
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
El mediático juicio contra Lindsay Clancy —una mujer que estranguló a sus tres hijos pequeños y que afirma haber sufrido psicosis posparto— suscita en Estados Unidos un debate sobre la salud mental materna.
La enfermera, de 36 años, no niega haber estrangulado a Cora (5 años), Dawson (3) y Callan (ocho meses) con bandas elásticas de ejercicio en su domicilio de Duxbury, Massachusetts, en enero de 2023.
Le recomendamos: Trump rebautiza el lago Ontario como “Lago América” y aviva la guerra comercial con Canadá
Posteriormente, se arrojó por una ventana de un segundo piso, lo que le provocó una parálisis de cintura para abajo y la dejó en silla de ruedas.
Sin embargo, Clancy se ha declarado no culpable por motivos de demencia, alegando que escuchó una voz que le ordenaba matar a sus hijos. Sus abogados sostienen que esto fue consecuencia de una psicosis posparto.
La fiscalía rechaza este argumento y afirma, en cambio, ella había planeado asesinar a sus hijos y que era capaz de comprender las consecuencias de sus actos.
El jurado ha pasado a la fase de deliberaciones.
Le podría interesar: Tras el revés judicial de Trump: las razones de la suspensión de los visados de EE. UU.
En las últimas semanas, decenas de mujeres vestidas de rosa han acudido al tribunal de Plymouth para mostrar su apoyo a Clancy y reivindicar cuestiones relacionadas con la salud de la mujer en general.
Kelly Woods, una abogada de Chicago, declaró que asistía al juicio como una firme defensora de las personas que padecen psicosis posparto.
“Es un aspecto de este caso al que no se le ha prestado suficiente atención”, dijo a la AFP el jueves, cuando el jurado comenzó a deliberar.
“Espero sinceramente que la comunidad médica pueda aprender de esto”, afirmó. “Y, sobre todo, espero que haya una mayor defensa y toma de conciencia sobre la depresión y la psicosis posparto”.
Psiquiatras, personas cercanas a Clancy y su esposo —de quien está separada— describieron durante el juicio el estado de angustia en que se encontraba. De ser hallada culpable, la enfermera se enfrenta a una pena de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
La psicosis posparto: una emergencia poco frecuente, pero devastadora
La psicosis posparto es una urgencia médica que afecta a entre una y dos mujeres por cada mil partos, señaló Sally Wilson, coordinadora nacional de formación de la organización benéfica británica Action on Postpartum Psychosis.
El caso de Clancy es “un desenlace increíblemente angustiante y poco frecuente de la psicosis posparto”, declaró a la AFP.
También puede leer: Visa de EE. UU. en Colombia: estos son los requisitos para adelantar la cita por USD 750
Durante los alegatos finales, el abogado de Clancy, Kevin Reddington, recordó que la madre había pedido ayuda en varias ocasiones antes de los asesinatos y había recibido una “atención pésima” por parte de los médicos a los que consultó.
“Estaba haciendo todo lo posible por conseguir ayuda y, por alguna razón, el sistema le falló”, dijo Adrienne Griffen, directora ejecutiva de la organización sin fines de lucro Maternal Mental Health Leadership Alliance.
“La pregunta que todos se hacen es cómo evitar que algo así vuelva a ocurrir”, señaló Griffen, al considerar que es necesario otorgar mayores recursos a las madres.
Le sugerimos: TikTok deberá pagar USD 400 millones a EE. UU. por el manejo de datos de menores
El juicio ha reavivado los recuerdos de un caso similar que conmocionó a Estados Unidos hace 25 años: el de Andrea Yates, una madre de Texas que ahogó a sus cinco hijos en 2001.
Yates fue condenada inicialmente a cadena perpetua, pero en un nuevo juicio celebrado en 2006 fue declarada no culpable por razón de demencia e internada en un hospital psiquiátrico.
Buena madre y mala madre
La fiscalía reconoció que Clancy “padecía una enfermedad mental” y había intentado suicidarse, pero argumentó que los asesinatos fueron premeditados y particularmente crueles.
Voces políticas de derecha han condenado el nivel de violencia de los asesinatos y a los partidarios de la acusada que se congregaron frente al tribunal.
“Lindsay Clancy merece morir por haber asesinado a sus tres hijos”, escribió en redes sociales Katie Miller, podcaster y esposa de Stephen Miller, asesor principal del presidente Donald Trump.
Juliet Williams, profesora de estudios de género en la Universidad de Los Angeles en California (UCLA), dijo que el juicio y el debate que lo rodea demuestran “el profundo interés que los estadounidenses —y el mundo entero— siguen teniendo en la figura de la madre”.
Señaló que el caso se ha convertido en una oportunidad “no solo para condenar una tragedia”, sino para mostrar cómo “la figura de la buena madre y, por supuesto, la de la mala madre se convierten en un elemento divisivo en la sociedad”.
👀🌎📄 ¿Ya se enteró de las últimas noticias en el mundo? Invitamos a verlas en El Espectador.
🌏📰🗽 El Espectador, comprometido con ofrecer la mejor experiencia a sus lectores, ha forjado una alianza estratégica con The New York Times con el 30 % de descuento.
Este plan ofrece una experiencia informativa completa, combinando el mejor periodismo colombiano con la cobertura internacional de The New York Times. No pierda la oportunidad de acceder a todos estos beneficios y más. ¡Suscríbase aquí a El Espectador hoy y viva el periodismo desde una perspectiva global!
📧 📬 🌍 Si le interesa recibir un resumen semanal de las noticias y análisis de la sección Internacional de El Espectador, puede ingresar a nuestro portafolio de newsletters, buscar “No es el fin del mundo” e inscribirse a nuestro boletín. Si desea contactar al equipo, puede hacerlo escribiendo a mmedina@elespectador.com o a cgomez@elespectador.com