio de animales.
La perrita llegó a El Campito Refugio, una organización que se presenta como el hogar de unos 400 perros, más de 100 de ellos con discapacidad, en la provincia de Buenos Aires, Argentina. Junto a Zoe, su tutor dejó una carta en la que explicó las circunstancias que lo llevaron a tomar la decisión de separarse de ella después de 11 años de convivencia.
“Se llama Zoe, nació el primero de enero del 2015. Es hermosa y muy buena. Soy jubilado con la mínima, me acabo de mudar a un monoambiente y el dueño no quiere perros. La tengo desde los 45 días, ¿saben lo que es eso? 11 años juntos”, dice el mensaje.
En la carta, el hombre también reconoció el vínculo que tenía con Zoe y manifestó el dolor que le producía tomar la decisión. “No la puedo tener ni mantener, espero la cuiden, la amo muchísimo, pero no puedo tenerla más”, señaló.
Antes de terminar, dejó una petición para quienes recibieran a la perrita: “No sé si hago lo mejor, pero es lo único que se me ocurrió. Por favor, les pido que la cuiden”.
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El refugio busca volver a conectarlos
El caso fue difundido por El Campito Refugio, que pidió ayuda para encontrar al hombre que dejó a Zoe y conocer más sobre su situación.
“No sabemos tu nombre pero queremos que sepas que no te juzgamos”, señaló la organización en una publicación. El refugio explicó que entiende las dificultades que puede atravesar una persona jubilada con ingresos mínimos y también cuestionó las restricciones que enfrentan quienes buscan alquilar una vivienda y no son aceptados por convivir con perros o gatos.
Para El Campito Refugio, el caso no debe abordarse únicamente desde una perspectiva moral. La organización planteó que las dificultades económicas y las condiciones de acceso a la vivienda pueden terminar separando a las personas de sus animales de compañía.
“Convivir con otra especie no puede convertirse en un pasaporte a tener que vivir en la calle al buscar un alquiler”, afirmó la organización. También sostuvo que existe discriminación cuando se prohíbe la convivencia con animales y defendió que las familias multiespecie puedan acceder a una vivienda sin verse obligadas a separarse.
En su mensaje, el refugio invitó al tutor de Zoe a comunicarse con la institución para buscar una alternativa: “Querido/a señor/a: por favor escribinos a institucional@elcampitorefugio.org. Por Zoe, por vos. Te abrazamos”.
Una historia que generó una cadena de solidaridad
La historia de Zoe también fue abordada en Desayuno Americano, programa de la televisión argentina emitido por América TV, hasta donde llegó un equipo periodístico para conocer el caso y entrevistar a Sergio, encargado de El Campito Refugio.
Durante la emisión, el responsable del refugio explicó que la carta le generó sentimientos encontrados, principalmente porque Zoe y su tutor permanecen separados después de 11 años de convivencia.
En las imágenes mostradas durante el programa, Zoe aparece en el refugio junto a otros perros. Sergio explicó que la perra había pasado la noche allí y destacó que se mostraba tranquila, sociable y con ganas de jugar.
El encargado también contó que, después de que El Campito Refugio publicara la historia, se generó una respuesta masiva de personas interesadas en ayudar.
Inicialmente el objetivo era encontrar nuevamente al tutor de Zoe para conocer su situación y, si era posible, buscar una alternativa que permitiera mantener el vínculo entre ambos. Entre las propuestas que surgieron estuvieron las de personas dispuestas a ofrecer un hogar de tránsito o una adopción cercana que permitiera al hombre continuar visitando a Zoe. También hubo quienes plantearon organizar una colecta para ayudarlo con los gastos relacionados con el cuidado de la mascota.
Sergio explicó que esta respuesta generó esperanza dentro del refugio, pues consideró que el caso demuestra que existen personas dispuestas a colaborar para evitar que las dificultades económicas terminen en una separación definitiva.
Mientras tanto, Zoe permanece en El Campito Refugio, a la espera de que pueda definirse su futuro. La organización pidió al hombre que se comunique con ellos y aseguró que no busca juzgarlo por la decisión que tomó.
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