La sorpresa de la familia de Randall Gamboa Esquivel no pudo ser mayor al saber que su ser querido, que había cruzado la frontera hacia Estados Unidos en 2024 en aparente buen estado de salud, había quedado en estado vegetativo.
Por si fuera poco, el ciudadano costarricense, quien fue detenido por las autoridades por reingresar irregularmente a Estados Unidos, en donde había vivido entre 2002 y 2013, fue deportado a su patria y allí murió tiempo después.
Sus allegados se preguntan cómo su salud pudo deteriorarse tanto mientras estuvo bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
El medio británico The Guardian, que conoció la historia, informó que, tras la detención, Gamboa estuvo recluido en Texas y casi 10 meses después, en septiembre de 2025, la administración Trump lo trasladó en avión ambulancia a San José (Costa Rica).
Después de eso, “nunca recuperó la consciencia y cinco semanas después [en octubre] Gamboa fue declarado muerto en un hospital de Pérez Zeledón, su ciudad natal, a unas tres horas al sur de la capital”.
La última vez que su hermana Greidy Mata habló con él fue el 12 de junio. En la conversación, sonaba bien. Después de eso perdieron contacto y, durante ese periodo, parece que transcurrió su crisis de salud.
“Mi hermano desapareció y tuvimos que recurrir a agencias, abogados, consulados, cualquiera que estuviera dispuesto a ayudar”, le dijo la hermana al medio británico. Con su paradero dieron por medio de un abogado que, en agosto, les informó del grave estado en el que se encontraba Gamboa. “¿Cómo es posible que un hombre que salió sano, alto, regordete, robusto, regresara sucio, con aspecto abandonado, con úlceras en todo el cuerpo, en estado vegetativo?”.
The Guardian tuvo acceso a los registros médicos de Gamboa que datan de su tiempo bajo custodia de ICE. Dan cuenta de una solicitud de traslado a un centro médico el 23 de junio.
Según los documentos oficiales, fue hospitalizado en un estado mental alterado e indica que había estado tomando antipsicóticos y antidepresivos. Su familia asegura que no tenía antecedentes de salud mental.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) explicó que “mientras estaba bajo custodia, los profesionales médicos le diagnosticaron una psicosis no especificada y lo hospitalizaron en el Valley Baptist Hospital para que pudiera recibir atención médica y de salud mental adecuada”.
En julio, Gamboa había sido diagnosticado también con una sepsis, además de una afección en la que el tejido muscular dañado se descompone rápidamente, desnutrición, entre otras condiciones.
Hoy, la familia espera respuesta de las autoridades, tanto de quienes lo tenían bajo custodia en Estados Unidos, como de las costarricenses que, en este caso, brillaron por su ausencia.
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