
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
El nombre del expresidente colombiano Andrés Pastrana aparece mencionado decenas de veces en los documentos desclasificados del caso Jeffrey Epstein. Ante la magnitud de las revelaciones que han sacudido a todo el mundo y ya han causado arrestos en Reino Unido, un grupo de 34 periodistas y abogadas colombianas publicó este martes un manifiesto exigiendo que el Estado investigue los vínculos del político con el magnate condenado por tráfico sexual.
El grupo, como registró El Espectador, denuncia que las explicaciones dadas por Pastrana hasta ahora son insuficientes frente a la frecuencia de los contactos registrados en bitácoras de vuelo, correos electrónicos y directorios personales entre 2002 y 2019.
Aunque Pastrana ha sostenido que su relación con Epstein fue superficial, los registros muestran una cronología mucho más extensa.
“Los crímenes cometidos por Epstein y Maxwell y su amplia red de cómplices entre las élites sociales, políticas, financieras e intelectuales del mundo deben ser objeto de exposición, investigación, análisis profundo y sanción, si es del caso”, reza el texto de las periodistas.
Ante esto, Pastrana contestó que: “Tanto a mi esposa, hijas y nietas como a la opinión pública les he dejado siempre en claro que nunca tuve conocimiento ni relación alguna con los horribles delitos que hoy son justo motivo de escándalo mundial. Sobraba decirlo, dicen mi familia y quienes me conocen. He reiterado una y otra vez que nunca viajé en el infame avión ni visité la infame isla. La vuelta en helicóptero por unos siete minutos en Tolemaida no es secreto de estado”.
ANOTACIONES A UNA QUEJA
— Andrés Pastrana A (@AndresPastrana_) February 24, 2026
Un colectivo de periodistas ha puesto temerariamente en tela de juicio mi vida, mi moral y mi comportamiento para afirmar que mis respuestas a menciones en correos del llamado caso Epstein son inaceptables para ellas.
Tanto a mi esposa, hijas y nietas…
A continuación, presentamos una guía breve sobre las menciones a Pastrana en los archivos desclasificados hasta ahora. Vamos a revisarlos en tres categorías: aquella en la que más interrogantes se generan; los hallazgos intermedios, que sirven de soporte y contexto; y el “ruido documental”.
Esta última categoría es necesaria porque, como explica el editor Chas Danner en New York Magazine, enfrentarse a los archivos de Epstein es como “buscar agujas en un almacén lleno de pajares”. Muchos de los registros de Pastrana son duplicados, spam o menciones automáticas que no aportan información nueva, pero que engrosan el expediente.
Danner explica que el Departamento de Justicia de EE. UU. organizó los archivos de forma “enloquecedoramente opaca”. Están divididos en 12 grandes conjuntos de datos sin ningún orden lógico. Por ejemplo, una sola carpeta puede tener 325.000 PDF con nombres indescifrables, lo que obliga a los investigadores a abrir uno por uno para entender su contenido.
Por ahora, el ojo humano es la única herramienta para entenderlos, pero el volumen de datos es tan masivo que “tomará años, o incluso más, entender completamente lo que significan”. Además, nos enfrentamos a ciertas barreras como los errores de escritura. Epstein escribía muy mal. Hay al menos 416 archivos donde su propio apellido está mal escrito como “Epstien”.
The Economist ya analizó 1,4 millones de archivos usando lenguajes de inteligencia artificial y los organizó en categoría de los menos aterradores a los más perturbadores. Cerca de 635.000 fueron marcados como “muy perturbadores”. Lo que llama la atención es que, pese a que hay comunicaciones entre abusadores, hay miles de archivos con tachones, lo que dificulta todavía más la investigación de periodistas.
Le puede interesar: Los otros hilos de los archivos de Epstein en Colombia
Esto sugiere que menciones a Pastrana, como ocurre con decenas de figuras, podrían estar ocultas por errores ortográficos o por tachones. Así, lo que sabemos hoy del expresidente en este caso es solo la superficie de lo que un análisis de IA podría arrojar en el futuro. Por eso, vamos a empezar por lo que está claro.
Vuelos, correos y la red de captación
Dentro de los archivos, los hallazgos que generan más interrogantes son aquellos que demuestran una logística compartida y cercanía con personajes ya condenados. Según los registros de vuelo de marzo de 2003, Pastrana viajó en el avión de Epstein junto a Jean-Luc Brunel, el agente de modelos francés hallado muerto en prisión por aparente suicidio tras ser acusado de violar menores y actuar como “reclutador” de la red. En ese mismo vuelo viajaba Sarah Kellen, señalada como la encargada de organizar los encuentros con las víctimas.
A esto se suman intercambios de 2009 (ver archivos EFTA00881160 y EFTA01827215), cuando Epstein ya era un delincuente sexual convicto. En estos correos, Brunel le proponía a Epstein un encuentro entre Pastrana y Tommy Mottola (exdirector de Sony), bajo el argumento de que el ejecutivo quería convertirse en el “zar del entretenimiento” en Cuba. Epstein respondió con cautela, pidiendo a Brunel evitar mencionar a alguien identificado como “D” para evitar problemas.
En esta misma categoría de cercanía social se encuentran los testimonios y evidencias de visitas mutuas. En su interrogatorio con el fiscal Tom Blanche, Ghislaine Maxwell, colaboradora de Epstein, dijo que viajó con Pastrana a Colombia, donde incluso piloteó un helicóptero Black Hawk. Esta versión coincide con las fotos reveladas por el Reporte Coronell, donde se ve a ambos con uniformes de la Fuerza Aérea Colombiana.
Finalmente, los archivos exponen contradicciones judiciales clave. En la declaración del 21 de junio de 2016, el detective Joseph Recarey señaló que el piloto Larry Visoski identificó a Pastrana como un “pasajero habitual” que probablemente presenció a Epstein con menores a bordo. Sin embargo, en un interrogatorio previo de 2009, el mismo Visoski afirmó no recordarlo, a pesar de que la bitácora del vuelo de 2003, firmada por el copiloto David Rodgers, confirma la presencia del exmandatario.
Hallazgos intermedios: fotos y favores personales
Los documentos revelan una logística de “anfitrión” constante por parte de la pareja Epstein-Maxwell hacia el exmandatario. Según un cruce de correos del 19 de marzo de 2004, Maxwell organizó minuciosamente la llegada de Pastrana a Nueva York.
En los mensajes se evidencia que ella dispuso de personal para esperarlo en la zona de equipajes del aeropuerto de Newark y le facilitó un apartamento privado para su estadía. Aunque el registro de vuelo de ese día muestra que Maxwell partió hacia Palm Beach, la logística quedó a disposición del expresidente.
La cercanía también quedó registrada en detalles domésticos tras el viaje a Cuba en marzo de 2003. Pastrana olvidó un abrigo en la mansión de Epstein en Palm Beach y, en un correo posterior de agradecimiento por las atenciones recibidas en Florida y Nueva York, consultó cómo recuperar la prenda.
En dicho mensaje, Pastrana escribió: “el comandante (Fidel Castro) pasó muy feliz con ustedes”, a lo que Maxwell respondió prometiendo enviar el abrigo a Madrid: “Estará allí antes de que vuelvas a casa”, asegurando que habían pasado un “gran momento” y prometiendo enviarle “fotos maravillosas” del paseo.
Finalmente, los archivos muestran el envío de un paquete en 2002.
“Al parecer, tu paquete debería llegar hoy. Avísame”, dijo Waxwell.
Hubo otro envío un año después, como lo demuestra el registro de FedEx del 21 de abril de 2003 (archivo EFTA02335058), que documenta un paquete de dos libras enviado desde Flushing, Nueva York, hasta la dirección de Pastrana en Madrid.
Le recomendamos: Los hilos de Epstein en América Latina
“Ruido documental”
Finalmente, los archivos contienen menciones que, si bien confirman que Pastrana estaba en el radar de Epstein, no necesariamente implican una interacción directa en esos momentos específicos. En el vasto archivo de Epstein disponible en la página del Departamento de Justicia se encuentran archivos con información repetida o que no aporta mucho a la investigación central.
El expediente incluye copias de artículos de prensa de 2010 y capturas de Wikipedia comentadas que mencionan el viaje a Cuba, lo cual funciona más como material de archivo del proceso judicial que como nueva prueba.
Asimismo, el apellido del expresidente aparece en correos que Epstein se reenviaba a sí mismo en 2016 y 2019 bajo asuntos como “lista para Bannon Steve”. En estos listados, el nombre de Pastrana figura junto a otros personajes de alto perfil como Bill Clinton y Steve Bannon. Según los analistas, muchas de estas menciones podrían ser simplemente parte de las suscripciones a boletines de noticias de medios como CNBC o The Washington Post que el magnate recibía y archivaba obsesivamente, creando lo que Danner define como un “escenario del crimen de mil millones de palabras” donde los investigadores han tenido que filtrar la información relevante de la simple “basura” digital.
👀🌎📄 ¿Ya se enteró de las últimas noticias en el mundo? Invitamos a verlas en El Espectador.
El Espectador, comprometido con ofrecer la mejor experiencia a sus lectores, ha forjado una alianza estratégica con The New York Times con el 30 % de descuento.
Este plan ofrece una experiencia informativa completa, combinando el mejor periodismo colombiano con la cobertura internacional de The New York Times. No pierda la oportunidad de acceder a todos estos beneficios y más. ¡Suscríbase aquí a El Espectador hoy y viva el periodismo desde una perspectiva global!
📧 📬 🌍 Si le interesa recibir un resumen semanal de las noticias y análisis de la sección Internacional de El Espectador, puede ingresar a nuestro portafolio de newsletters, buscar “No es el fin del mundo” e inscribirse a nuestro boletín. Si desea contactar al equipo, puede hacerlo escribiendo a mmedina@elespectador.com
