Publicidad

La polémica tras la firma entre EE. UU. e Israel para construir la embajada en Jerusalén

La nueva embajada, según las autoridades, será un edificio “enorme y costoso”. Desde hace años se viene diciendo que detrás de eso hay una confiscación de tierras palestinas.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
02 de julio de 2026 - 02:07 p. m.
En su primer mandato, Trump ya había hecho una maniobra en ese sentido, ordenando la reubicación de la representación diplomática en Jerusalén.
En su primer mandato, Trump ya había hecho una maniobra en ese sentido, ordenando la reubicación de la representación diplomática en Jerusalén.
Foto: EFE - SAMUEL CORUM / POOL
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

El embajador estadounidense en Israel, Mike Huckabee, firmó el miércoles un acuerdo junto al ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, para el traspaso de la embajada norteamericana a una nueva “sede permanente” en Jerusalén.

Se trata de “una decisión permanente e indefinida de Estados Unidos que no solo reconoce a Jerusalén como la capital eterna, indígena y perpetua del pueblo judío”, dijo Huckabee durante el evento, sino que “izará nuestra bandera en un complejo permanente”.

Le sugerimos: ¿Quién es Hernán Gil, el venezolano que salió con vida tras siete días bajo los escombros?

Israel considera Jerusalén (incluida su parte este, ocupada en 1967 y anexionada unilateralmente en 1980) como su capital única e indivisible, algo que no reconoce la mayoría de la comunidad internacional, mientras que los palestinos reclaman Jerusalén Este como su capital.

La nueva embajada —según Huckabee un edificio que será “enorme y costoso” para representar a los 700.000 estadounidenses que aseguró que hay en Israel— será construida en lo que se conoce como complejo Allenby, al sur de Jerusalén, en una superficie baldía de unos 7,7 acres (3,1 hectáreas), cerca de los barrios de Baka y Talpiot.

Él, sacando y sujetando un dólar frente a los presentes, añadió que la licencia es por un período de 99 años renovable “por un dólar”, que él mismo se ofreció a entregar para recalcar el simbolismo de que Estados Unidos ya no se irá de Jerusalén, ciudad que Trump reconoció oficialmente como la capital de Israel en diciembre de 2017.

Por su parte, Saar aseguró que “Estados Unidos es indispensable para Israel”, y a la inversa. Además, dijo que, como Estados Unidos, ocho países ya han trasladado sus embajadas a Jerusalén —Guatemala, Honduras, Kosovo, Papúa Nueva Guinea, Paraguay, Fiji y la región separatista de Somalilandia (que solo Israel reconoce como país en todo el mundo)— y anunció que espera que pronto sean “diez o más”.

También le puede interesar: La sombra sanitaria de Haití ronda a Venezuela tras el terremoto

La mayoría de naciones tienen su embajada en Tel Aviv y cuentan con oficinas o consulados en Jerusalén, algunos como el de España establecidos antes del nacimiento del Estado de Israel, en 1948, y que sirven para dar servicio a los palestinos. Otros países, como la Argentina de Javier Milei, llevan años prometiendo hacer lo mismo.

En su primer mandato, Trump ya había hecho una maniobra en ese sentido, ordenando la reubicación de la representación diplomática en Jerusalén. Fue su hija Ivanka, que ejercía como asesora principal de la Casa Blanca, la que asistió a la inauguración de ello, en cumplimiento de una de las promesas que el republicano hizo en su primera campaña a la Presidencia.

Entonces, desde la Liga Árabe se escuchó decir que la comunidad internacional debía oponerse a lo que consideraba una “decisión injusta” y a la continua “ocupación israelí” de Jerusalén.

Calificó el traslado de la Embajada como un “ataque flagrante a los sentimientos de los árabes y musulmanes”, además de ser una “grave violación de las normas del derecho internacional”.

Le sugerimos: Petro se reunió en Italia con Luigi Ciotti, un sacerdote ícono de la lucha contra la mafia

En aquel momento, la decisión suscitó amplias críticas internacionales por considerarse una violación del consenso internacional sobre el estatus de Jerusalén.

En 2022, Adalah, un grupo de derechos humanos en Israel, afirmó que los terrenos destinados al complejo de la Embajada habían sido confiscados a los palestinos en virtud de la Ley de Propiedad de los Ausentes de Israel de 1950.

Según el grupo, citado por la agencia Anadolu, los documentos de archivo demuestran que el terreno pertenecía a familias palestinas antes de 1948 y que había sido arrendado a las autoridades del Mandato Británico.

La ampliación de la Embajada estadounidense en Jerusalén y la confiscación de los terrenos destinados a tal fin violan el derecho internacional, en particular el artículo 46 del Reglamento de La Haya, que prohíbe la confiscación de la propiedad privada, declaró Adalah en ese momento.

Las Naciones Unidas consideran que Jerusalén Este forma parte del territorio palestino ocupado en 1967 y afirman que cualquier medida destinada a cambiar el carácter o el estatus jurídico de la ciudad no tiene efecto jurídico en virtud del derecho internacional.

👀🌎📄 ¿Ya se enteró de las últimas noticias en el mundo? Invitamos a verlas en El Espectador.

El Espectador, comprometido con ofrecer la mejor experiencia a sus lectores, ha forjado una alianza estratégica con The New York Times con el 30 % de descuento.

Este plan ofrece una experiencia informativa completa, combinando el mejor periodismo colombiano con la cobertura internacional de The New York Times. No pierda la oportunidad de acceder a todos estos beneficios y más. ¡Suscríbase aquí a El Espectador hoy y viva el periodismo desde una perspectiva global!

📧 📬 🌍 Si le interesa recibir un resumen semanal de las noticias y análisis de la sección Internacional de El Espectador, puede ingresar a nuestro portafolio de newsletters, buscar “No es el fin del mundo” e inscribirse a nuestro boletín. Si desea contactar al equipo, puede hacerlo escribiendo a mmedina@elespectador.com

Conoce más

Temas recomendados:

 

conrado urrego(xybxp)Hace 22 minutos
El derecho internacional es lo que diga Estados Unidos..
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.