
Miles de mujeres producen ropa para marcas internacionales en jornadas que dejan secuelas físicas permanentes.
Foto: Rosario Marina - Rosario Marina
Reina Isabel Tejada toma el expediente y lee: “Diagnóstico de síndrome de hombro doloroso derecho secundario a ruptura parcial del supraespinoso e infraespinoso y tendinitis glenohumeral”.
Levanta la mirada y traduce: “Esta obrera tiene una discapacidad parcial permanente del 32 %”.
Este es tan solo uno de los 900 expedientes médicos con 900 historias de trabajadoras de empresas internacionales que fabrican ropa para exportación en Honduras. Lo que en ese país llaman maquilas. Reina está en una pequeña oficina en un barrio de Choloma, una...
Por Rosario Marina *Especial para El Espectador
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