12 Nov 2019 - 5:44 p. m.

Lo que deja la gestión de Carlos Holmes Trujillo en la Cancillería

Durante el tiempo que estuvo al frente del Ministerio de Relaciones Exteriores, el político vallecaucano lideró la batalla diplomática contra el gobierno venezolano liderado por Nicolás Maduro.

redacción internacional

AFP
AFP

Carlos Holmes Trujillo abandona la Cancillería de Colombia después de un año y dos meses de estar al frente de esta oficina. El político vallecaucano pasará a ser el nuevo ministro de Defensa del gobierno de Iván Duque y pone punto final a una gestión en la que no estuvo exento de la polémica.

Durante el tiempo que estuvo al frente del Ministerio de Relaciones Exteriores, Trujillo lideró la batalla diplomática contra el gobierno venezolano, así como la consolidación de las relaciones con EE. UU. Los desafíos en la implementación del acuerdo de paz también hicieron parte de la agenda del canciller.

En uno de sus últimos actos como canciller, Trujillo, bajo ordenes presidenciales, tomó una decisión que causó gran polémica: la abstención de Colombia en la votación para rechazar el embargo contra Cuba en las Naciones Unidas.

Trujillo justificó esta votación a través de una columna en el diario El Tiempo, titulada "las razones de una abstención". 

"Al abstenerse, Colombia ha reiterado un mensaje que ha transmitido al Gobierno cubano en varias oportunidades sobre la permanencia de miembros del Eln en ese país, que son requeridos por la justicia colombiana por graves delitos y que incluso reconocieron su responsabilidad en el repudiable atentado contra la Escuela de Cadetes de Policía General Santander, que segó la vida a 22 personas".

Puede leer: ​El canciller Carlos Holmes Trujillo es el nuevo ministro de Defensa

Fue la primera vez en 27 años que el país no votó a favor de la resolución, decisión que causó tanto elogios como críticas.

Trujillo también fue protagonista de uno de los momentos más complicados del gobierno de Iván Duque. Tras el revuelo que provocaron las publicaciones del periodista del New York Times, Nicholas Casey, que denunciaban una directriz en el Ejército colombiano que ponía en riesgo a los civiles, por el temor a las ejecuciones extrajudiciales, el canciller envío una carta al diario estadounidense con sus explicaciones. 

En la carta dirigida al editor del periódico estadounidense, Holmes Trujillo aseguró que los hechos descritos en el texto describen una visión "tendenciosa, distorsionada y parcializada de los esfuerzos del estado colombiano y sus fuerzas armadas por estabilizar la situación en el territorio colombiano para garantizar orden y seguridad”.

“No tenemos una agenda política ni nos interesa promover la ideología de ninguno de los lados involucrados en el conflicto en Colombia, ni en ningún otro país”, respondió el editor ejecutivo del diario, Dean Baquet.

 

Crisis migratoria, un acierto

Respecto a la crisis migratoria venezolana, la gestión de la Cancillería ha sido considerada positiva por varios expertos y organismos internacionales. Para organizaciónes como la OEA y la Unión Europea es un acierto que Colombia se haya convertido en referente regional por su política de apertura a los migrantes.

"La posición del Gobierno frente al éxodo venezolano —por más que carezca aún de una política migratoria acorde con la magnitud del problema— ha sido ejemplar en lo que respecta a la recepción y no estigmatización de dicha población", dijo Arlene B Tickner, internacionalista y profesora de la Universidad de los Andes, en este diario.

Sin embargo, otros analistas que si bien Colombia ha sido protagonista en este asunto le ha hecho falta liderazgo, pues durante este año y tres meses de gobierno no se ha podido consolidar una política regional para atender la crisis migratoria. 

Le puede interesar: Experiencia en relaciones internacionales no es un requisito: Canciller

"Cada vez que se trata de generar medidas conjuntas cada país toma medidas unilaterales y Colombia se está convirtiendo en el embudo de toda esta dinámica migratoria", dijo Ronal F. Rodríguez, del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario al diario El Tiempo.

Trujillo también abogó en varias oportunidades por "más ayuda" ante la crisis en Venezuela, que ha convertido a Colombia en receptora de 1,4 millones de desplazados de ese país. En reiteradas ocasiones, el canciller resaltó que la crisis de migrantes era más grave que las que se viven en los conflictos de Oriente Medio.

"Estamos hablando de una situación que tiene que conmover el alma de la comunidad internacional", insistió el canciller, pidiendo "más ayuda, más atención, más sentido humanitario" en una crisis que se hace sentir especialmente en las necesidades de atención sanitaria.

 

La pelea diplomática con Venezuela

En cuanto al tema Venezuela, quizás el que más tiempo ocupó la agenda del Ministerio de Relaciones Exteriores, los resultados no son tan positivos. La presión internacional contra el gobierno de Nicolás Maduro no ha rendido frutos. El presidente venezolano continúa en el Palacio de Miraflores y el líder opositor que el país apoya, Juan Guaidó, se ha ido desinflando con el pasar de los meses. El Grupo de Lima, del que Colombia hace parte de forma activa, también ha sentido el desgaste.

"El pretendido liderazgo colombiano en el Grupo de Lima y su abierta alianza con el secretario general Almagro, de la OEA, y con la oposición venezolana para sacar a Maduro del poder mediante el cerco diplomático, no solo no han producido dicho resultado, sino que han descalificado a nuestro país como participante de cualquier negociación de la transición política en Venezuela", opinó en este diario la internacionalista Arlene B. Tickner.

Le puede interesar: "Las dictaduras nunca se caen de un día para otro”: Carlos Holmes Trujillo 

De hecho, la compleja relación del gobierno colombiano actual con Venezuela obligó en varias ocasiones al canciller a desmentir a varios de los funcionarios de la oficina diplomática. El año pasado, Trujillo tuvo que "jalarle las orejas" a un funcionario de la Cancillería luego de que, en una entrevista a un medio brasileño, dijera que el país estaba considerando apoyar a Brasil en un eventual conflicto bélico contra Venezuela.

En cuanto a la relación con Estados Unidos, algunos analistas lamentan que la política exterior de Colombia frente al país norteamericano se haya vuelto a "narcotizar". 

"La obsesión por alinearse con la Casa Blanca en los temas de Venezuela, cultivos ilícitos y extradición no solo es peligrosa —por el carácter errático de Trump—, sino que riñe con los intereses propios de Colombia y con la necesidad de propiciar buenas relaciones bipartidistas en el Congreso, en donde las inquietudes sobre Colombia, en especial entre los demócratas, no se limitan a narcotráfico y comercio, sino que incluyen otros problemas, como derechos humanos y paz", explicó Tickner.

 

Ratificación del mandato de la ONU en el posconflicto

En una de sus últimas acciones como canciller, Trujillo firmó el 30 de octubre de 2019, con la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, el Acuerdo Relativo a la Oficina en Colombia, renovando su mandato por un periodo de 36 meses, para supervisar el proceso de implementación del Acuerdo de paz con las Farc, firmado en 2016.

“El propósito del Gobierno fue siempre renovar el acuerdo y había que darle una mirada a ese texto porque viene de 1996. Han transcurrido 26 años. Hubo voluntad política de un lado y necesidad de mirar con propósito de actualización el mismo acuerdo”, le dijo el canciller Carlos Holmes Trujillo a W Radio.

El texto firmado permite a la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos seguir implementando todos los aspectos de su mandato mundial, es decir, la cooperación y la asistencia técnica, así como el monitoreo, la presentación de informes y la promoción de los derechos humanos.

 

Recibe alertas desde Google News