19 Jan 2021 - 3:00 p. m.

Argentina, ¿un campo de prueba para la vacuna rusa?

El gobierno de Alberto Fernández ya inició la segunda fase de vacunación con la Sputnik V. Eso sí, algunas voces internacionales afirman que fue una acción desesperada para darle una esperanza rápida a los argentinos. Las consecuencias todavía estarían por verse.
Cargamento de vacunas Sputnik-V llega a Argentina.
Cargamento de vacunas Sputnik-V llega a Argentina.
Foto: Presidencia de Argentina

Argentina se convirtió en el primer país del mundo en comenzar a aplicar masivamente la vacuna rusa Sputnik V. Sin embargo, las críticas cayeron rápidamente, sobretodo por el dudoso testeo y la falta de datos académicos que demuestren su eficacia. Tras recibir de Rusia el sábado 300.000 dosis del segundo componente de la vacuna, el país comenzó ayer la distribución a todas las provincias del país para completar la aplicación de quienes recibieron la primera dosis, desde que comenzó la campaña el 29 de diciembre pasado. Eso sí, voces de la comunidad internacional temen que el país sea utilizado como campo de prueba para el gobierno de Vladimir Putin.

El punto más crítico, según las personas que se oponen, es que la venta masiva por parte de Rusia le daría una tajada económica importante a costa de consecuencias médicas desconocidas para la comunidad académica. La secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, dijo: “Empezar desde hoy a la medianoche la distribución a todo el país para que puedan llegar entre hoy a última hora y mañana a la mañana las dosis para la segunda dosis para quienes ya iniciaron la vacunación a todo el país”.

La funcionaria destacó en el reporte matutino sobre la situación de la pandemia de la covid-19 que desde el sábado, cuando llegó el vuelo con el segundo componente de las 300.000 dosis, según lo planificado, se ha trabajado para su llegada al operador logístico y su preparación para poder comenzar la distribución.

Ver más: ¿Quién es Alexéi Navalny, el activista que tiene en jaque a Putin?

The Wall Street Journal recordó: “Otros países se apresuraron a comprar una vacuna más barata que las alternativas occidentales. El Sputnik V, llamado así por el satélite soviético puesto en órbita durante la Guerra Fría, ocupa el tercer lugar en el mundo por dosis ordenadas por países de ingresos medios y bajos, según el Centro de Innovación en Salud Global de la Universidad de Duke”.

Y agregaron: “Sin embargo, el Sputnik V no ha sido aprobado por las autoridades sanitarias occidentales ni ha recibido la autorización de la Organización Mundial de la Salud, de la que dependen muchos países en desarrollo para examinar las vacunas. Rusia ha iniciado conversaciones con la Agencia Europea de Medicamentos sobre la aprobación de la inyección en la Unión Europea y ha solicitado la autorización de la OMS”.

Claudio Rikel, uno de los enfermeros argentinos de 40 años citados por el medio, afirmó: “No me siento seguro con la vacuna Sputnik. No ha habido suficientes pruebas ... Es como si estuvieran haciendo la última fase de la investigación sobre nosotros”. Por su parte, Marcelo Morales, enfermero de cuidados intensivos, dijo: “Esto brinda esperanza a todo el equipo de salud ya toda la población de que podemos detener esta enfermedad”.

Justamente así lo sostiene Benjamin Gedan, quien rastrea a Argentina en el Woodrow Wilson Center, un grupo de políticas de Washington, D.C., quien le dijo a The Wall Street Journal: “Esta fue una decisión que nació de la desesperación de un gobierno que no había logrado asegurar para el pueblo argentino el acceso a vacunas más confiables y efectivas”. Ahora bien, el gobierno ruso aseguró que funcionaria en personas mayores a 60 años, pero en ningún momento lo demostró con los protocolos suficientes para convencer a parte de la comunidad internacional.

Argentina comenzó el programa de vacunación contra la covid-19 el 29 de diciembre pasado y hasta el viernes último había aplicado 200.759 de las 300.000 dosis distribuidas de la vacuna Sputnik V, que recibió el 24 de diciembre.

En esta primera etapa la vacuna está destinada al personal de salud entre 18 y 59 años, de unidades de terapia intensiva y laboratorio de microbiología de instituciones de salud ubicadas en los grandes aglomerados urbanos. La segunda dosis de la Sputnik V, que es complementaria, debe aplicarse a partir de los 21 días de aplicada la primera dosis.

Juan Pablo Saulle, coordinador del área de Logística de la secretaría de Acceso a la Salud, explicó hoy que el “gran desafío” es la temperatura de conservación de la vacuna a -18 grados centígrados desde Rusia a lo largo de la cadena de distribución en Argentina. “Desde la llegada de la vacuna el sábado estamos entregando entre lunes y martes a todo el país, a cada una de las provincias en forma equitativa para poder cumplir con la campaña de vacunación del segundo componente”, explicó Saulle.

Antes de la llegada de este segundo avión desde Rusia, Argentina coqueteó con la idea de aplicar solamente la primera dosis para masificar la vacunación, pero luego fue descartado por las autoridades.

Argentina aprobó las vacunas Sputnik, Pfizer y AstraZéneca. Pero sólo ha adquirido la vacuna rusa y tiene comprometidas una dotación del Mecanismo Covax de la Organización Mundial de la Salud, mientras continúa las negociaciones con Pfizer, Moderna, SinoPharm y avanza con la producción en el país de la vacuna desarrollada por la universidad de Oxford y AstraZéneca.

Ver más: Restricciones de viaje, el último choque entre Donald Trump y Joe Biden

Repunte en casos de jóvenes

Mientras Argentina avanza en la campaña de vacunación más grande de su historia, atraviesa un rebrote de casos de contagios covid-19, y acumula 1.799.243 contagios y 45.407 fallecidos desde el inicio de la pandemia. En plena temporada de verano y tras el agotamiento de la población por las restricciones a la circulación, Vizzotti recordó a los jóvenes que “un porcentaje alto” de ellos son “susceptibles” de contagios al mostrar que la curva epidemiológica de los menores de 20 años tiene la misma modalidad que la curva de la población general, con un aumento de casos a partir de la semana 51.

En el desagregado por grupo de edad, entre los 15 y 19 años el crecimiento del número de casos “tiene el aumento más pronunciado” a partir de la semana 50, le sigue el segmento de 10 a 14 años con un aumento un poco más pronunciado que el de 5 a 9 años, que muestra un leve ascenso, y quedan detrás los contagios en los niños entre 0 y 4 años.

La funcionaria mostró que ascienden a 157.052 los casos confirmados entre niños y adolescentes y constituyen el 9,2% del total de casos confirmados en lo que va de la pandemia. En tanto, 90,5% de los contagiados en ese segmento se ha recuperado. Y que 99,7% de los contagiados menores de 20 años no ha requerido internación en terapia intensiva.

Pero se registraron 138 fallecidos, con una mediana de edad de 11 años y una letalidad de 0,09%. Donde 80% de los fallecidos sufría comorbilidades conocidas, las más frecuentes, enfermedad neurológica y compromiso inmunológico congénito.

Recibe alertas desde Google News