
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Nueva York recordó este viernes a las cerca de 3.000 víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001 con su tradicional ceremonia en la zona cero, centrada en la lectura de los nombres de los fallecidos y los solemnes momentos de silencio, dedicados también a quienes murieron en los 25 años posteriores por enfermedades relacionadas con los ataques terroristas. A primera hora de la mañana, familiares de las víctimas se reunieron alrededor de las dos fuentes que ocupan el lugar donde se levantaban las Torres Gemelas para leer los nombres de las 2.983 personas fallecidas en los atentados de 2001 y también los de 1993.
El acto contó con la presencia de los expresidentes Joe Biden, Barack Obama, George W. Bush y Bill Clinton, así como del vicepresidente J.D. Vance. Faltó el presidente Donald Trump, quien optó por acudir a otro acto en el Pentágono para pronunciar un discurso. En la ceremonia en Nueva York, los políticos no hablan y son las familias quienes ocupan el lugar central.
Le sugerimos: El azar convirtió a estos tres colombianos en testigos del 11 de septiembre
Pero mientras se leían los nombres, familiares como Terry Strada, viuda de un hombre que falleció en los ataques, se salieron del guion para reclamar responsabilidades a Arabia Saudita por su supuesto papel en los atentados y cuestionar a los sucesivos gobiernos estadounidenses por sus acuerdos con el país, recibiendo los aplausos de muchos presentes.
Mientras, el alcalde de la Gran Manzana, el progresista Zohran Mamdani, asistió pese a las críticas de voces como la del exalcalde Rudy Giuliani, quien aseguró que su presencia era “ofensiva”, pues alegó que el joven demócrata “no está de acuerdo en que el 11S fue un ataque terrorista islámico contra Estados Unidos”.
Mamdani, musulmán, ha defendido su asistencia como todos los alcaldes anteriores para honrar a las víctimas y esta misma semana anunció la publicación de miles de documentos que revelan que las autoridades de la ciudad en ese momento ocultaron que el aire en la zona cero era “tóxico”. La jornada incluyó momentos de silencio por los impactos de los aviones contra las Torres Gemelas y el Pentágono, el derrumbe de las dos torres, la caída del vuelo 93 en Pensilvania y otro dedicado a las personas fallecidas por enfermedades relacionadas con el 11 de septiembre.
También le puede interesar: El mundo que nació después del 11-S: así cambió la vida tras el ataque a las Torres Gemelas
“Búsquedas, homenajes y funerales”: así recuerdan testigos los atentados a las Torres Gemelas
Entre los asistentes estaba el teniente Joe LaPointe, durante décadas miembro del Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY), y que acudió a la zona cero el mismo día de los atentados. Las Torres Gemelas se derrumbaron poco después de que llegara allí. “La primera reacción fue pensar qué hacer, cómo ayudar. Era simplemente destrucción”, rememoró sobre aquellas primeras horas.
Y así fueron los siguientes meses: “Una sucesión de trabajo, búsquedas, homenajes y funerales”. El FDNY perdió a 343 personas en los ataques. Aseguró que el vínculo entre los servicios de emergencia y la memoria del 11-S “sobrevive”, en parte gracias a lugares más cotidianos, como O’Hara’s, un pub situado a solo dos bloques y que con los años se ha convertido en un punto de encuentro sobre lo que sucedió. El local quedó gravemente dañado y tardó casi ocho meses en reabrir, y ahora conserva fotografías, recortes de prensa y cartas sobre los ataques.
LaPointe añadió que en las estaciones de bomberos, placas y memoriales recuerdan los nombres de los compañeros fallecidos, y que la tradición es que los veteranos cuenten sus historias a los recién llegados, para que estos hagan lo mismo con la siguiente generación. Así, sus nombres siguen pronunciándose: “Uno muere dos veces. Una cuando abandonas este mundo y la segunda cuando dejan de decir tu nombre. El reto es mantener viva la memoria”.
No olvidan familiares como Jennifer Nilsen, quien perdió a su marido Troy en los atentados. Él trabajaba en la primera torre y tenían dos hijos pequeños. Ella vio la noticia de los ataques por televisión, sabiendo que él estaba allí. “Todavía siento ganas de llorar”, comentó frente a los periodistas. Reivindica que “nunca hay que olvidar” y que “el dolor siempre está ahí”, “nunca se hace más fácil”.
Pero un cuarto de siglo después, el recuerdo de aquel día empieza a alejarse para quienes no lo vivieron. Unos 100 millones de estadounidenses son demasiado jóvenes para recordar los atentados, calcula el 9/11 Memorial & Museum. “Yo perdí a mi tío. Todo el mundo en esta ciudad tenía alguna conexión con alguien que murió aquel día”, comentó Noah Rauch, educador del museo y cuyo objetivo es “trasladar a las nuevas generaciones que las víctimas no fueron solo una cifra, sino padres, hijos, hermanos, primos y amigos”.
Las calles de Nueva York tendrán nombres de las víctimas del 11-S
El Concejo de la ciudad aprobó el jueves medidas para renombrar 26 avenidas y espacios públicos con nombres de víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y pedir a la legislatura estatal y a la gobernadora que incorporen un programa educativo sobre ese día en todas las escuelas del estado. Los nombres pueden ser encontrados en una nueva página del Ayuntamiento dedicada a la conmemoración del 11-S, con mapas interactivos y otros datos, indicó un comunicado.
“El Ayuntamiento mantiene viva la memoria del 11-S: 25 años de conmemoración” es el título que encabeza la página, bajo el cual hay una foto de edificios iluminados de noche y, en medio, las dos columnas de luz azul que cada año recuerdan a las víctimas del atentado. “Muchos de nuestros familiares, amigos, vecinos, personas excepcionales, valientes y destacadas perdieron la vida esa mañana en el World Trade Center. Desde entonces, hemos seguido perdiendo a muchos más a causa de las consecuencias y enfermedades relacionadas con el 11-S”, indica el mensaje en la página.
Veinticinco años después, más del 30 % de la población local nació en los años posteriores o era demasiado joven para recordar lo ocurrido. Renombrar más calles es una manera de que las nuevas generaciones aprendan sobre las pérdidas y las historias de heroísmo, compasión y unión de los neoyorquinos, continuó el texto. La mayoría de los homenajeados son miembros del Departamento de Bomberos y Servicios Médicos de Emergencia (FDNY/EMS), mientras que también se honra con un gran número de monumentos a víctimas policiales y civiles.
👀🌎📄 ¿Ya se enteró de las últimas noticias en el mundo? Invitamos a verlas en El Espectador.
El Espectador, comprometido con ofrecer la mejor experiencia a sus lectores, ha forjado una alianza estratégica con The New York Times con el 30 % de descuento.
Este plan ofrece una experiencia informativa completa, combinando el mejor periodismo colombiano con la cobertura internacional de The New York Times. No pierda la oportunidad de acceder a todos estos beneficios y más. ¡Suscríbase aquí a El Espectador hoy y viva el periodismo desde una perspectiva global!
📧 📬 🌍 Si le interesa recibir un resumen semanal de las noticias y análisis de la sección Internacional de El Espectador, puede ingresar a nuestro portafolio de newsletters, buscar “No es el fin del mundo” e inscribirse a nuestro boletín. Si desea contactar al equipo, puede hacerlo escribiendo a mmedina@elespectador.com