El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, regresó a la Casa Blanca con el objetivo de “Hacer a Estados Unidos Grande Otra Vez”, eslogan que popularizó en 2016 y que ha impulsado un movimiento político. Su nuevo mandato se ha caracterizado por la implementación de políticas migratorias estrictas, intervenciones en conflictos internacionales y desafíos económicos persistentes.
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Sin embargo, Estados Unidos parece estar pagando un precio internacional por las decisiones de Trump, o esto parece, según la encuesta realizada por los expertos del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR), la cual indica que, desde la opinión pública, “China se vuelve cada vez más grande” y Estados Unidos es visto casi como un enemigo.
Una encuesta aplicada a cerca de 26.000 personas en 13 países europeos, así como en Estados Unidos, China, India, Rusia, Turquía, Brasil, Sudáfrica y Corea del Sur, reveló que la mayoría de los encuestados en prácticamente todos los territorios anticipan un aumento de la influencia global de China en la próxima década, según The Guardian.
“Estados Unidos es, desde el punto de vista material, una potencia en declive desde hace ya varios años. Las decisiones tomadas por la administración Trump en el último año han acelerado ese proceso y lo han también reforzado desde una perspectiva ideacional”, afirmó David Castrillón-Kerrigan, profesor e investigador de la Universidad Externado de Colombia.
La encuesta muestra que, a medida que las opiniones sobre China se vuelven más positivas, la percepción de Estados Unidos como aliado ha disminuido en casi todos los países encuestados. India es la única excepción, donde la mayoría aún considera a Estados Unidos como un socio que comparte sus valores e intereses, según The Guardian.
Esta diferencia se nota, especialmente, dentro de los ciudadanos de la Unión Europea, de los cuales solo el 16 % ve a Estados Unidos como un aliado y el 20 % lo ve como un rival. Además, varios países mostraron que la reelección de Trump en EE. UU. había sido un error.
Entonces, ¿esto quiere decir que el descenso de Estados Unidos implica el ascenso de China en el orden mundial? Para el experto de la Universidad Externado de Colombia, China representa una alternativa al modelo estadounidense: “Una potencia no agresiva que articula su discurso con acciones concretas orientadas al desarrollo, la reducción de la pobreza y la lucha contra la crisis climática”.
Sin embargo, esto no quiere decir que China llegue a reemplazar la potencia que es Estados Unidos en el mundo, ya que el objetivo chino no es ni será ser los primeros en el “orden mundial”. Además, su crecimiento no depende únicamente de los problemas en EE. UU.: China lleva décadas trabajando para estar ahora en esta posición.
“Estamos transitando hacia un orden multipolar, en el que más de un país puede y debe ocupar un lugar en el escenario mundial. Esto no es solo un discurso atractivo o retórico, sino que refleja —o, mejor dicho, es consecuente con— los intereses chinos”, afirmó Castrillón-Kerrigan.
Dentro de esta misma línea, solo una minoría de personas considera que Estados Unidos seguirá creciendo, pero una mayoría piensa que aún seguirá teniendo mucha influencia en el hemisferio, según el ECFR.
Por otro lado, según el medio francés Groupe d’Études Géopolitiques, China tiene un talón de Aquiles para convertirse en potencia dominante mundial, similar al de Estados Unidos: su política interna. Bajo la superficie aparente por la propaganda y el control policial del régimen, la inestabilidad y la violencia siempre son probables en China.
La concentración de poder bajo Xi Jinping erosiona los equilibrios internos del Partido Comunista Chino (PCCh), fomentando la corrupción y errores estratégicos al priorizar la lealtad sobre competencia técnica. Políticas erráticas como cero-COVID y la represión tecnológica han dañado la economía y la credibilidad global, agotando los contrapesos tradicionales por un culto personalista que limita la autocrítica y arriesga el estancamiento, según Groupe d’Études Géopolitiques .
En este contexto, la encuesta se basa en la percepción de los ciudadanos de 21 países, lo que podría parecer efímero, pero la realidad es que estas opiniones son importantes, y mucho. La percepción de las acciones de los países en las relaciones internacionales sí genera un efecto tangible en su comportamiento.
Las opiniones públicas en encuestas como las del Pew Research Center influyen directamente en la diplomacia y las políticas exteriores, ya que estudios revelan que un 70-80 % de los gobiernos ajustan su política exterior según encuestas nacionales, según los datos de Foreign Policy Analysis, 2023-2025.
“La percepción es tan importante como los factores materiales en las relaciones internacionales: no basta con quién tiene qué capacidades, sino cómo se interpretan. Por eso, Estados Unidos no ve al Reino Unido como una amenaza nuclear, pero sí a Corea del Norte”, afirmó el profesor.
Curiosamente, China no solo ha mejorado su percepción como potencia mundial, sino que también los rankings internacionales de educación la muestran en los primeros puestos, superando a Estados Unidos en varios indicadores clave, según reportes de The New York Times.
Harvard, que obtuvo el primer lugar en el Leiden Ranking (elaborado por el Center for Science and Technology Studies de la Universidad de Leiden, Países Bajos), el cual mide el volumen e impacto de publicaciones científicas, cayó al tercer puesto por sus investigaciones. Es una de las pocas instituciones estadounidenses que lograron entrar al top 10, mientras que la Universidad de Zhejiang ocupa ahora el primer lugar, junto con otras siete universidades.
Según The New York Times, esta reorganización coincide con los drásticos recortes presupuestales de la administración Trump a la investigación en universidades estadounidenses, las cuales dependen en gran medida de fondos federales para sus proyectos científicos.
Mientras, el gobierno chino, encabezado por Xi Jinping, ha invertido millares de millones de dólares en sus universidades y trabaja activamente para atraer a investigadores extranjeros. En otoño de 2025, comenzó a ofrecer una visa específica para graduados de las mejores universidades de ciencia y tecnología que quieran estudiar o hacer negocios en el país, según el Times.
Xi Jinping ha explicado claramente las razones detrás de estas inversiones, afirmando que el poder global de una nación depende de su dominio científico.
“Las políticas antimigratorias de la administración Trump están relacionadas con esto. La percepción de que Estados Unidos es un país peligroso, donde ocurren tiroteos en universidades con frecuencia, tiene un impacto significativo. Asimismo, los rankings internacionales también influyen en esa percepción”, explicó el profesor.
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